El trámite para un proyecto de la paz inicia cuando las alcaldías presentan en ventanilla única iniciativas de inversión, la Secretaría Técnica del DNP revisa cumplimiento de formulación y el OCAD-Paz aprueba con previo concepto de la Contraloría.  

En el debate de control político sobre los recursos aprobados por el Órgano Colegiado de Administración y Decisión, OCAD-Paz, la representante Catherine Juvinao señaló a Alfredo ‘Ape’ Cuello de estar detrás del presunto “saqueo a la paz”

Juvinao llamó al congresista cesarense “el titiritero mayor por tejer redes de corrupción con alcaldes y gobernadores que usan contrataderos y piden coimas y adjudican centenares de miles de millones de pesos de los impuestos de los colombianos”.  

Según Juvinao, en la actualidad el Cesar es el departamento más beneficiado en este proceso porque tiene aprobados 63 proyectos por $700.000 millones. 

PADRINO POLÍTICO

Para esto, según las explicaciones, se acudía  a un ‘padrino político’ que presuntamente serían los congresistas. 

Al parecer, los funcionarios se habrían quedado con el 12% de los recursos, repartidos de la siguiente manera: 5% para congresistas, cinco por ciento para  miembros del Departamento Nacional de Planeación, DNP  y 2% para la Contraloría. 

Cabe mencionar que para la época estaba en la dirección del DNP el abogado vallenato Luis Alberto Rodríguez, mientras que el delegado del Sistema General de Regalías era el cesarense Aníbal Quiroz. 

Martín Zuleta, alcalde del municipio de La Paz, era uno de los burgomaestres asistentes a las sesiones de aprobación de proyectos. 

PROYECTOS

El congresista de Comunes Sergio Marín señaló que solo en seis sesiones los funcionarios “aprobaron 353 proyectos con una inversión de 4.4 billones de pesos”.  

En ese periodo 40 proyectos fueron para el Cesar con una asignación de recursos de $511.357.492. Marín aseveró que esto ocurrió entre el 20 de mayo y el 12 de noviembre de 2021. 

APE CUELLO
Por su parte, Alfredo Cuello Baute aseguró que no se explica cómo pudo participar él en la aprobación de proyectos “cuando no tenía voz ni voto” en las sesiones del OCAD.

Por Andrea Guerra Peña / EL PILÓN. 

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