Ginebra, 13 may (Prensa Latina) Agencias sanitarias de Naciones Unidas advirtieron sobre el peligro que representa hoy la interrupción de asistencia médica a enfermos de VIH en el África subsahariana, por la pandemia de la Covid-19.

El número de muertes por enfermedades relacionadas con el SIDA en el África subsahariana podría duplicarse si se interrumpe la prestación de asistencia sanitaria a los enfermos de VIH durante la crisis del coronavirus, según las Naciones Unidas.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONUSIDA una paralización de seis meses de la terapia antirretroviral debido a la expansión del nuevo coronavirus a esa región, podría provocar más de 500 mil muertes adicionales este y el próximo año.

En 2018, según las últimas cifras publicadas, se estima que en el África subsahariana murieron 470 mil personas a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA.

Los dos organismos de la ONU repararon en las repercusiones del cierre de los servicios de atención al VIH, la interrupción de las cadenas de suministro o la saturación de los servicios de salud debido a la COVID-19.

De acuerdo con sus previsiones una paralización de seis meses en los servicios de atención a la salud relacionados con el VIH podría hacer retroceder a la situación de 2008, cuando se registraron más de 950 mil muertes por SIDA en la región.

‘La terrible perspectiva de que medio millón más de personas mueran en África por enfermedades relacionadas con el SIDA es como retroceder en la historia’, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

En su opinión esta debe ser una llamada de atención a los países para que identifiquen formas de mantener todos los servicios de salud vitales, añadió Tedros.

Tanto la OMS como ONUSIDA consideran que los efectos secundarios harían que la gente siguiera muriendo en exceso en los próximos cinco años.

Se estima que en 2018, en el África subsahariana, 25,7 millones de personas vivían con el VIH, de las cuales 16,4 millones estaban recibiendo terapia antirretroviral.

Ante esa amenaza algunos países ya aplican medidas como la entrega de paquetes de tratamiento a granel y kits de autodiagnóstico.

Con una interrupción de seis meses, las estimaciones del exceso de muertes relacionadas con el SIDA en un año oscilaron entre 471 mil y 673 mil, lo cual también revertiría los logros en la prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo.

‘Existe el riesgo de que los logros obtenidos con tanto esfuerzo en la respuesta al SIDA se sacrifiquen en la lucha contra la Covid-19, dijo la directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, quien urgió a evitar a que cientos de miles de personas, muchas de ellas jóvenes, mueran innecesariamente.

Desde que se registraron los primeros casos de VIH hace más de 35 años, 78 millones de personas se han infectado y 35 millones han muerto por enfermedades relacionadas con el SIDA.

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