Por: José Heriberto Holguín Bejarano

El nuevo y necesario rumbo que el Pacto Histórico debe darle a Colombia, en lo económico, político y social, debido a la permanencia de la corruptela durante más de 200 años en el poder, tiene como causa la constante sostenida por los dirigentes de los atávicos partidos liberal conservador, hoy entregados al modelo económico neoliberal y sus respectivos efectos con relación a los problemas endémicos que agobian y oprimen a lo colombianos.

Problemas el desempleo, el legado de la galopante corrupción, de la justicia traducida hoy en injusticia social, la inequidad, la paupérrima programación de la educación y el modelo de salud mercantilista, producto de la visión de esos partidos sombríos, como la brecha entre unos pocos ricos solo en dinero y la mayoría de los habitantes sumidos en la pobreza y otros condenados a la miseria absoluta, muestra evidente de las condiciones del porque se oponen Uribe, Gaviria, Pastrana y su séquito de ignaros seguidores, desembocado en el nuevo engendro del mal y de la mala fe, Iván Duque, formado por los ya nombrados expresidentes que se oponen al cambio, quienes no ejercen una oposición sino un estorbo, atasco, escollo, tropiezo y rémora politiquera de los planteamientos hechos en la Campaña hecha por el Pacto Histórico.

Para que el Sucesor Gustavo Petro Urrego, no pudiese desarrollar el programa presentado a Colombia con el propósito empresarial e industrial de Cambiarle el rostro al país, es menester señalar, que el impostor presidente saliente Iván Duque en los últimos dos meses de su dictadura, desmanteló y dejó en condiciones deplorables no solo al palacio de Nariño sino al país en un endeudamiento atroz e inhumano, con conocimiento de causa y mala leche, nunca visto en los últimos tiempos en Colombia.

Como consecuencia de las deudas encausadas de gobiernos anteriores, surgió la necesidad urgente de la Reforma Tributaria año 2022 para invertirla en el programa social y político diseñado y presentado con antelación por el Pacto Histórico respaldado en las votaciones limpias sin dolo, sin fraude o malversación alguno, hecho que dio lugar a liderar en calidad de Presidente de la República por derecho adquirido en elección popular limpio nunca visto en la historia del país.

Hay que dejar en claro, que los medios mercenarios de comunicación no han descansado en tergiversar los planteamientos del programa de gobierno aun desde la campaña electoral, con hostigamientos, preguntas capciosas de doble intención para que sus televidentes y radio audientes, copien lo que los dueños de dichos medios desean mantener el pueblo en la ignorancia política mantenida a través de los años.

Colombianos es hora de salir del ostracismo y del exilio político aun viviendo en nuestra propia patria, que han sostenido los pocos dueños del poder cuando la realidad real es que el pueblo es mayor y mejor que sus dirigentes cuando están educados, bien informados y organizados para el bien común donde hijos y nietos puedan disfrutar de una comunidad en paz donde la guerra y la dependencia colonialista sea desterrada de las mentes de nuestros sucesores dirigentes municipales, departamentales y nacionales y pueblo en general.