La Paz, 6 nov (ABI).- El dirigente del Comité Cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, llegó el miércoles pasadas las 19h00 al Aeropuerto Internacional de El Alto, donde la Policía desplegó un contingente de efectivos para resguardar la seguridad del opositor que prometió llegar hasta La Paz y sacar al presidente Evo Morales de la Casa Grande del Pueblo, lo que provocó multitudinarias protestas contra ese discurso “golpista”.

Vecinos y organizaciones sociales de El Alto encabezaron las protestas en inmediaciones de la terminal aérea, pero a diferencia del martes Camacho pudo salir custodiado por los policías.

Camacho, acusado de promover la discriminación, el racismo y la confrontación entre pobladores del oriente y occidente boliviano, fue declarado “persona no grata” por los manifestantes, aunque la oposición también movilizó a sus seguidores provocando algunos amagues de enfrentamiento.

“Camacho es la expresión de las élites cruceñas que hicieron fortuna a costa de la capitalización y la privatización en el país, creando monopolios y negocios con recursos que son del pueblo boliviano”, señala una resolución firmada por la Central Obrera Boliviana (COB) y otras organizaciones que respaldan al Gobierno.

“Con todas nuestras fuerzas y unidades del pueblo derrotaremos al intento golpista encabezado por el fascista Luis Fernando Camacho y organizado por las logias empresariales que usan emblemas nacionales y la fe religiosa para engañar al pueblo e imponer la dictadura de sus intereses económicos patronales”, enfatizó el manifiesto popular.

“El presidente Morales debe dejar el Gobierno”, afirmó el candidato perdedor Carlos Mesa, que fue a esperar a Camacho al aeropuerto.

Morales advirtió el martes en La Paz, ante una multitudinaria concentración de organizaciones sociales, que la historia golpista en el país se repite, al comparar al dirigente cívico con el dictador Luis García Meza quien obligó a la expresidenta Lidia Gueiler a renunciar mediante una carta.

En julio de 1980, García Meza uso una carta preparada por él para consumar un golpe de Estado contra Gueiler; casi 40 años después Camacho, apoyado por grupos de poder y de extrema derecha de Santa Cruz, intenta repetir la fórmula contra Morales, ganador de las últimas elecciones.

“Nuestra línea es que el Presidente tiene que irse democráticamente a través del voto popular, nosotros hemos propuesto una nueva elección”, dijo Mesa, pero “respetamos profundamente la decisión que ha tomado (Camacho) de presentar esta carta de renuncia”.

Al igual que su aliado Mesa, el cívico rechazó el pedido del sistema de Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos (OEA) de esperar los resultados de una auditoría electoral internacional para verificar si las denuncias de fraude de la oposición son reales.

Morales ganó con el 47,08% de los votos en las elecciones generales del 20 de octubre y amplió su mandato por el periodo 2020-2025.
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