Por: Horacio Duque

Enrique Serrano, Comunicador social, filósofo y politólogo, ha sido nombrado como asesor del próximo presidente de Colombia, señor Abelardo de la Espriella.

De la Espriella ha indicado que Serrano tendrá entre sus tareas fortalecer el debate de las ideas, enriquecer la reflexión estratégica y contribuir a la construcción de una visión de país con solidez, rigor y propósito.

Será el encargado de organizar y gestionar la denominada «batalla cultural» de la ultraderecha para atacar a la izquierda y a las ideas progresistas, como parte de la acción estratégica de la ultraderecha con el fin de construir una nueva hegemonía  política y ética.

Banon y otros reconocidos Agipros (agitación y propaganda) de la «nueva» y «revolucionaria» derecha en auge a nivel internacional consideran que para derrotar a la izquierda marxista hay que retomar, utilizar y resignificar las categorías y los conceptos que la izquierda ha utilizado históricamente en su movilización política de los trabajadores y los sectores populares.

Banon y compañía son del criterio de que si utilizar las elaboraciones teóricas de la Escuela de Frankfort es útil para la derecha no debe descartarse tal uso.

Lo dicho por Laje.

En concreto, la «batalla cultural» propuesta por el politólogo y escritor argentino Agustín Laje (asesor de De la Espriella) es una propuesta teórica y política para la derecha conservadora y ultraliberal. Su planteamiento central es que la política formal (las elecciones, las leyes o la economía) está condicionada por la cultura y sus símbolos. Así, para «cambiar» una sociedad y su Estado, primero hay que dar la pelea en el terreno de las ideas, el lenguaje y las instituciones culturales. 

Análisispolítico Venezuela

Los elementos centrales de su formulación incluyen los siguientes aspectos:

El concepto de Hegemonía Cultural.

Laje toma prestada (o se roba, mejor dicho) la idea de Gramsci, quien planteaba que el poder no se mantiene solo por la fuerza, sino creando un consenso cultural y  político. El argentino afirma que la izquierda entendió esto antes que la derecha: al actuar sobre la educación, el arte, el periodismo y el entretenimiento; así, la izquierda logró establecer sus ideas como el «sentido común» de la sociedad.

Combate al «Neomarxismo» y al «Progresismo»

Según Laje, tras la caída de la Unión Soviética, la izquierda post moderna hizo a un lado la lucha de clases económica tradicional y la reemplazó por la lucha de identidades. En este nuevo marco se agrupan temas como:

Feminismo hegemónico e ideología de género.

Ecologismo radical.

Indigenismo y políticas de la identidad.

Para Laje, estos movimientos buscan desfragmentar la sociedad y usar al Estado para resignificar la cultura y la familia.

La denuncia de la «Corrección Política»

Laje, sostiene que la corrección política funciona como una forma de censura moderna que impide el debate abierto. La batalla cultural propone desafiar estos tabúes del lenguaje mediante el cuestionamiento directo, la incorrección política y la batalla en redes sociales y medios masivos.

Pilares de la «Batalla Cultural» de Laje.

Así, la nueva derecha plantea una estrategia para trascender el enfoque de la derecha tradicional que se enfocó solo en la economía y descuidó las ideas.

Es por eso que hay que entrar a disputar activamente las universidades, el arte, el cine y las redes. Combatir la nueva izquierda o el globalismo que impulsa la agenda progresista social demócrata.

Para tales efectos, formar cuadros  políticos e intelectuales firmes en valores conservadores o libertarios es una de sus prioridades; tal vez ese vaya a ser el objeto del contrato del señor Serrano en el Dapre.

El objetivo principal de esta «batalla cultural» es desmantelar la hegemonía progresista para recuperar la libertad individual y las instituciones tradicionales. Para tal efecto hay que crear medios alternativos, publicar libros, organizar ferias del libro y dar debates públicos sin ceder terreno verbal.

En síntesis, la batalla cultural de Agustín Laje es un llamado a la derecha para dejar de ser puramente «tecnocrática» o enfocada en el mercado, y convertirse en un movimiento ideológico activo que dispute el control del relato cultural, la educación y el lenguaje a la izquierda marxista y progresista.

Dentro de poco veremos al Estado colombiano y sus Ministerios (Educación, Cultura, Tics) en este plan de invasión cultural e ideológica, apoyado, claro está, por las redes pentecostales y religiosas más oscurantistas.

Que el Pacto Histórico active sus recursos culturales y sus centros de pensamiento para hacer frente a esta arremetida cultural oscurantista y oportunista.

♦♦♦

*Horacio Duque Giraldo es un historiador, analista político y académico colombiano. Cuenta con una sólida formación académica que incluye: Licenciatura en Ciencias Sociales con énfasis en Educación Básica. Maestría en Análisis de Problemas Políticos, Económicos e Internacionales Contemporáneos. Maestría en Relaciones Internacionales. Como analista, es conocido por su enfoque crítico y su vinculación con movimientos sociales. Sus análisis suelen centrarse en la defensa de los derechos humanos, medioambientales y los derechos de comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, especialmente en el sur occidente colombiano. Ha participado como conferencista en seminarios sobre el proceso de paz, promoviendo la pedagogía sobre la democracia ampliada y el pluralismo político♦ X: @horacio_DG|Correo: horacioduquegiraldo@gmail.com|

BLOG DEL AUTOR: *Horacio Duque
Siguenos en X: @PBolivariana
Telegram: @bolivarianapress
Instagram: @pbolivariana
Threads: @pbolivariana
Facebook @prensabolivarianainfo
Correo pbolivariana@gmail.com
País Colombia
♦FEF69F