Las víctimas fueron el presidente de la Junta de Acción Comunal, Álvaro Narváez, su esposa, uno de sus hijos y una nieta.

Sujetos armados asesinaron el miércoles 29 de abril por la noche al líder social y a tres miembros de su familia en una zona rural del departamento del Cauca, en un nuevo episodio de violencia dirigida contra activistas sociales.

Autoridades locales indicaron que la masacre contra Álvaro Narváez, presidente de la Junta de Acción Comunal, y sus familiares se registró en la vereda El Vado, corregimiento de Mojarras, municipio de Mercaderes, en el sur del Cauca.

Además del dirigente social, las otras víctimas fueron su esposa María Delia Daza Rodríguez; su hijo Cristian Narváez Daza y su nieta, Jenny Katherine López Narváez, de 15 años de edad.

Otro de los hijos del presidente de la Junta de Acción Comunal, identificado como Álvaro Narváez Daza, se reporta como herido.

Un grupo de agentes de la Fiscalía General de la Nación y de funcionarios de la Seccional de Investigación Criminal recibió el encargo de realizar las pesquisas necesarias para dar con el paradero de los asesinos.

El senador colombiano Iván Cepeda Castro, en un mensaje colocado en su cuenta de la red social de Twitter, condenó “la masacre perpetrada en Mercaderes, Cauca, en la que fueron asesinados el presidente de la Junta de Acción Comunal y tres integrantes de su familia”.

El también senador y defensor de la vida y la madre tierra, Feliciano Valencia Mazorca, igualmente se sumó a la condena del crimen y afirmó en un tuit: “No hay cuarentena para la matanza! Mataron a una familia”.

Recién el martes pasado, el asesor especial del secretario general de Naciones Unidas para la Prevención del Genocidio, Adama Dieng, expresó su preocupación por el aumento de los asesinatos contra dirigentes comunitarios y defensores de derechos humanos en Colombia.

TeleSUR