Por JOSE NELSON RODRIGUEZ MELO

Es posible que a causa del aislamiento y cuarentena , por mandato del gobierno ante la pandemia, la pérdida de puestos de trabajo por causas justas o de pronto injustas, o ante jugarretas de sus patronos para retirarlos con promesas de reenganches sin garantías futuras; luego de darles liquidaciones arbitrarias y vacaciones anticipadas que por necesidad o ligereza aceptaron los nuevos desempleados, quienes posiblemente sin medir las consecuencias hicieron fiestas y con mano rota despilfarraron los valores recibidos en compras innecesarias o por vanidad, hoy en día se ven ante una situación económica insostenible que los predispone a maltratar a sus compañeras, esposas e hijos al ver que a causa de la insolvencia sus hogares empiezan a sucumbir ante la pobreza e incapacidad de sostenerse. Son, sin la cantidad exacta, cerca de 5.000.000 de empleados capacitados y obreros rasos que perdieron sus puestos de trabajo, ahora no saben qué hacer, sin que el Estado tenga estrategias reales para solucionar esta hecatombe social.

Es en estos momentos cuando surge la desesperación en el seno de los hogares, las reyertas intestinas e incomprensiones ya que el hambre no da espera, mientras que el gobierno solo reseña diariamente el número de infectados, hospitalizados y fallecidos, y, hace parangones con el resto del mundo, como si fuera una competencia y cuentan que llevan gastados más de 2.4 billones en asistencia alimentaria, en mercados entregados por contratistas y funcionarios encargados de repartirlos a los pobres y desempleados, agendados a las carreras y sin ningún control real del Estado dando como resultado el reclamo de los beneficiarios al ver la precariedad de la calidad y cantidad de los mercados repartidos.

Ante esta situación el gobierno reacciona y en forma diligente hace las investigaciones exhaustivas, las cuales dan como resultados que el manejo a lo largo del país, de quienes fueron los encargados de la operación: Gobernadores, Alcaldes, funcionarios públicos en cargados de los operativos de carácter humanitario, lógico que no todos, pero sí los deshonestos, les dieron un zarpazo a los dineros del Estado, de los contribuyentes de Colombia, de los pobres de la patria.

Pero esto no quedó así, al término de las investigaciones el Señor Presidente, en una de sus alocuciones cotidianas informó al país y aceptó la dolorosa realidad de quienes defraudaron a los pobres y prometió un castigo ejemplar a quienes cometieron tan viles hechos, tan miserables saqueos del erario, a quienes les robaron el pan a los más necesitados y hambrientos, víctimas de la cruel pandemia que azota al mundo y en nuestro caso a los pobres de Colombia.

Lamentablemente, como viene sucediendo en nuestra patria a través de su historia, hasta ahora todo ha sido alharaca oficial, quienes defraudaron a los pobres siguen mandando y los pobres cada día más pobres y además hambrientos, confinados, aislados y desempleados, en espera que cese esta crisis humanitaria que agobia a la humanidad. O QUE EL GOBIERNO SE PELLIZQUE…

Estas realidades expuestas parten el alma, pero todos no debemos quedarnos callados, algunos tenemos que llorar y gritar, aunque no nos escuchen, aunque no nos sequen las lágrimas….

JOSE NELSON RODRIGUEZ MELO

Asoescritores y poetas de Aguachica-29.07.2020-