Brasilia, 27 may (Prensa Latina) El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Brasil decidirá hoy si transfiere las investigaciones sobre el asesinato de la concejala Marielle Franco y el conductor Anderson Gomes, perpetrado en marzo del 2018.

El caso se incluyó en el expediente del juicio por fallo del juez Nefi Cordeiro, presidente de la tercera sala de la corte.

La ministra-relatora del caso, Laurita Vaz, escuchó a todas las partes involucradas en la causa para tomar una decisión.

‘No se puede calificar, seriamente, la actuación de las instituciones de investigación y enjuiciamiento penal del estado de Río de Janeiro como ineficiente, desinteresada o sin compromiso’, dijeron las familias de Franco y Gomes, que se oponen a la transferencia del caso.

El Instituto Marielle Franco y la familia de la defensora de los derechos humanos hacen campaña contra el traspaso de las pesquisas del crimen. Mônica Benício, viuda de la concejala, denunció que no hay base legal para el cambio.

Si se aprueba el traslado, la investigación sale de la competencia de la Policía Civil de Río y del Ministerio Público estadual y será responsabilidad de la Policía Federal.

El caso tuvo repercusión internacional y convirtió a la socióloga y feminista en un símbolo político en la lucha por los derechos humanos y la mayor participación de las mujeres negras en los espacios de poder en Brasil.

Después de 26 meses, la pregunta: ‘¿Quién mandó a matar a Marielle Franco?’ sigue sin respuesta.

Por el momento continúan abiertas las investigaciones por el brutal homicidio y solo se registran detenidos dos supuestos autores materiales (los expolicías Élcio Queiroz y Ronnie Lessa), arresto que no aclara completamente el hecho de sangre.

Ambos llevan un año en la cárcel y la sentencia los mantiene en la prisión federal de máxima seguridad de Porto Velho, en el estado de Rondônia, ubicado en la parte suroeste de la región norte del país.

Franco y su chofer Gomes fueron ultimados en una céntrica zona de Río en la noche del 14 de marzo de 2018. Trece disparos de una subametralhadora HK MP5, de alta precisión y utilizada solo por fuerzas policiales de élite, alcanzaron el vehículo en que se trasladaban.

La activista regresaba a su casa tras participar en un debate con jóvenes negras, cuando su auto fue baleado: ella recibió disparos en la cabeza y el conductor en la espalda.

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