La agresión del Capitalismo estructurado a través de los grandes conglomerados financieros, como la FMI, BANCO MUNDIAL, Banco Interamericano de Desarrollo, la OCDE y su política de expropiación,patrocinada por el imperialismo a la cabeza de los estados unidos apoyados por la OTAN y sus políticas blandas contra los países que se oponen a su pretensiones desatan las guerras, el Odio, las Mentiras, el Saqueos, el Hambre la Miseria la Represión, por ello la FSM llama a todos los sindicatos de clase a organizar acciones antibélicas y antiimperialistas y movilizaciones en defensa de la paz y la cooperación de los pueblos, contra las guerras e intervenciones imperialistas, contra el militarismo y la militarización de las relaciones internacionales, contra las prácticas imperialistas de sanciones, bloqueos y guerras económicas.

Por la disolución de la OTAN y de todas las coaliciones militares, por la eliminación total de las armas nucleares, por el respeto de la independencia y la soberanía de todos los Estados y por el derecho de cada pueblo a decidir su propio futuro y el camino de su desarrollo económico y social. Por el derecho de cada pueblo a decidir su propio futuro contra la explotación capitalista y justicia social.

La rebelión popular en varias naciones vecinas enfrentadas a un modelo depredador de los recursos naturales y de los derechos del pueblo, iniciado hace 32 años con el asesinato de Salvador Allende y la imposición de la dictadura de Pinochet con el auspicio del gobierno del imperio estadunidense, se inició un declive de los gobiernos de extrema derecha en la América Latina y el Caribe, esas extraordinarias
movilizaciones estaban marcadas por exigencias de trabajo digno, salud, educación, vivienda, y otras reivindicaciones, las cuales estuvieron fundamentalmente encabezadas por los y las jóvenes que no ven un futuro para sus sueños y realizaciones de proyecto de vida.

El neoliberalismo ha causado enormes dificultades en el movimiento popular y particularmente en el movimiento sindical y las formas organizativas del siglo anterior. El último Congreso de la Federación Sindical Mundial estuvo antecedido de tesis orientadoras y sus conclusiones son una línea a seguir en el proletariado a nivel global, pues el enfrentamiento entre capital y trabajo está más vigente que
nunca. El economista norteamericano Joseph E. Stiglitz en su libro “El precio de la desigualdad”, manifiesta que el 1% de la población tiene lo que el 99% necesita; el modelo de acumulación ha causado enormes e irreversibles consecuencias para el futuro de la humanidad incluido el tema climático, el hambre, el desempleo, las guerras, la migración en muchas regiones del mundo y ante esto, la región no ha sido la excepción.

Los organismos denominados multilaterales se ven impotentes para menguar los saqueos y la violencia imperialista en su crisis sistémica.
En Colombia, por primera vez se ha posesionado un gobierno popular, producto de los acuerdos de paz y la rebelión popular de los años 2019 a 2021 que marcaron unas exigencias que no ha sido posible satisfacer debido a los gobiernos de extrema derecha, mafiosa y genocida, incapaz de resolver los asuntos de la nación. Un desempleo por encima de dos dígitos durante varios decenios, la precariedad en el mundo del trabajo, la negación de derechos para la población, la corrupción y la violencia paraestatal entre otros, empujaron una victoria electoral sin precedentes.
El logro de un gobierno democrático y progresista posesionado apenas el pasado 7 de agosto, ha iniciado un nuevo ciclo con decisiones muy importantes, por ejemplo: Una reforma tributaria progresiva en la cual se plantea que los que más tienen sean los que más aporten para iniciar la batalla contra el hambre, los proyectos de ley que facultan al ejecutivo para proceder a dialogar con todos los sectores armados hasta avanzar a una paz total, la reforma del sistema de salud, del servicio militar obligatorio a un servicio social, la reforma a la educación superior, el cambio radical en la lucha contra el narcotráfico comprometiendo a los países consumidores, etc., las cuales significan un avance en el marco de una apertura democrática para el país.

En el campo laboral, son 32 años de deuda para el Estatuto del Trabajo (art.53 y 57 de la CPN), en una campaña denominada “por la dignificación del trabajo en Colombia”, en la cual nos empeñamos desde la FSM hace varios años, pero que ahora, a propósito de las reuniones de los gremios patronales con la Ministra de Trabajo de extracción sindical Gloria Inés Ramírez (ex presidenta del SER y de FECODE, ex ejecutiva de CUT, ex senadora de la República y donde propuso y expuso en dos ocasiones proyectos sobre el Estatuto laboral), nos hemos encontrado con la férrea resistencia de la ANDI y de FENALCO en representación de esa patronal esclavista que manifiestan su oposición a varias de esas necesarias y urgentes reformas, logrando bajo presión posponer la reforma laboral democrática hasta el 2023 y con su pírrica victoria, ahora llaman a parte de la población a paralizar el país con argumentos falaces y mentirosos y empujan a para a finales
de septiembre.

En el marco de la confrontación existe enorme debilidad en las centrales sindicales con mayor número de afiliados, cuyas direcciones mayoritariamente patronales llaman a que el proletariado se cruce de brazos y no acuda a la batalla que nos llama en procura de ganar y profundizar las reforma y más allá, a una sociedad más igualitaria y con derechos para todos.
El plenario de la FSM LLAMA a todo el proletariado rural y urbano a organizarnos ahora mismo para la movilización y enfrentar las amenazas de la derecha viuda de gobierno y en la exigencia del cumplimiento de un programa que apoyó la inmensa mayoría de la población avanzando a la construcción de la paz total y eso implica PAZ CON JUSTICIA SOCIAL…

Proponemos también, la movilización en territorios y a nivel nacional para el 7 de octubre y si las condiciones se logran, retomar la rebelión popular del pasado 28ª, con una conducción que incluya a la juventud, mujeres, campesinos, estudiantes, padres de familia, luchadores por la vivienda, indígenas, afro, en fin, una dirección consecuente y que no se ofrezca a la nueva oposición expresada por el uribismo del CD y otros partidos de derecha que asaltan de mala fé y con la complicidad de varios medios de comunicación a la población…

Llamamos a organizar y realizar el segundo encuentro nacional de sindicalismo clasista de manera urgente, en aras de aportar los próximos debates sobre el mundo del trabajo, elevar el nivel de discusión ideológica dentro del movimiento sindical, pero, además, buscar organizar e incidir en más organizaciones sindicales.
La FSM hace un llamamiento a todos los trabajadores para que se organicen lo más masivamente posible, para que se afilien, apoyen y fortalezcan los sindicatos clasistas para que sus luchas sean más decisivas y eficaces. Sólo a través de las luchas organizadas de masas y orientadas a la clase podemos derrocar el sistema global de explotación impulsado por los capitales financieros internacionales y las fuerzas imperialistas y las correlaciones por otro camino de desarrollo global.

Por un camino que sirva a los trabajadores y a los pueblos y no a los intereses de los imperialistas y de los monopolios de las empresas. Por un mundo sin guerras e intervenciones imperialistas, sin explotación del hombre por el hombre.

C.C: prensa hablada y escrita, movimiento sindical, ministra de trabajo,
presidente de la República, FSM Atenas.