Por: Bloque Histórico Popular*

Desde el BHP reafirmamos nuestro compromiso histórico con la soberanía nacional y popular, la defensa irrestricta de la independencia y el derecho inalienable del pueblo venezolano a decidir libremente su destino y el uso de sus recursos, sin injerencias, tutelajes ni imposiciones externas.

Inspirados en el artículo 1 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, proclamamos que Venezuela es irrevocablemente libre e independiente, y que son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional.

La crisis profunda que atraviesa nuestra patria no puede analizarse ignorando la responsabilidad de quienes, desde distintos espacios del poder y de la oposición, han lesionado la soberanía nacional.

Por un lado, rechazamos el autoritarismo interno que ha vulnerado el orden constitucional y la voluntad popular. Por el otro, rechazamos categóricamente a aquellos sectores de la oposición radical que promovieron públicamente sanciones económicas, bloqueos y fórmulas de intervención o tutela extranjera, colocando el destino de Venezuela en manos de potencias foráneas.

La independencia nacional no puede defenderse entregándola a otra potencia. Venezuela no necesita de una dictadura que invoque la soberanía mientras desconoce la Constitución, ni de una ocupación o protectorado extranjero para recuperar la democracia. La soberanía no pertenece ni al gobierno ni a ninguna potencia extranjera; pertenece intransferiblemente al pueblo venezolano.

Frente a la coyuntura de este 1.º de agosto, fijamos una posición categórica: una transición no puede ser patrimonio de dos minorías sin legitimidad democrática. Venezuela no puede aceptar que su futuro sea decidido mediante un pacto entre polos que carecen del mandato popular necesario para redefinir el Estado y cuyas decisiones aparecen condicionadas por intereses ajenos a nuestra patria.

La soberanía reside exclusivamente en el pueblo venezolano y ninguna negociación, por importante que sea, puede sustituir ese principio constitucional.

Enfrentamos una grave omisión legislativa de la AN. Ante este escenario de inacción deliberada, lo que procesalmente procedería es la interposición de recursos  legales específicos, como el recurso de abstención o carencia.

No obstante, la problemática estructural va mucho más allá de un simple vacío legal: estamos ante un secuestro institucional generalizado, donde los poderes públicos operan de espaldas a la Constitución.

Teniendo en cuenta todo este contexto, no rechazamos el diálogo; rechazamos que el diálogo de cúpulas y dirigido desde afuera sustituya a la democracia.

No nos oponemos a un cambio ordenado y a la reinstitucionalización del país; nos oponemos a una «transición diseñada» fuera de Venezuela o impuesta para administrar el país como un protectorado.

¿Qué proponemos?

Para transformar la protesta en una propuesta nacional de transición democrática, asumimos cinco compromisos claros e irrenunciables:

1. Recuperación de la soberanía plena: Rechazo absoluto a toda forma de saqueo, apropiación o control extranjero de nuestros recursos naturales y patrimonio nacional, administrándolos en función del desarrollo integral y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

2. Restitución de la Constitución: Plena vigencia del orden constitucional como expresión de la voluntad soberana del pueblo y del Estado democrático y social de Derecho y de Justicia.

3. Reconstrucción institucional y garantías democráticas: Creación de instituciones verdaderamente independientes que garanticen el derecho del pueblo a elegir a sus gobernantes mediante elecciones libres y transparentes.

4. Justicia social y laboral: Defensa de los derechos socioeconómicos de los trabajadores, la producción nacional y el salario digno.

5. Garantías mínimas de legitimidad: Todo acuerdo nacional solo tendrá validez si contempla:

* La restitución efectiva de la soberanía popular.
* Elecciones libres, transparentes y competitivas.
* La liberación inmediata de todos los presos políticos. 

Institucionesgubernamentales

* La recuperación total del Estado de Derecho.


La reconstrucción de la República exige superar la polarización estéril mediante un Gran Acuerdo Nacional, incluyente, soberano y constitucional, donde la ciudadanía sea el sujeto decisor y no un simple espectador.

Por ello, convocamos expresamente a sumarse a este propósito histórico a los trabajadores, campesinos, estudiantes, universidades, iglesias, sindicatos, empresarios nacionales, organizaciones de derechos humanos, academias, movimientos sociales, organizaciones indígenas y a los venezolanos en el exilio. La dignidad de Venezuela la construimos entre todos, desde abajo y con autonomía política.

¡Por la soberanía nacional y popular!
¡Por la independencia y la recuperación de la plena vigencia de la  Constitución!
¡Porque la dignidad de Venezuela no se negocia y la soberanía reside intransferiblemente en su pueblo!

*Bloque Histórico Popular

♦♦♦

Por Agencia Editorial Bolivariana
Siguir en X @PBolivariana
Telegram @bolivarianapress
Instagram @pbolivariana
Threads @pbolivariana
Facebook @prensabolivarianainfo
Correo pbolivariana@gmail.com
Fuente https://www.aporrea.org/
País VENEZUELA
FEF69F