Brasilia, 1 may (Prensa Latina) El Día Internacional de los Trabajadores se celebrará virtualmente hoy en Brasil bajo el grito Fuera Bolsonaro, sin los tradicionales actos en las calles, pero con discursos y conciertos musicales transmitidos por internet, ante la pandemia de Covid-19.

La calamidad sanitaria obliga a mantener el rigor del aislamiento social y las mayores centrales sindicales del país se unirán este viernes en las celebraciones en defensa del mantenimiento de los puestos de trabajo y los ingresos de los trabajadores.

También en la manifestación digital, organizada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fuerza Sindical, entre otras asociaciones obreras y movimientos populares, los líderes sindicales tratarán de articular un amplio frente a favor de la democracia y la Constitución.

En el escenario virtual, se escucharán discursos de políticos de diferentes partidos, como los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff y Fernando Henrique Cardoso.

De igual manera habrá alocuciones del gobernador del estado de Maranhão (nordeste), Flávio Dino, al exjefe ejecutivo de Ceará (nordeste) Ciro Gomes y la excandidata presidencial, exsenadora y ambientalista Marina Silva.

Para la CUT, la defensa de la democracia pasa por el ‘fin del gobierno de Jair Bolsonaro y se traduce en Fora Bolsonaro (Fuera Bolsonaro)’.

En su evaluación, ‘no hay democracia, empleos, salud, educación o políticas sociales’ en la actual administración federal.

Según el presidente de la CUT, Sergio Nobre, el golpe de Estado que derrocó a Rousseff (en 2016) puso ‘el poder en manos de una coalición de fuerzas políticas hegemonizadas por el capital financiero, subordinadas a los intereses de las empresas multinacionales’.

Los golpistas, explicó, ‘renunciaron a la soberanía nacional para hacer posible la aplicación de las políticas neoliberales de reducción del papel del Estado, de destrucción de las políticas públicas y de reducción drástica de los derechos laborales y sindicales, ganadas en décadas de lucha’.

Nobre denunció que la administración de Bolsonaro radicalizó esta política, además de favorecer la explotación depredadora de recursos naturales, el genocidio de las poblaciones indígenas y sin manifestar ‘aprecio por la vida de los brasileños, como ha demostrado en la crisis generada por la pandemia del coronavirus’.

Apuntó que tal escenario presenta el reto de celebrar un 1 de mayo diferente, pero con el mismo vigor de expresar el compromiso histórico con los intereses de la clase obrera.

‘Debe ser una celebración clasista y unitaria en defensa de la vida y la salud, los derechos laborales y sociales, y el empleo. Una celebración de la solidaridad y lucha en defensa de la democracia y contra el degradante gobierno de Bolsonaro’, subrayó.

oda/ocs