La Paz, 3 ago (Prensa Latina) El respaldo multitudinario al gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) con vista a las elecciones generales de octubre resalta hoy entre los temas de la semana que concluye en Bolivia, mientras la oposición es blanco de numerosas críticas.

Este viernes, el binomio del presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera, candidatos del MAS para las elecciones del 20 de octubre en este país, recibieron un respaldo multitudinario durante una concentración en la ciudad de Santa Cruz (este).

Varios sectores de diferentes departamentos, entre ellos jóvenes, estudiantes universitarios, rectores de las universidades públicas, empresarios privados, obreros y campesinos participaron en el acto de apoyo a las políticas económicas y sociales impulsadas por el actual Gobierno en sus 13 años de gestión.

También reiteraron su respaldo a la Agenda del Bicentenario, como se le conoce al programa de desarrollo del binomio del MAS para el 2025, en homenaje a los 200 años de fundada esta nación sudamericana.

El programa cuenta con 13 pilares fundamentales, entre ellos eliminar la extrema pobreza, la socialización y universalización de los servicios básicos, el mejoramiento de la salud, la educación y el deporte, la soberanía científica y tecnológica, y la soberanía comunitaria financiera.

Morales reiteró su confianza en el apoyo del pueblo para ganar las elecciones generales de octubre y continuar con el Proceso de Cambio impulsado desde 2006 en esta nación sudamericana.

Por otro lado, el candidato opositor Carlos Mesa, representante del partido Comunidad Ciudadana (CC) ha recibido numerosas críticas por su pasado político e incoherencias en la campaña actual.

En los últimos días, Mauricio Balcázar, exvocero y yerno del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada (prófugo de la justicia y refugiado en Estados Unidos), reiteró las acusaciones a Mesa de recibir más de un millón de dólares por su candidatura a vicepresidente en las elecciones de 2002.

Mesa evitó responder a esa denuncia y se declaró víctima de una supuesta guerra promovida por allegados a Sánchez de Lozada, al candidato opositor por la alianza Bolivia Dice No, Oscar Ortiz, y al MAS.

Esta semana, también el senador por el MAS Rubén Medinacelli rechazó las declaraciones de candidatos de la oposición en Bolivia a favor de la capitalización y privatización de empresas estratégicas, proceso que ocasionó pérdidas al país por más de 21 mil millones de dólares.

Medinacelli calificó de aduladores de ese proceso a los candidatos presidenciales Carlos Mesa y Víctor Hugo Cárdenas.

Mesa planteó en su plan de Gobierno presentado al Tribunal Supremo Electoral ‘no más industrializaciones a medias, sin capital ni tecnología de punta’.

Asimismo, Cárdenas auguró que, de ganar los comicios, aplicará un modelo de economía mixta. ‘Lo que nosotros proponemos es la economía mixta en sectores importantes como el gas, ahí vamos a unir esfuerzos y capitales estatales con inversionistas extranjeros’, indicó el opositor.

‘Ellos (Mesa y Cárdenas) manejaron un discurso durante la capitalización y dijeron que las empresas son deficitarias, los bolivianos no sirven o no servimos para administrar, que vengan los gringos’, recordó el senador.

Un sondeo realizado por la empresa CiesMori, encargado por el diario El Deber, ubicó a Morales en la preferencia electoral con un 39 por ciento para los jóvenes de entre 18 y 25 años de edad.

Su oponente más cercano fue Carlos Mesa, con el 29 por ciento, y Oscar Ortiz ocupó el tercer lugar con apenas un nueve por ciento, mientras que los otros seis aspirantes de la oposición aparecen con un apoyo de entre 3,0 a 0,3 por ciento.

Como expresó el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en las elecciones generales de octubre, los bolivianos escogerán entre la permanencia del Estado Plurinacional funcionando a plenitud o elegirán el retroceso que implicaría retomar las fórmulas neoliberales, convertir a Bolivia en una nación para el despojo, generadora de inestabilidad incluso en la región.

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