OSCAR H. AVELLANEDA /PACOCOL.ORG/ 30 ABRIL 2020

El 1° de mayo no es ni el día de “san José obrero”, ni un día de “artistas y humor” como engañosamente promueven RCN, Caracol y otros medios al servicio de la burguesía y los terratenientes colombianos.

El 1° de mayo conmemora el Día Internacional de la clase Obrera, que se originó el 14 de julio de 1889 en el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París, donde se acordó celebrar el primer día de mayo una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago: un grupo de trabajadores asesinados en 1886, durante la lucha por la jornada laboral de 8 horas, cuando para los explotadores era “normal” que los obreros trabajaran de 12 a 16 horas diarias en condiciones infrahumanas.

El 1° de mayo de 1886, 200.000 trabajadores iniciaron una huelga simultánea en varias ciudades de EEUU. El 4 de mayo, mientras los obreros desarrollaban una manifestación pacífica, un desconocido lanzó una bomba a la policía que intentaba disolver el acto reprimiendo a los obreros.

Como resultado de estos hechos, después de un juicio injusto y amañado, fueron condenados ocho trabajadores. Tres de ellos a largas penas de prisión y los otros cinco, a morir ahorcados. Desde ese instante el mundo los conoció como los Mártires de Chicago.

Su culpabilidad nunca fue demostrada, tres de ellos eran periodistas de origen alemán: Adolf Fischer, George Engel, y Auguste Spies, Albert Parsons, estadounidense, era veterano de la guerra de Secesión y ex candidato a la presidencia de EEUU.

Oscar Neebe, nacido en Filadelfia, y vendedor de levaduras, fue condenado a 15 años de cárcel, mientras que Louis Lingg, de origen alemán el día antes de cumplirse la sentencia, se suicidó en su celda.

A Michael Schwab, tipógrafo, y a Samuel Fielden, pastor metodista y obrero textil, de origen inglés, la noche antes de cumplirse la sentencia se les conmutó la pena de muerte por cadena perpetua.

Sobre este crimen José Martí escribió:

“Esta república, por el culto desmedido a la riqueza, ha caído (…) en la desigualdad, injusticia y violencia de los países monárquicos (…) ¡Trescientos presos en un día! Está espantado el país, repletas las cárceles (…) La prensa entera, de San Francisco a Nueva York, falseando el proceso, pinta a los (…) condenados como bestias dañinas».

Y señaló: « ¡Estos no son felones abominables, sedientos de desorden, sangre y violencia, sino hombres que quisieron la paz, y corazones llenos de ternura, amados por cuantos los conocieron y vieron de cerca el poder y las glorias de sus vidas (…) su sueño, un mundo nuevo sin miseria y sin esclavitud: su dolor, el de creer que el egoísmo no cederá nunca por la paz a la justicia: ¡Oh cruz de Nazareth, que en estos cadáveres se ha llamado cadalso!».

Los periódicos y los voceros de los patrones afirmaban que la jornada de ocho horas era “comunismo, sórdido y rampante”, que “fomentaría la holgazanería y el juego, el amotinamiento, la desocupación y el alcoholismo y solo significaría salarios más bajos, mayor pobreza y degradación social para los trabajadores”.

Sin embargo, a fines de mayo de 1886 varios sectores patronales se vieron obligados a aceptar el justo reclamo obrero de la jornada laboral de 8 horas (“ocho horas de trabajo, ocho horas de estudio y ocho horas de descanso”).

La consecución de la jornada laboral de 8 horas marcó un antes y un después en el movimiento obrero sindical mundial.

Durante el siglo XX, el movimiento sindical utilizó esta fecha para reclamar sus justos derechos y protestar contra los desmanes y abusos de los corruptos gobiernos capitalistas.

Para desviar su verdadero origen y significado en 1954 el Papa Pío XII declaró el 1 mayo el día de “San José Obrero”.

La fecha se celebra en todo el mundo excepto en el país donde la clase obrera conquistó por primera vez la jornada de 8 horas. La superpotencia que mantiene bases militares por todo el mundo, cometiendo toda clase de crímenes, la que ha invadido y destruido decenas de países y hoy manipula y engaña al mundo en busca de invadir y robar los recursos del Pueblo Venezolano: Estados Unidos.

En Bogotá se conmemoró por primera vez el 1 ° de mayo de 1914 por convocatoria de la “Unión Obrera de Colombia”. El acto principal fue un desfile desde la Plaza de Bolívar hasta el barrio la Perseverancia, en el que se enarbolaron banderas blancas, mientras se entonaba el Himno Nacional.

Este año debido a la cuarentena no se realizarán marchas en la mayor parte de países, sin embargo se han convocado cacerolazos y diversas actividades en redes sociales.

En Colombia las Centrales Obreras CGT, CUT, CTC y las Confederaciones de Pensionados CDP y CPC han coincidido en exigir al régimen Duque:

-. Brindar todas las garantías a los trabajadores del sector salud en materia de trabajo decente, suministro de todos los implementos para su seguridad personal, poner al día el pago de sus salarios y formalización de las plantas de personal.

-.Girar de inmediato recursos públicos directamente a los hospitales, centros de salud y demás estructuras de atención sanitaria a fin de garantizar una estructura amplia y adecuada para la actual emergencia en todo el territorio nacional.

-. Garantizar el derecho al trabajo para la población económicamente activa en condiciones integrales de estabilidad, seguridad social y el debido respeto para los derechos de la clase trabajadora, aplicando la política de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en materia de trabajo decente, destacando que ningún empresario debe aprovechar la coyuntura para generar situaciones de inestabilidad laboral.

-. Brindar garantías a los trabajadores formales e informales para que puedan seguir desempeñando su labor con todos los elementos de bioseguridad para evitar el contagio con el nuevo coronavirus.

-.No seguir haciendo anuncios ineficaces, y en cambio atender la necesidades económicas de las medianas y pequeñas empresas, y a los Trabajadores Informales, si es necesario recurriendo a las reservas internacionales.

-. Manejar en forma transparente los recursos del Estado y no promover nuevos impuestos por medio de otra Reforma Tributaria, por cuanto “el bolsillo de los colombianos no da más”

-. Eliminar las enormes exenciones tributarias dadas a los grandes capitales.

-. Defender el sector productivo agropecuario.

-. Adoptar políticas urgentes para proteger el derecho a la salud y a la vida de la guardia penitenciaria y la población carcelaria.

-. Definir de una vez por todas las debidas incorporaciones a las plantas de personal de los trabajadores al servicio del Estado eliminando la tercerización y las diversas formas de contratación irregulares y respetar la estabilidad laboral.

La Unión Patriótica, la Juventud Comunista y el Partido Comunista Colombiano exigimos no solo mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de la salud sino la derogatoria inmediata de la Ley 100 de 1993, mayor presupuesto para la educación pública, el no pago de la deuda externa y la renuncia del incapaz e ilegítimo gobierno de Iván Duque, quien llegó a la presidencia gracias a la compra de votos con dineros del narcotráfico.

Fuentes:

https://www.ecured.cu/D%C3%ADa_Internacional_de_los_Trabajadores

https://www.pacocol.org/index.php/noticias/sindicalismo/11525-carta-abierta-de-las-centrales-obreras-a-ivan-duque-y-sus-ministros