Washington, 31 ene (PL) Estados Unidos y China concluyen hoy en esta capital su nueva ronda de negociaciones en un intento por poner fin a la prolongada tensión comercial entre las dos mayores economías del mundo.

Esta segunda y última jornada, tiene aquí como plato fuerte la reunión que sostendrán el presidente Donald Trump y el jefe negociador por Beijing, Liu He, viceprimer ministro de la nación asiática.

Al anticipar comentarios sobre la cita de este jueves, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, expresó que la reunión se enmarca en una serie de encuentros entre las delegaciones de ambos países esta semana.

Junto a Liu arribaron a Washington el lunes otros altos funcionarios del área económica del gobierno chino, mientras la parte estadounidense en las pláticas las encabeza el representante comercial, Robert Lighthizer.

También se incluyen el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin; el secretario de Comercio, Wilbur Ross; el asistente para el presidente de la Política Económica, Larry Kudlow, y el asistente para el presidente para la política comercial y de producción, Peter Navarro.

China reconoció con antelación que las conversaciones no serían fáciles, dada la complejidad y dificultad de ciertos temas en disputa, pero planteó su confianza en que no hay problemas irresolubles.

A las negociaciones -a puerta cerrada- seguramente se sumaron los efectos de la detención en Canadá, por orden de la justicia de Estados Unidos, de Meng Wanzhou, directora financiera de la tecnológica china Huawei, opinan observadores.

Meng, en libertad bajo fianza en espera del proceso de extradición, fue acusada de un presunto fraude bancario con el objetivo de violar las sanciones económicas impuestas por la Casa Blanca contra Irán; lo cual niega categóricamente el Grupo chino.

Las actuales negociaciones son parte de un acuerdo alcanzado entre Trump y su par chino, Xi Jinping, en Buenos Aires, capital argentina, el pasado 1 de diciembre, en el contexto de la cumbre del G20.

Entonces se estableció una tregua por 90 días en la aplicación de sanciones cruzadas mientras se negocie un pacto comercial.

De lo contrario, Trump amenazó con aplicar, a partir del 2 de marzo, un incremento de los aranceles del 10 a 25 por ciento a las importaciones anuales chinas por valor de 200 mil millones de dólares.

La guerra comercial Estados Unidos-China, ha sacudido los mercados financieros del mundo y colocó puntos grises sobre el tablero de las perspectivas de la economía global, advierten expertos.

A inicios de este mes Beijing fue escenario de una cita con similar formato a la de Washington y en aquel momento Trump escribió en su cuenta de Twitter un escueto: ‘conversaciones con China van muy bien’.

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