Foto:Los olvidados de España en Afganistán

Juan Carlos Valderrama

Para ilustrarnos sobre la decisión de dejar Afganistán se tomo el 29 de febrero del 2020 cuando el gobierno de Estados Unidos presidido por Trump y los Talibanes firman en Doha, Qatar el acuerdo que fijo el calendario para el retiro definitivo de las tropas de Estados Unidos y sus aliados tras casi 20 años de ocupación ,en concordancia se firmo el compromiso de los talibanes de no permitir que el territorio afgano fuese utilizado para organizar, planear o llevar a efecto acciones que amenazaran la seguridad de Estados Unidos ,el acuerdo tomo el nombre oficial de “Acuerdo para traer la paz a Afganistán” cabe preguntar fue tal o fue un acuerdo de rendición.

Por lo pronto el gobierno de Ashaf Ghani ha caído, el nuevo régimen, la nueva generación de talibanes expresa que va a haber una amnistía total buscando el apoyo de la población prometen respetar los derechos de las mujeres según las normas del Islam y que las mujeres se integraran a la sociedad, que las niñas irán a las escuelas, en una “Promesa de Talibanes ”, sus combatientes no superan los 30,000 en una población de aproximadamente 39 millones, han tomado el país pero ¿Podrán gobernarlo? hoy han regresado con una victoria política y psicológica frente a la población.

Habría que considerar el tratamiento tradicional hacia las mujeres quienes pueden venderse o comprarse como esposas , que no tienen los derechos básicos, son humilladas ,castigadas públicamente y asesinadas; también hacia la cultura occidental los deportes el fútbol, el voleibol, ciclismo son considerados deportes de herejes; las modelos pueden ser asesinadas por mostrarse y no usar la Burka que es un velo completo que cubre el cuerpo y rostro de la mujer en su totalidad, el cual presenta una rejilla a la altura de los ojos la cual permite la visión.

El taliban regreso y de acuerdo a las coaliciones que realice será su administración por lo pronto tenemos a los Pastunes, los Hazara, en conflicto, en un país tribal donde la mayor autoridad la tienen los jefes de las etnias, que el gobierno nacional, donde el conflicto es la norma, cabe preguntarnos ,regresara una nueva guerra civil, durante esos casi 20 años los talibanes no tuvieron la posibilidad de tomar una sola provincia o ciudad y hoy ante el retiro de las tropas, ellos han tomando progresivamente casi todas las ciudades.

El propósito de llevar tropas hacia Afganistán fue que no se presentara como un oasis en medio del desierto para los terroristas, bajo una administración o gobierno tomado por ellos, lo que a la luz del tiempo es posible que hoy logren.

Hubo más de 2,500 soldados Estadounidenses muertos, 20,000 heridos, 50,000 soldados o colaboradores afganos muertos ,3 billones de dólares en gastos militares, en una estrategia militar de dos décadas que al decir de algunos analistas fue un fracaso y una derrota, entrenar y armar a un ejército afgano que no enfrento a los talibanes sino mas bien entrego sus armas sin resistencia.

Si asumimos que no menos de 40,000 afganos más sus familiares entre civiles y militares colaboraron con las tropas como interpretes, conductores, ayudantes , guías que hoy intentan escapar o huir para salvar sus vidas y que muchos de los cuales no tienen visas para salir de su país, pudiera considerarse que fueron traicionados al emitirse un numero menor de visas suficiente para su salida; sin contar con civiles , militares, diplomáticos y extranjeros que quieren dejar el país y hoy la logística para ello es insuficiente , los campos de refugiados se encuentran sin agua, electricidad, servicios higiénicos, un país sin movimiento económicos efectivo es una pesadilla, por decir lo menos hubo y hay errores en la negociación de salida.

Existe un miedo creíble en nuestro futuro cercano ya que en los primeros días de administración ellos han liberado a miles de presos de Isis, Al Qaeda potencialmente terroristas , nunca debemos olvidar los ataques terroristas del 9/11 y debemos vivir permanentemente atentos, ser solidarios y reflexionar .

A mi manera.

Juan Carlos Valderrama