Moscú, 26 may (Prensa Latina) El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, propuso hoy reforzar la cooperación en la seguridad biológica, a sus colegas de la Organización del Tratado para la Seguridad Colectiva (OTSC).

Durante la primera reunión ministerial en formato de videoconferencia de la OTSC (Rusia, Belarús, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán y Armenia), Lavrov consideró crucial trabajar en esa dirección, en medio del combate contra el coronavirus SARS CoV-2, causante de la pandemia de Covid-19.

La pandemia es una seria prueba para todo el sistema de relaciones internacionales, un reto para cada estado en particular y para cada estructura interestatal, estimó el jefe de la diplomacia rusa.

El ministro de Asuntos Exteriores propuso, por otro lado, sincronizar el programa de lucha antiterrorista de la OTSC con el existente en la Comunidad de Estados Independientes y la Organización de Cooperación de Shanghai.

Además, el jefe de la diplomacia ruso llamó a prestar atención a las operaciones para eliminar a elementos terroristas, en especial, en el espacio de la CEI, integrada por repúblicas exsoviéticas, y destacó la elaboración de un listado unificado de organizaciones extremistas.

Lavrov llamó la atención sobre la necesidad de combatir el narcotráfico proveniente de Afganistán, cuyos ingresos son empleados para financiar agrupaciones extremistas, apuntó.

Al respecto, destacó la importancia de la operación ‘Canal’, realizada de forma conjunta por la OTSC para combatir el tráfico de drogas en la región.

De igual forma, el titular ruso se pronunció por la creación de una base jurídica para la participación de fuerzas de la OTSC en misiones de pacificación bajo la dirección de Naciones Unidas.

Medios de prensa recuerdan que la OTSC surgió en 1992 como una agrupación para aunar esfuerzos contra formaciones terroristas que operaban en la región, en especial, en Tayikistán y Kirguistán.

En un inicio también contó con la participación de Azerbaiyán, Georgia y Uzbekistán, que ya se retiraron, mientras ahora Afganistán y Serbia poseen el estatus de observadores.

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