El político y dirigente cocalero boliviano Andrónico Rodríguez, al que algunos medios señalan como posible candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS, izquierda), dijo a Sputnik que podría postularse si tiene el apoyo del exmandatario Evo Morales (2006-2019).

Asimismo, afirmó que el MAS debe apostar por la autocrítica y la unidad para generar un verdadero proceso de recambio.

Rodríguez, de 30 años y licenciado en ciencias políticas, es vicepresidente de la coordinadora de las Seis Federaciones de cocaleros del Trópico de Cochabamba (centro), organización de la que surgió Morales.

Medios locales lo catalogan como “el heredero” del expresidente o el “hombre de mayor confianza de Morales en su mayor bastión”.

— En las últimas horas su nombre ha estado en varios medios internacionales porque es señalado como un posible candidato del MAS. ¿Qué tiene para decir de esto?

En las redes sociales y en los medios está saliendo bastante mi nombre, más aún en este momento difícil que estamos viviendo. Mucha gente me ve como posible candidato, aunque nada está definido porque todavía se está acordando reuniones departamentales.

A partir de ayer se dio un plazo entre cinco a ocho días, dentro del cual se fijará de manera orgánica cómo se va a estructurar el MAS y quiénes serán sus dirigentes. Yo vi que unos medios internacionales han estado nombrándome bastante, pero mucho va a depender del visto bueno del propio presidente Evo Morales, quien también es líder del MAS a nivel nacional y presidente del movimiento que integro. Lo cierto es que en estos momentos estoy ejerciendo como vicepresidente de una de las organizaciones más importantes de Bolivia.

— Si la orgánica del MAS lo define a usted como candidato, ¿está dispuesto a tomar esta responsabilidad?

La verdad es que siento una sensación inexplicable. No estaba en mis planes ni en mi mente nada de esto, a pesar de tanta propaganda en las redes sociales. Porque estoy más ocupado en la lucha social, en los detenidos, perseguidos y desaparecidos. Es una instancia orgánica que se debe definir. Yo no estoy tan seguro. Finalmente si las organizaciones matrices del MAS a nivel nacional me apoyan y está el visto bueno del presidente Evo, no quedará otro camino que asumir. Pero es un momento muy difícil y la responsabilidad que uno va a asumir es muy grande.

FOTO CORTESÍA ANDRÓNICO RODRÍGUEZ LEDEZMA

— Si el MAS lo elige como candidato, ¿qué cosas impulsaría dentro del partido?

Hay muchos temas que tratar en este momento a nivel interno del MAS, como reestructurar las regionales, departamentales y nacionales. Eso va a ser una tarea grande. En este momento hay muchos dirigentes autonombrados que no son tan orgánicos, siendo que el MAS responde a sus bases, primero es importante trabajar para generar condiciones de unidad a nivel de las regiones y departamentos y confluir a nivel nacional.

Es muy importante empezar a tomar en cuenta a la gente bien comprometida, que tiene acción por convicción durante el golpe de estado, resistiéndolo. Algunos, porque el presidente renunció, también renunciaron no solo a su cargo sino como militantes. Va a ser importante hacer un recambio con personajes muy honestos, con compromiso, que tomen las riendas. También identificar algunos errores que se han hecho en este tiempo y asumirlos con mucha responsabilidad y autocrítica pero también defender los grandes aciertos que hemos tenido en estos más de trece años de Gobierno. Como partido político va a ser muy importante hacer una radiografía para identificar lo malo que hemos hecho.

— Usted dice que es necesario identificar errores. ¿Cuáles cree que han sido?

Hay muchos errores; queremos concentrar a todos estos actores de los nueve departamentos para que salgan muchas propuestas y errores. Uno de nuestros grandes problemas es que se han impuestos candidatos, no haciendo caso lo orgánico. Hemos dejado pasar la decisión de las bases y más ha interesado ser amigo del ministro o del dirigente influyente. Va a ser necesario tomar en cuenta la opinión y decisión de las bases. También creo que va a ser muy importante tomar en cuenta que, siendo autoridad, alcalde, dirigente o ministro, ha optado por ser conformista. En el momento de estabilidad no innovamos ideas, no generamos unidad ni debate político. Uno de nuestros grandes errores es que en momentos de paz social y de estabilidad no hemos educado políticamente a nuestros militantes, por eso tienden a pudrirse con sus líderes.

— En los medios aparece mucho la idea de que usted tiene una relación muy fluida con Evo Morales. ¿Qué tiene para decir con respecto a esto?

El presidente Evo Morales, quien también es presidente de las Seis Confederaciones del Trópico de Cochabamba, y en un congreso del año pasado me eligen por proclamación de todos los delegados como seguir de Evo. Yo soy su inmediato seguidor porque tenemos que coordinar de manera muy estrecha todas las actividades que tenemos, tanto de tenor político y social, de la confederación. El presidente siempre está atento y pendiente a cómo están las bases, a qué es lo que dice la gente y qué es lo que falta en tema de producción. Tenemos una relación fluida por esta razón, soy su inmediato seguidor en la organización social.

— Algunas autoridades lo acusaron de terrorista y de sedición. ¿Qué piensa sobre esto?

La verdad es que no es nada nuevo. De la noche a la mañana el presidente no es presidente y está en México. Asume una presidente usurpadora del cargo. Algunos medios y políticos comienzan a cuestionar a los dirigentes. La verdad es que no es nada nuevo. En 2001, 2002 y 2003 también pasó, se decía que Evo era terrorista, sedicioso, el peligroso, el que bloqueaba el país y el que atacaba a la economía boliviana. Decían que la movilización era mala cuando es un derecho a la protesta. Nosotros dijimos que están presionando al presidente para hacerlo renunciar y usurpar el cargo.

El presidente dijo “no voy a ser candidato, vayamos a nuevas elecciones, pero déjenme culminar mi mandato hasta enero”. La verdad es que dudamos mucho que la oposición después de utilizar violencia, métodos antidemocráticos, cerrando instituciones, golpeando funcionarios públicos, dando zozobra en las ciudades, pueda respetar la democracia cuando por orden del Gobierno los policías y militares salen a disparar al pueblo. Nosotros dijimos que nos movilizamos en contra de este Gobierno inconstitucional. Pasó lo que pasó, me tiene un poco preocupado. Pero el que juzga y quien tiene la última palabra son los ciudadanos.

Nosotros consideramos que era necesario movilizarnos porque las amenazas no eran solo al presidente sino que se trasladó a las calles, queriendo quemar nuestras casas de campaña, nuestras propiedades, incluso agarraban familiares y te amenazaban si no hablabas contra Evo.

FOTO  REUTERS / DANILO BALDERRAMA. Andrónico Rodríguez, político y dirigente boliviano

No hay libertad, los derechos están truncados, por eso nos movilizamos. A mí me culparon de que estoy encabezando un movimiento armado, haciendo entrenamientos, recabando armas, recibiendo asesoramiento de las FARC (la disuelta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), o que estoy defendiendo al narcotráfico. Todo es totalmente falso. Todavía interponen un recurso penal acusándome de generar violencia en Bolivia cuando ellos empezaron y son los responsables de los problemas. Presentan un recurso penal sin ninguna prueba. No avanza su denuncia si no se presenten pruebas. La protesta es sumamente legal porque es un derecho. Si algo les sucede a los dirigentes o a mi persona, ellos se inventan delitos. Es grave lo que hicieron y eso un poco nos atemoriza. Por último, quiero pedir a todos los movimientos sociales de Bolivia y Latinoamérica generar condiciones de unidad, porque son momentos difíciles que estamos viviendo en Bolivia, Chile y en diferentes países. La unidad es un arma central para los movimientos sociales.

Andrónico Rodríguez Ledezma