Los medios occidentales callan las causas que obligaron a Rusia a intervenir en Ucrania. Niegan la existencia de nazis y cómo Estados Unidos inició la guerra

Por: Violeta Guetnanova

Para los colombianos que no comprenden lo que pasa en Ucrania, en razón al gran flujo de desinformación que propagan los medios masivos y algunos “independientes”, quienes buscan hacerte creer que los intereses del imperialismo son los tuyos, para que no cuestiones, no preguntes, no investigues y te tragues la mentira completita.

Los Estados Unidos diseñaron un golpe de Estado en Ucrania en 2014 llamado (Maidán) haciendo uso de grupos fascistas –equivalentes en Colombia a las Águilas Negras o Clan del Golfo– y se sirvió de partidos políticos de derecha y ultraderecha como el Partido de la Patria y el Svoboda fascista –similares al Centro Democrático y el Partido Conservador Colombiano, etcétera–. En ese 2014, esos grupos de derecha y neonazis derrocaron al presidente Víktor Yanukóvich, quien no era un comunista, ni un socialista, ni mucho menos, por decirlo de alguna forma era de tendencia liberal, respetaba las múltiples nacionalidades que existen en Ucrania, y como factor fundamental para el golpe, no se había prestado a los intereses de Estados Unidos y la Unión Europea para convertir a Ucrania en punta de lanza contra Rusia, es decir no quiso firmar la entrada de Ucrania a la Unión Europea.

Ese 2014 los neonazis tomaron el poder en Ucrania por medio de una junta de gobierno con el beneplácito de la Casa Blanca, la cual estaba encabezada por el nobel de paz Barack Obama y Joe Biden como vicepresidente. Desde ese momento se desató una feroz cacería en contra de los rusos y prorrusos. Recordemos que Ucrania fue creada por Vladimir Lenin, e hizo parte de la Unión Soviética y combatió a muerte al nazismo. Por tanto, gran parte del pueblo ucraniano comparte cultura, idioma, familia e historia con Rusia; esa cultura, esos sentimientos antifascistas que viven en los pueblos que combatieron a Adolfo Hitler, es lo que Estados Unidos y la Unión Europea necesitan exterminar, en razón a que no los han podido doblegar ni hegemonizar.

Ese mismo 2014, después del golpe, el gobierno impuesto por los Estados Unidos prohibió hablar ruso, es como si en Colombia se les prohibiera a todas las etnias hablar su idioma. Eso desató la ira de muchas comunidades rusas y prorrusas en Ucrania, quienes demandaron la violación de sus derechos humanos, pero no fueron escuchados por los organismos internacionales, a excepción de Rusia.

Un hecho escabroso que sucedió ese año y que evidenció cuáles serían los rasgos del régimen nazi en Ucrania fue cuando estos grupos de fanáticos nacionalistas quemaron vivas a más de 40 personas comunistas, sindicalistas y prorrusos que en medio de un choque entre ciudadanos ucranianos y hordas nazis, se refugiaron en el edificio de los sindicatos en Odesa, entre ellos un joven comunista de 17 años:

Mientras esto sucedía, quienes buscaban salir del incendio tirándose por las ventanas, eran recibidos por las hordas de nazis quienes los mataban a golpes. Esos grupos fundamentalistas tuvieron su origen como grupos paramilitares, y tras el golpe de Estado patrocinado por Estados Unidos, entraron a formar parte de las fuerzas militares y la cúpula gubernamental de Ucrania (tal y como ocurre en Colombia donde en varias regiones del país, trabajan conjuntamente grupos paramilitares y fuerza pública).

Los nacionalistas nazis, fundamentalistas y oligarcas ucranianos, que representan un porcentaje mínimo de los habitantes de este país, y que son quienes realmente dirigen el poder, usan al presidente Zelenski como un ventrílocuo –tal como ocurre en Colombia con Iván Duque, subordinado a los intereses de los oligarcas, narco- paramilitares y parapolíticos –.

En razón a los acontecimientos descritos anteriormente, las comunidades de Donetsk y Luhansk que forman parte de una región de Ucrania llamada Dombass se negaron a abandonar su cultura, ya que no les permitían hablar en ruso, como siempre había sucedido en el este y sur del país. Por tal motivo decidieron soberanamente realizar un referendo, en el que el 97 % de los ciudadanos de Dombass aprobaron su independencia de Ucrania, proclamándose repúblicas populares con un gobierno autónomo, constitución y fuerzas armadas; desde ese momento los ciudadanos rusos y prorrusos de estas repúblicas han sufrido un genocidio a manos del gobierno de Kiev.

Para que lo entendamos desde nuestra experiencia colombiana, la situación que han vivido millones de personas en esta región es análoga a una masacre paramilitar, como lo fueron el Salado o Mapiripán, pero permanente durante ocho años, antes de que Rusia iniciara el 24 de febrero del año 2022, la Operación Militar Especial.

Es importante tener presente que los nazis ucranianos, defendidos por los medios masivos de comunicación, son extremistas, organizados en diversos regimientos como el batallón Azov o el Tornado, reconocidos por graves crímenes de guerra como violación, tortura y asesinato a bebes, niñas menores de edad, hombres y mujeres de todas las edades e incluso embarazadas.

Las repúblicas independientes de Donetsk y Luhansk se organizaron para defender sus territorios de los grupos nazis de Ucrania. Desde 2014 Dombass resiste los ataques diarios, por parte de las fuerzas armadas ucranianas y los batallones nazis, ya que Ucrania ha bombardeado día y noche los pueblos de Donetsk y Luhansk, donde han muerto miles de civiles, teniendo en cuenta que gran parte del armamento ucraniano con el que mueren inocentes, es dotado por Estados Unidos y la OTAN.

Los habitantes de Dombass interpusieron más de 5.000 denuncias en organismos nacionales e internacionales, demandas que no fueron tenidas en cuenta, crímenes que continúan en la impunidad, al igual que los de miles de líderes sociales asesinados en Colombia, y las masacres que el Estado nunca busca resolver ni esclarecer, ya que son ellos mismos sus autores.

Es importante recordar que Rusia estuvo denunciado desde antes de 2007 en la ONU la expansión de la OTAN hacia sus fronteras, y alertando de cómo este organismo viene violando los acuerdos de seguridad internacional con Rusia, tales como el compromiso de la OTAN de no expandirse hacia el este de Europa, pero estos acuerdos fueron hechos trizas por Estados Unidos y algunos países de Europa, desarrollando así cinco oleadas de expansión, integrando a todos los países bálticos a esta alianza militar, y es en este contexto expansionista de OTAN y Estados Unidos, que se ejecuta el golpe de Estado en 2014, en gran parte como consecuencia del silencio de los organismos internacionales en relación con las denuncias permanentes de Moscú.

El 22 de febrero, la Federación Rusa reconoció la Independencia de las Repúblicas Independientes de Donetsk y Luhansk. El 23 de febrero estas le solicitaron ayuda al Estado Ruso, ya que conocían de una ofensiva del ejército ucraniano en contra de la región de Dombass y Crimea, en consecuencia el 24 de febrero las fuerzas armadas rusas lanzaron una Operación Militar Especial para desmilitarizar (destruir todo el arsenal militar de Ucrania) y desnazificar el país (destruir y desarticular todos los grupos neonazis que ahora dirigen Ucrania). La ofensiva que preparaba Ucrania tenía como objetivo exterminar a estos pueblos rusos y desatar una operación militar desde EE-UU, UE y la OTAN contra Moscú.

Los medios del eje Estados Unidos-Unión Europea callan sobre las verdaderas causas que obligaron a Rusia a intervenir en Ucrania. Por una parte, niegan la existencia de UcraNazis, un hecho que es inocultable, tanto como el narco-paramilitarismo en Colombia; y por otra, afirman que Rusia invadió Ucrania y desató la guerra, cuando en realidad la guerra en Ucrania fue iniciada por los Estados Unidos a través del Maidán hace ocho años, por medio de un genocidio étnico y político que ha cobrado la vida de miles de rusohablantes y opositores al fascismo, por tanto Rusia está terminando una guerra que inició Estados Unidos y la OTAN en sus fronteras desde el 2014.

En Colombia conocemos que la censura, la omisión, la mentira y tergiversación de los hechos son la mejor arma del fascismo, con ello evitan que los ciudadanos se informen de forma verídica. Es el caso de Estados Unidos, Unión Europea, Japón, y otros Estados que son satélites de imperialismo anglosajón que censuraron a las agencias de prensa rusas -Rusia Today y Sputnik- que se han convertido en una alternativa informativa; y así se vienen violando la libertad de prensa y la libre expresión de millones de personas en el mundo, a tal punto que en Europa se están imponiendo multas a quienes divulguen información diferente a la emitida por los medios oficiales (públicos y privados).

Como dato curioso, según el informe presentado por el Instituto Watson en 2019, sólo en los últimos 20 años Estados Unidos ha generado más 800.000 muertos y 21 millones de desplazados en el Oriente Medio y Asía. Por otra parte, Estados Unidos ha iniciado guerras desde los años 50 del siglo XX, que han provocado la muerte en todo el mundo de más de 6 millones de personas –y contando–, a pesar de ello la Casa Blanca se autoproclama como la democracia perfecta, y pretende que todos los países se subordinen ante ella, ya sea por la presión económica o por la vía militar, los Estados que se han negado a ser esclavos –como Rusia, China o Venezuela– son invadidos como Libia, Irak, Afganistán, etcétera, o presionados militar y económicamente, como en los casos de Cuba, Venezuela, Corea del Norte, Bielorrusia, y actualmente Rusia, y objeto de las más feroces campañas de desprestigio y desinformación, reproducidos por la ignorancia de amplios sectores sociales en el mundo.

Aunque muchos no lo crean en países como Colombia, lo que se está definiendo en Ucrania y Europa marcará el futuro de todo el planeta; es una confrontación entre Estados Unidos por no perder su hegemonía global y evitar su derrumbe como potencia económica, política y militar del mundo; y los países que propenden por el surgimiento de una nueva realidad internacional multicéntrica, es decir, un nuevo mundo donde todas las naciones tengan la posibilidad de ser Estados soberanos y puedan avanzar sin ataduras en su desarrollo autónomo.