En la que será su primer viaje a la región desde que asumió el cargo, el mandatario estadounidense visitará Israel, Cisjordania y Arabia Saudita.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó en una columna para The Washington Post que viajará la próxima semana a Oriente Medio con el objetivo de «contrarrestar la agresión de Rusia», «superar» a China y conseguir «mayor estabilidad en la región».

«Como presidente, mi trabajo es mantener nuestro país fuerte y seguro», expresó el mandatario estadounidense. «Tenemos que contrarrestar la agresión de Rusia, situarnos en la mejor posición posible para superar a China y trabajar por una mayor estabilidad en una región del mundo de gran importancia. Para hacer estas cosas, tenemos que comprometernos directamente con los países que pueden influir en esos resultados«, sostuvo.

En la que será su primer viaje a la región desde que asumió el cargo, Biden visitará Israel, Cisjordania y también a Arabia Saudita, donde participará en una cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG)+3, en la que se reunirán los líderes saudíes, los de Kuwait, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Catar, más los de Irak, Jordania y Egipto.

«Este viaje llega en un momento vital para la región, y promoverá importantes intereses estadounidenses. Un Oriente Medio más seguro e integrado beneficia a los estadounidenses de muchas formas», aseguró el presidente, refiriéndose a sus vías fluviales, que son «esenciales» para el comercio mundial, así como a sus recursos energéticos, «vitales» para mitigar el impacto del conflicto ucraniano en los suministros mundiales.

En la ciudad saudita de Yeda, donde viajará del 15 al 16 de julio, Biden también mantendrá una reunión bilateral con el monarca del país árabe, Salmán bin Abdulaziz, en la que también participará el príncipe heredero Mohamed bin Salmán, cuya relación con el inquilino de la Casa Blanca es tensa debido a la presunta implicación del príncipe saudita en el asesinato del periodista opositor Jamal Khashoggi.

Ante ello, cuando aún era candidato presidencial, Biden prometió convertir a Arabia Saudita en un «paria» en la arena internacional y denunció los abusos a los derechos humanos en ese país. No obstante, ahora, con la crisis domestica de precios e inflación, parece estar alejándose de su promesa de campaña.

«Sé que muchos no están de acuerdo con mi decisión de viajar a Arabia Saudita. Mis posturas sobre derechos humanos son claras y de larga data, y las libertades fundamentales siempre están en la agenda cuando viajo, y lo estarán durante este viaje», señaló en la publicación el mandatario, agregando que con esa visita pretende «fortalecer» una alianza estratégica con el país árabe que «se base en intereses y responsabilidades mutuas al tiempo que se mantenga fiel a los valores fundamentales de EE.UU.».

«Impuesto de Putin»

Anteriormente, Biden achacó la inflación directamente a su homólogo ruso, Vladímir Putin, tras afirmar que la subida de precios que está golpeando a EE.UU. y a todo el mundo es culpa del «impuesto de Putin sobre los alimentos y la gasolina«.

Por su parte, el presidente de Rusia desestimó estas acusaciones, afirmando que «no tenemos nada que ver» con el alza de precios de la que lo responsabilizan. «Intentan limitar las exportaciones de nuestros fertilizantes. Los precios empezaron a subir. Ante todo, más allá que acá. Tratan de imponer restricciones a nuestros recursos energéticos. Los precios volvieron a estar por las nubes», explicó.