Multitudinarias marchas se registraron este martes en La Paz, Bolivia, cuyos asistentes exigieron que se respeten los resultados de las elecciones generales del 20 de octubre que le dieron la victoria en primera vuelta al jefe de Estado, Evo Morales.

En esta jornada, escenificada en la plaza San Francisco, se dieron cita todos los sectores afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) para  rechazar el Golpe de Estado promovido por la derecha contra el gobierno nacional, hecho que fue denunciado ante el mundo por el Jefe de Estado boliviano, y posteriormente por el canciller de Bolivia, Diego Pary, ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA.

El ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD), Hugo Torrez, que estuvo en la manifestación, afirmó que “quienes hemos sacrificado la vida por la democracia somos los obreros y de la misma forma ahora queremos hacer respetar lo que la gran mayoría del pueblo boliviano ha decidido el 20 de octubre, que es la continuación del proceso de cambio a la cabeza del presidente Evo Morales”. 

Evo Morales, quien pidió este martes la unidad de los bolivianos para derrotar a los vende patria que gestan un Golpe de Estado para privatizar los recursos naturales nacionalizados en beneficio de la población, alcanzó su tercera reelección al vencer a Carlos Mesa con el 99,99% del escrutinio realizado.

En una masiva concentración de este martes, el Jefe de Estado lamentó la ola de violencia y las acciones racistas registradas en distintas regiones del país a convocatoria del candidato de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, políticos de la extrema derecha y grupos de choque de cívicos.

 “Nos quieren traer injusticia con la violencia, por eso mi pedido es la unidad; la unidad siempre será el triunfo del pueblo boliviano, de los sectores más humildes, de las juventudes; la unidad siempre será la derrota de los vende patrias, la unidad siempre será más proyectos y desarrollo del pueblo boliviano”, manifestó el Presidente, difundió la Agencia Boliviana de Información.

Tras las elecciones generales, grupos de choque se organizaron para arremeter con violencia contra el Gobierno de Morales mediante la quema de instituciones y acciones vandálicas amparadas en una supuesta defensa de la democracia.

“Yo pensé que habíamos sepultado de por vida el odio, la discriminación, el racismo y el insulto”, dijo al momento de hacer un llamado a todo el pueblo boliviano para deponer actitudes racistas y discriminatorias.

Ante la embestida de la oposición, Morales saludó la movilización de las organizaciones sociales que enfrentan, rechazan y resisten para derrotar el Golpe de Estado de la extrema derecha que intenta recuperar el poder político.

A su juicio, proteger el Proceso de Cambio significa defender las políticas sociales y económicas, tal como la nacionalización de las empresas estratégicas del Estado: “Tenemos la obligación de cuidar la economía”.

Advirtió que la extrema derecha y los grupos de cívicos quieren “destruir” lo construido por los movimientos sociales.

Asimismo, Morales recordó que los movimientos sociales lideraron varias marchas para cambiar el modelo económico neoliberal del pasado y garantizar la estabilidad del país, “ahora los opositores quieren destrozar lo que hemos construido con mucho esfuerzo y lucha, saben ustedes cómo ha sido el sacrificio de los trabajadores”.