TRES EN UNO
Por Gonzalo Guillén — Periodista
Todo es sabido: que Donald Trump es el Álvaro Uribe de Estados Unidos; que vive al margen de la ley, así haya sido condenado en Nueva York por 34 cargos criminales gravísimos; que basa su popularidad en mentiras monumentales, casi todas ellas relativas a una falsa persecución de la que dice ser víctima; que es un depravado sexual; que es el estafador más habilidoso de la industria de la construcción en los Estados Unidos; que hasta el pelo y el color de su piel son falsos y que tiene en curso al menos cuatro graves juicios criminales más en su contra: 1) Por los papeles de Mar-a-Lago (se robó 48 cajas de documentos reservados de la Casa Blanca. 2) Por la cruenta orden de asalto de una turba suya al Congreso Nacional en 2020; 3) Por Fraude electoral (el caso más grave), con cuatro cargos criminales; y, 4) Por el fraude electoral en Georgia, donde ya está reseñado y asignado a una cárcel de la que permanece por fuera mediante fianza.
CRIMINAL
Pasadas las primeras 24 horas de la condena en Nueva York, el criminal convicto Donald Trump ya habían recaudado US$52,8 millones, donados por los seguidores que quieren reelegirlo el próximo 5 de noviembre. La mayor parte de ese dinero fue aportado por millonarios inescrupulosos a los que les ha prometido reducirles la mitad de los impuestos y exonerarlos del resto. Según las encuestas que en Estados Unidos hacen todos los días, el criminal convicto goza de una popularidad del 50.8%, esto quiere decir que ganará en primera vuelta y muchos de los votos que recibirá serán de la población a la que más aborrece, humilla y persigue a mano armada y sin fórmula de juicio: los negros y los latinos.
CONVICTO
El próximo 11 de julio, el juez Juan Manuel Merchán (de padres colombianos y nacido en Colombia), deberá decir cuántos años de cárcel le impondrá al convicto Donald Trump. Periodistas en Washington y abogados amigos míos me dicen que de la privación de la libertad ya no se librará, lo que falta saber es solamente cuánto tiempo estará entre rejas. Esto quiere decir que entre julio y noviembre hará su campaña presidencial desde la prisión que le sea asignada, allí deberá tomar posesión y desde ahí mismo, reducido a la disciplina penitenciaria, gobernará al país más poderoso del mundo, en caso de ganar la presidencia. No hay ley alguna que le impida estar en la carrera electoral.
MAYO DE 2024 — UN PASQUÍN 27
*GONZALO GUILLÉN

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