Por Ibis Frade *

Naciones Unidas (Prensa Latina) A pocos meses del segmento de alto nivel de la Asamblea General, que reúne en la sede de ONU en Nueva York a los líderes del mundo, el organismo multilateral debate sobre cómo realizar este evento en medio de la pandemia.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, escribió una carta al actual titular de la Asamblea, Tijjani Muhammad-Bande, en la cual presenta opciones para que los Estados miembros consideren, a fin de garantizar la celebración del debate general en septiembre próximo.

Pero la decisión sobre cómo mantener el debate recae en los Estados miembros y, por supuesto, la Secretaría apoyará cualquier postura que tomen, destacó Guterres en su misiva del 19 de mayo.

El secretario general propuso cambiar el formato tradicional del segmento de alto nivel de la Asamblea, consistente en la presencia de los jefes de Estado y de Gobierno en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, y sustituir esto por intervenciones en mensajes grabados.

Asimismo, abogó por limitar a una persona por delegación la presencia física en el salón de la Asamblea, el principal órgano deliberativo de la ONU, y el único en el que están representados en igualdad de condiciones sus 193 Estados miembros.

Desde mediados de marzo, ante la acelerada expansión global de la pandemia de Covid-19, Naciones Unidas suspendió sus eventos y cerró al público sus sedes en Nueva York, Ginebra y Viena, entre otras.

En tanto, instancias como el Consejo de Seguridad y otros organismos como la Asamblea General tuvieron que adaptar su trabajo a las nuevas condiciones de distanciamiento social, y comenzaron a emplear las telecomunicaciones con el fin de realizar sus reuniones.

Incluso este mayo, el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas decidió, por primera vez en su historia, realizar de forma virtual el segmento anual de actividades operativas.

La Organización Mundial de la Salud, instancia perteneciente a la ONU, recién desarrolló su asamblea mundial haciendo uso de esa modalidad virtual, y en la cita intervinieron vía online presidentes de diferentes países y autoridades sanitarias de todo el planeta.

El Grupo de los 20, la Unión Europea, el Movimiento de Países No Alineados y otras organizaciones regionales también han empleado las bondades de Internet para sus eventos y reuniones, en estos momentos de pandemia.

Conferencias de prensa y sesiones informativas del Consejo de Seguridad se realizan mediante videoconferencias, y también se distribuyen vía digital las declaraciones de los embajadores.

En tanto, el secretario general de la ONU decidió extender durante todo el mes de junio los actuales arreglos relacionados con el teletrabajo en sedes del organismo multilateral.

Después de consultar con altos directivos de Naciones Unidas y con el personal de los servicios médicos, Guterres siguió apostando por la modalidad de trabajo a distancia para contribuir a evitar la propagación de la Covid-19.

En una carta enviada al personal de ONU, el diplomático portugués dijo sentirse inspirado por cómo el trabajo en el organismo se mantuvo sin interrupciones durante los últimos dos meses.

Los arreglos sobre la modalidad de trabajo a distancia continuarán siendo revisados en las próximas semanas y se estudia un plan para un regreso gradual de los empleados y miembros del cuerpo diplomático, siempre que se considere seguro hacerlo.

Desde finales de marzo, la sede de la ONU en Nueva York cerró al público y solo puede entrar al edificio el personal imprescindible, sobre todo, de seguridad.

El pasado abril, la Asamblea General informó que se posponían de forma indefinida varios eventos programados inicialmente para los próximos meses.

NUEVAS FORMAS DE TRABAJO EN LA ASAMBLEA GENERAL

Debido a las medidas de aislamiento social para enfrentar la pandemia de Covid-19, ahora se dan circunstancias que nunca antes se habían vivido en ONU.

Ante este panorama, la Asamblea General adoptó nuevos métodos para aprobar resoluciones y otros documentos.

Por ejemplo, cada vez que se presenta un proyecto de resolución, la propuesta se somete a un procedimiento de silencio de 72 horas.

En ese plazo, los Estados miembros pueden expresar sus adhesiones u opiniones en contra, y si en tal período no se rompe el silencio, la decisión se considera adoptada como una resolución de la Asamblea General.

Pero ahora, el mayor organismo de la ONU enfrenta grandes desafíos, pues en junio se deben realizar importantes elecciones, como la del próximo presidente de la Asamblea, y toca decidir cómo se realizará ese proceso.

Desde el 27 de marzo y hasta la fecha, la Asamblea ha adoptado siete resoluciones y 13 decisiones, incluida una que ajusta sus métodos de trabajo ante el nuevo escenario de distanciamiento social.

Esos documentos también abogan por una cooperación internacional intensificada para contener, mitigar y derrotar la Covid-19, y que se tomen medidas para evitar la especulación y el almacenamiento indebido que dificulte el acceso al equipo médico.

Según destacó en Twitter el actual titular de la Asamblea General, el diplomático nigeriano Tijjani Muhammad-Bande, los desafíos que se enfrentan en medio de la pandemia de Covid-19 son enormes y por ello, demandan más solidaridad.

Debemos actuar de forma urgente y en colectivo para construir un mejor futuro para todos, en el cual sea posible vivir juntos y en paz, señaló en relación a los esfuerzos de rehabilitación una vez superada la actual crisis sanitaria.

La Covid-19 y sus caídas sociales y económicas amenazan el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, potencialmente llevando a un aumento de la agitación social y la violencia, expresó Muhammad-Bande y respaldó el llamado del secretario general de ONU de un cese el fuego global.

Estos seguramente serán algunos de los temas que centrarán los debates del segmento de alto nivel de la Asamblea General, cualquiera que sea el nuevo formato que se adopte para realizar el magno evento en tiempos de pandemia.

arb/ifb

*Corresponsal de Prensa Latina en Naciones Unidas.