Por: Juan Martorano | Sábado, 03/04/2021

Culmina el mes de marzo e inicia el mes de abril con toda una cadena de eventos destinadas a descarrilar los diálogos y las salidas políticas y electorales en Venezuela, y buscando nuevamente los atajos, la inestabilidad, la caotización y la violencia en Venezuela.

Ha habido una combinación de eventos a nivel interno y externo que debe encender las alarmas y extremar nuestras atenciones y cuidados. Y en un escenario complejo.

Y señalo complejo porque tenemos por un lado el rebrote de la pandemia en Venezuela, que complejiza y golpea el panorama. Por el otro lado, tenemos el bloqueo, el asedio y la persecución a la que es sometida Venezuela y de la que no se le da respiro ni se le concede ninguna tregua.

Ni siquiera por encontrarnos en la Semana Mayor o Semana Santa ha habido respiro para la Revolución Bolivariana.

En lo personal me había tomado un respiro necesario para poder ver en perspectiva el panorama y escribir sobre temas mucho más gratos y edificantes. La edición anterior fue una pequeña muestra de ello al referirme un poco sobre algunos elementos de la Ley Orgánica de Ciudades Comunales, pero la dinámica y la agenda político mediática me obligan a referirme sobre este tema.

Colombia, que durante años mantuvo en completo abandono sus fronteras que comparte con Venezuela, ahora en cuestión de días moviliza batallones completos y pelotones para “resguardar el Departamento de Arauca”.

Durante prácticamente dos semanas, el sur de Apure, que comúnmente se le conoce como el Alto Apure, ha sido objeto de un conjunto de enfrentamientos entre grupos armados terroristas colombianos con nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Evidentemente han iniciado el ataque por esos lados, dados los certeros golpes que el protector del estado Táchira, el camarada y compañero Freddy Bernal y su equipo han asestado al paramilitarismo en dicha entidad federal, pese a que la gobernadora Laidy Gómez es opositora al gobierno de Nicolás Maduro y se le vincula a las mafias paramilitares ubicadas en el municipio Junín de dicho estado.

En el mes de febrero el gasoducto de la población de El Tejero, en el estado Monagas, fue objeto de una acción terrorista. Esta acción sin duda afecta y golpea la distribución del gas a nivel nacional. De esto nos referimos un poco en anteriores entregas.

El denominado dólar paralelo ya está en un poco más de 2.181.000 bolívares. Esto indudablemente se traducirá en un incremento de los precios de los servicios y bienes que requieren los habitantes del país para preservar su calidad de vida, hoy en día bastante golpeada y que nadie en su sano juicio puede negar.

Juan Guaidó se ha “enfermado” de la Covid 19. No es mi intención como señala el refrán, hacer leña del árbol caído, ni burla en caso de ser cierta, de la enfermedad de Guaidó, independientemente de mi aversión a sus ideas políticas. Pero me parece demasiado casual que uno de los principales responsables de las acciones en contra de la Patria, justamente cuando estas han venid dándose en escalada, casualmente resulte contagiado de este terrible virus. ¿O no sería más bien esta una treta para “exculpar” de cualquier responsabilidad al pretendido presidente encargado?

Y sobre todo no olvidando que Guaidó ha indicado que para lograr el tan ansiado cambio de régimen, deben contar con “presión interna”.

Y esa presión interna no tendrá que ver con las acciones paramilitares que una cuerda de facinerosos vienen ejecutando casi que de manera semanal, en la denominada Cota 905, con posibilidad de extenderse hacia la parroquia El Valle, donde justamente se encuentra la principal guarnición militar del país como lo es Fuerte Tiuna.

La orden ejecutiva 13.692 conocida como el decreto Obama, debe ser mejor conocido como el Decreto Biden, pues fue Biden el autor intelectual del mismo (recordemos que en ese entonces Biden era vicepresidente durante las dos administraciones de Obama). Y ahora vino a concretar la fase final de dicho decreto, como lo es la invasión de Venezuela.

Señalo esto, porque durante los últimos días se han incrementado los sobrevuelos de aeronaves de inteligencia electrónica sobre espacio aéreo venezolano. Y el Comando Sur ha incrementado el desplazamiento de su pie de fuerza no sólo hacia Colombia sino hacia el Caribe en Aruba, Curazao y Bonaire. Sin contar la presencia de los ingleses con fuerzas especiales en la República Cooperativa de Guyana.

Asimismo cabe subrayar lo señalado por el diputado Julio Chávez, en entrevista reciente en el programa “Al Aire” por Venezolana de Televisión, quien citando recientes declaraciones del diputado apureño Orlando Zambrano, denunció que las armas empleadas por los terroristas que se amparan con el beneplácito de las autoridades colombianas, son de origen israelí.

No podemos obviar que en el año 2019 algunos efectivos militares israelíes llegaron a Brasil, y que Colombia tiene alianzas con el Estado sionista de Israel, que es abiertamente enemigo de la República Bolivariana de Venezuela.

Y como lo señalé hace varios días antes de entrar en el receso producto del asueto de la Semana Santa, además de la cuarentena radical, social, colectiva y voluntaria. Viene el mes de abril, mes que si recordamos el año 2.002, la derecha ha intentado movimientos para tratar de lograr la deposición del Gobierno Bolivariano. Ahí están los ejemplos del 11 de abril de 2.002 y el 30 de abril de 2.019.

Es evidente que la extrema derecha venezolana coordinada con sus amos externos están a la generación de eventos desencadenantes de alto impacto buscando generar una conmoción interior y exterior, para lograr el tan ansiado cambio de gobierno en Venezuela, que no termina de llegar.

Y sobre todo, que pretenden aprovecharse del difícil momento que se vive producto de la pandemia porque consideran que es el mejor momento y que el Gobierno Bolivariano se encuentra en “estado de debilidad”.

No en balde, me permito nuevamente citar y recomendar la obra del General en Jefe, ministro del Poder Popular para la Defensa y Vicepresidente Sectorial de Soberanía Política, Seguridad y Paz, Vladimir Padrino López, “La Escalada de Tucídides”, porque el conflicto venezolano no podemos verlo divorciado del gran conflicto geopolítico que comienza a avizorarse no tan lejano en el horizonte, como en ejercicio de la prognosis nos ha alertado el general Padrino López.

Y por eso la escalada de agresiones que ocurre en Venezuela, como las que ocurren en Rusia con el cerco que le quieren establecer por Ucrania; a China con el cerco que le quieren colocar por la India y Hong Kong; a Irán con el cerco que le quieren establecer por los Emiratos Árabes Unidos, por el estrecho de Ormuz y Yemen. En fin disputas geopolíticas que se pierden de vista, y que nosotros no escapamos de ellas.

A los enemigos de la patria que pretenden agredirnos, modestamente si me aceptasen un consejo, yo les recomendaría que ni lo intenten porque se pueden llevar la sorpresa de sus vidas. La historia así lo ha demostrado.

Pero no está de más, cuando escribo estas líneas en pleno sábado de gloria y a las vísperas de la resurrección de Cristo, nuestro señor y protector, y a las puertas de comenzar una nueva semana de flexibilización amplia y biosegura, de llamar a las venezolanas y venezolanos a estar alertas y prevenidos.

La planta insolente del imperialismo que pretende hollar el sagrado suelo de la Patria no pasará.

Patriotas de Venezuela, hombres y mujeres: ¡Rodilla en tierra!

¡Bolívar y Chávez Viven! ¡Y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

Juan Martorano