Por: Óscat Rivera Luna
Agrónomo – Ambientalista

La delimitación del páramo de Santurbán constituye una cortina de humo utilizada para hacer creer que una gigantesca mina de oro en las entrañas de un macizo montañoso no perturbará la hidrogeología en el corazón del ecosistema; páramo y zona de amortiguamiento.

Ni el abastecimiento hídrico de sus lagunas a 3 millones de habitantes, aguas debajo de la perturbación de estratos geológicos y caminos del agua. El trazado de una línea no mitigaría el impacto hídrico devastador de crear un enorme foramen bajo la zona de amortiguamiento del frágil ecosistema, para extraer oro, escorias y rocas asociadas.

El sub páramo y la zona de amortiguamiento Alto Andina son la quinta esencia de la conservación del páramo. Ligada e integrada con sus lagunas de origen glaciar, por el ciclo permanente de la evaporación del agua, circulación en la atmósfera, condensación en las nubes y precipitación en forma de nieve, lluvia o granizo. Las lluvias caen sobre los árboles y plantas, saturan los suelos, se infiltran en estratos permeables, escurren y percolan profundo en las vertientes de las cuencas hidrográficas, y fluyen por los caminos del agua corriente y bajo la superficie de las montañas.

Una línea caprichosa no modificará la relación del agua y el suelo. ni la hidrogeología. Las lluvias se relacionan con los vientos, la humedad relativa, acciones de las especies de flora y de fauna. La demarcación es una burda comedia concebida para hipnotizar a la población Santandereana que se abastece de sus aguas puras de origen glaciar y de ríos que nacen en sus lagunas y destilan hacia municipios de Santander del Sur y del Norte. Como aguas corrientes superficiales, aguas freáticas y acuíferos subterráneos, desde sus 142.610 hectáreas; un 72% en Norte y 28% en Santander del Sur. Con más de 40 lagunas de origen glaciar en Cáchira, Salazar y Arboledas Norte, y 22 lagunas en Sur; Vetas, Cucutilla y Mutiscua.

La zona elegida para ejecutar el dañino proyecto es el sub páramo y la zona de amortiguamiento, donde se generan las lloviznas permanentes que alimentan las lagunas de origen glaciar, esencia de la vida del páramo. Por tanto, hacer megaminería en la zona de vida protectora viola las leyes de la naturaleza y el artículo 1, principio 4 de la ley 99 de 1993.
El páramo de Santurbán y sus lagunas de origen glaciar son fábricas de agua en vasijas de basalto, testimonios de la actividad glaciar durante miles de años. Protegidas por rosetones de frailejón, plantagos, mosquitos de flores rojas y líquenes verdosos que habitan sobre moles de basalto rodeando sus cuerpos de aguas cristalinas habitadas por algas depuradoras de variados cromatismos.

Un páramo rico en musgos que forman espesos colchones retenedores de la humedad. Cuando llueve las hojas lanudas de frailejones, plantagos, mosquitos de flores rojas atrapan la llovizna. Las gotas de agua lluvia se infiltran en suelos orgánicos de la estrella hidrográfica, escurren y se percolan en el perfil del suelo hacia los estratos permeables y los acuíferos subterráneos que se pretende destruir con el proyecto mega minero.

Oscar Rivera Luna
Ing. Agrónomo. Ambientalista.