Naciones Unidas, 1 may (Prensa Latina) Autoridades de la ONU y representantes de países miembros cuestionan hoy el accionar del Consejo de Seguridad porque aún se mantiene sin adoptar un postura clara con respecto a la pandemia de Covid-19 y sus consecuencias.

Aunque el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, depositó sus esperanza en que el Consejo de Seguridad pueda encontrar pronto la unidad para abordar el asunto, también señaló varios obstáculos para ello.

‘Es obvio que la comunidad internacional está dividida en un momento en el que sería más importante que nunca estar unidos’, resaltó la víspera en un encuentro virtual con la prensa.

Hay un problema de liderazgo, o una desconexión entre el liderazgo y el poder, consideró.

A juicio de Guterres, es absolutamente esencial que los países se unan y las grandes potencias puedan superar sus dificultades para permitir que el Consejo de Seguridad sea más activo y efectivo en relación con aspectos relacionados con la paz y la seguridad en medio de la pandemia.

También una postura firme de ese organismo es vital para ayudar a impulsar el cese el fuego en una serie de situaciones de conflicto, apuntó el diplomático portugués.

‘Hay muchas formas de desconfianza. Es muy difícil superar esas dificultades, y necesitamos la unidad y la fuerza de la comunidad internacional’.

Según dijo el titular de ONU a la prensa, hay que ser realistas: el Consejo de Seguridad no es una cosa abstracta, se trata de un grupo de países, y la relación entre las principales potencias en el mundo de hoy es muy disfuncional.

Esto dificulta la adopción de decisiones y obstaculiza la cooperación internacional. lamentó el máximo representante de Naciones Unidas.

Debemos asegurarnos de tener la capacidad de reunirnos, especialmente los países más grandes del mundo, y encontrar formas de llegar a un consenso de cara a una acción efectiva, tanto para combatir la pandemia como para enfrentar los enormes desafíos de seguridad y paz, subrayó.

El pasado 9 de abril, en una reunión a puertas cerradas, el Consejo de Seguridad discutió sobre la compleja situación generada por la acelerada expansión mundial de la Covid-19.

Al concluir la sesión publicaron un escueto comunicado de prensa, un texto que transmitía muy poco y dejaba claro que hay demasiados posiciones encontradas a lo interno del organismo.

Pese a los continuos llamados del máximo representante de Naciones Unidas, las divergencias de varios miembros permanentes del Consejo de Seguridad no han podido salvarse y se acentúan las divisiones políticas entre ellos.

La representación de Estados Unidos ?miembro permanente y con derecho al veto? insiste en que cualquier resolución sobre el tema debe explicitar que el nuevo coronavirus se originó en China o Wuhan.

China ?otro miembro permanente del Consejo? se opone y rechaza la politización de un asunto tan sensible para toda la comunidad internacional.

En tanto, la representación de Rusia ante Naciones Unidas subraya que el Consejo debería abogar por una relajación de las sanciones impuestas a países como Irán y Siria, pues estas son un impedimento para hacer frente a la pandemia de la Covid-19.

oda/ifb