Candelario Obeso (1849-1884) fue un escritor, militar, político y profesor colombiano. Fue conocido después de que los críticos y la sociedad lo considerara como el autor que dio inicio a la corriente de la poesía negra y oscura en Colombia.

Existen pocos datos biográficos relacionados con el escritor, pero se sabe que provino de una familia humilde y que llegó a cultivar la literatura durante un periodo en el que estuvo preso.

Durante su vida, Obeso realizó numerosas traducciones de obras que fueron publicadas en diarios de la época, así como de tratados de táctica militar. También elaboró sus propios trabajos, como lo fueron La familia Pygmalión, Lecturas para ti, Secundino el Zapatero y Lucha de la vida.

Su obra más grande fue «Cantos populares de mi tierra», publicada en 1877 y gracias a la cual obtuvo el reconocimiento como uno de los autores más importantes de la literatura de Colombia.

Obeso nació el 12 de enero de 1849 en el distrito Mompox, en Colombia. Su familia era de origen humilde.

Algunos datos biográficos señalan que su padre fue Eugenio María Obeso, abogado liberal, y su madre María de la Cruz Hernández, lavandera de raza negra

Los primeros estudios que realizó Candelario Obeso tuvieron lugar en un colegio de la misma localidad en la que nació, específicamente el Colegio Pinillos.

Posteriormente, la institución cerró por una guerra, lo que motivó al joven a estudiar de la mano de su padre y del profesor Pedro Salzedo del Vilar. Con este profesor comenzó a recibir las primeras lecciones de gramática, aritmética y geografía.

Tras cursar estudios en su ciudad natal, Obeso emprendió un viaje hacia Bogotá. Una vez allí, obtuvo una beca en el Colegio Militar.

Esta institución había sido fundada en 1861 por el entonces presidente de dicho país, Tomás Cipriano de Mosquera.

Los estudios en la escuela militar no tomaron un tiempo muy prolongado en su vida, debido a que solo permaneció en el Colegio Militar un año.

Con el paso del tiempo, Obeso inició su formación profesional en la Universidad Nacional, donde comenzó un curso en la Facultad de Ingeniería. Posteriormente, realizó un cambio a la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas.

Estudios universitarios
Dos años después de comenzar a estudiar en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, obtuvo el título de maestro, que alcanzó sin haber terminado su carrera.

Una vez obtenido el título, decidió viajar de regreso a Mompox para, posteriormente, desplazarse a la región La Mojana, ubicada al norte de Colombia. Allí comenzó a ejercer como docente en una escuela local.

Obeso experimentó numerosas peleas a lo largo de su vida, la primera de las cuales tuvo lugar en la escuela de La Mojana.

Posterior al altercado en la institución, el profesor se trasladó a Magangué: un municipio de Colombia que está en el departamento de Bolívar. Ahí comenzó a trabajar como tesorero público.

Trabajo con la literatura
Algunas fuentes señalan que la labor literaria fue desarrollada en mayor medida por Obeso cuando este estuvo en prisión. Durante su reclusión, escribió textos, como el libro Gramática de la lengua castellana y la novela La familia Pygmalion.

Cuando fue liberado, decidió volver a Bogotá, donde enriqueció sus conocimientos sobre la literatura, y con ello su trabajo como escritor. Además, estableció una vinculación con el área de la política.

Trabajo en la política
Años después de salir en libertad, Candelario Obeso fue nombrado cónsul de Tours, Francia. El escritor y político mantuvo el poder del cargo durante un corto periodo de tiempo.

Poco después, durante la presidencia de Manuel Murillo Toro, entre 1872 y 1874, recibió la responsabilidad de ser el intérprete nacional en Panamá. Mantuvo el cargo hasta que inició la Guerra Civil, dos años después del fin del periodo de Murillo Toro.

El cargo lo hizo inclinarse por el liberalismo, por lo que comenzó a alistarse en el ejército que apoyaba dicha postura política.

Relaciones afectivas
Candelario Obeso tenía una gran vanidad con relación a las relaciones de pareja debido a que consideraba que era amado por las mujeres. Dicha situación le produjo situaciones de dolor en numerosas ocasiones.

Estos momentos de su vida ejercieron una importante influencia en los textos que escribió, debido a que algunos de ellos contenían una carga emocional que se inclinaba de forma notable por los temas románticos y los duelos de amor.

Muerte
Obeso murió el 3 de julio de 1884 en Bogotá, Colombia, cuando apenas tenía 35 años de edad. Existe poca información relacionada con la vida y muerte del autor, por lo que las causas de su partida física aún son dudosas.

Sin embargo, algunos datos señalan que el escritor colombiano falleció tras dispararse con un arma de fuego.

Se desconoce si se trató de un suicidio o si, por el contrario, el instrumento fue accionado de forma accidental. Fue enterrado con honores en el Cementerio de Occidente de Bogotá.

En caso de que la muerte hubiese sido intencional, se desconocen las causas que habrían llevado al reconocido escritor colombiano a quitarse la vida. Aunque algunos señalan que estaba enamorado de una mujer de clase alta que lo rechazó.

Inicios
Su trabajo en el mundo de la literatura comenzó con la publicación de una serie de traducciones e imitaciones de poetas europeos en un periódico de la época.

Durante aproximadamente un año (entre 1873 y 1874) el escritor se dedicó a publicar poemas, alrededor de 15. Tiempo después sus escritos comenzaron a tener presencia en otros diarios y medios literarios.

Cantos populares de mi tierra
Considerada como la obra más importante de Candelario Obeso, Cantos populares de mi tierra fue publicada en 1877. El escritor se inspiró en la vida y en los sentimientos de las bogas que se encontraban en el río Magdalena, ubicado en Colombia.

Se le considera como un trabajo especial del escritor porque plasmó las características propias de su comunidad afrocolombiana, como el lenguaje.

Fue un poemario que le valió ganar un importante reconocimiento tanto en la población como en los críticos literarios de la época. Además, le brindó el mérito de ser reconocido como el precursor de la poesía negra en Colombia.

Por otro lado, Cantos populares de mi tierra expresa la crítica del autor, tanto de las formas canónicas dominantes en Colombia para la época, como del gobierno y la sociedad.

Retrato de una realidad
Está conformado por 16 poemas que recogen el dialecto, estilo y forma de hablar de los negros en aquella época, así como sus costumbres, vivencias, sueños y sufrimientos.

Obeso utilizó palabras, expresiones, temas, ritmos, cantos y rituales característicos de la comunidad negra para convertirlos en los personajes principales de su literatura. Esto le permitió realizar una obra auténtica y que le daba a la sociedad la conciencia de la existencia de las comunidades afrodescendientes.

Cantos populares de mi tierra contribuyó a romper el prejuicio social de la época, donde la población de una raza catalogaba a personas de un color distinto como un objeto exótico.

Se presume que la obra de Obeso, con Cantos populares de mi tierra, generó interés años después de su publicación, cuando los temas relacionados con las culturas africanas comenzaron a ganar importancia en el siglo XX, lo que abrió el debate sobre la poesía negra.

Traducciones
Además de Cantos populares de mi tierra, Obeso realizó numerosas traducciones de autores europeos publicadas en un periódico literario.

El escritor hizo las traducciones para poder sobrevivir ante las precarias condiciones económicas a las que se enfrentó a lo largo de su vida.

Entre los trabajos de este tipo que llegó a hacer se encuentra Otelo de Shakespeare, así como diversas obras de escritores como Víctor Hugo, Alfred de Musset y Alfred Tennyson.

Por otro lado, también tradujo un tratado de estrategia militar de un teniente belga. Además, hizo diversas traducciones de cursos de italiano, francés e inglés, lo que demostró el interés que el escritor tenía por el área educativa y el aprendizaje de distintos idiomas.

2) JORGE ARTEL

Jorge Artel es uno de los pioneros de la poesía afro-cartagenera.

Los tambores en la noche, hablan.

¡Y es su voz una llamada

tan honda, tan fuerte y clara,

que parece como si fueran sonándonos en el alma!

La obra de Jorge Artel es un viaje de emociones que resume como pocos la experiencia, la resistencia y el orgullo de ser afrocolombiano. A través de las letras, Artel emprendería un viaje de autoconocimiento poético mediante la reflexión sobre el dolor de sus ancestros, el significado de la recientemente adquirida libertad por la población afro en Colombia y la importancia de conservar presente la memoria afro en nuestro país.

Nacido como Agapito Anastacio de Arco y Coneo en Cartagena en 1909, desde los 16 años le pediría a sus conocidos, familiares y amigos ser llamado Jorge Artel. Jorge por una preferencia personal y Artel, al ser la palabra letra leída al revés, como indicio de una vida dedicada a la poesía.

De hecho, unos pocos años después, luego de una corta estancia en Bogotá en donde estudiaría derecho, escribiría entre 1931 y 1934, Tambores en la noche, su primera obra y la que le traería mayor reconocimiento nacional e internacional.

Mientras los poetas de la época como Eduardo Carranza, Jorge Rojas, Guillermo Valencia o Juan Lozano y Lozano se enfrascaron en eruditas discusiones relativas a si se era más piedracielista o más parnacianista, Jorge Artel quiso reinvindicar la memoria afro que corría por su sangre y marcaba su piel.

“Su poesía no es vanguardista, ni modernista, pero crea un nuevo concepto y nuevos sonidos que rompen con los esquemas del momento. Él trae a la poesía el dolor de África, pero también trae la espiritualidad de la presencia negra en Colombia y esto lógicamente impacta muchísimo” dice Jorge Nazim Artel, uno de los hijos del poeta.

Como un homenaje a sus ancestros, los poemas en ‘Tambores en la Noche’ son un canto poético a la música, la danza, el mar, los puertos y las religiones africanas animistas que formaban parte de la identidad afrocolombiana en el caribe continental. Este ejercicio artístico, uno de los primeros de este tipo realizados en nuestro país, sería vital para que Artel exaltara lo valioso que dentro de sí encontraba del ser afro.

Tiempo después esta búsqueda poética vincularía el proyecto de Artel con importantes escritores afrocaribeños como el cubano Nicolás Guillén o puertorriqueño Luis Palés Matos en lo que sería conocido posteriormente por la crítica literaria como el negrismo.

Sin embargo, la poesía de Artel es particular. La búsqueda de ‘Tambores en la Noche’ no se trata de un recordar hechos inconexos con el presente. El poetizar el dolor de sus ancestros es pensar poéticamente que el dolor colectivo de la esclavitud, que se muestra como pasado común afrocolombiano, tiene la potencialidad de crear una comunidad en donde las reflexiones y pensamientos sobre la identidad negra no tienen que ser un proceso solitario.

“Nicolás Guillén en Cuba, Jorge Artel en Colombia y más adelante Manuel Zapata Olivella, Aquiles Escalante y muchas personas más fueron los encargados de abrir la trocha para que los movimientos afro pudieran transitar por ahí y decir aquí estamos presentes. Ellos son los fundadores y quienes abrieron el camino hacia Bogotá, hacia las demás ciudades colombianas y americanas para que se empezara a mirar al negro no como un sujeto de antropología sino como un ser humano con todo un vagaje espiritual y muchas cosas que decir” afirma Jorge Nazim Artel.

Después de escribir Tambores en la Noche, Artel que era un radical liberal gaitanista, sería encarcelado durante una semana en la base naval de Cartagena luego de protestar en Cartagena por el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán. Tras recibir amenazas, y al considerar que su seguridad estaba en peligro, Artel se exilió del país, se volvería un poeta migrante y mientras recorría toda América Central, Sudamérica, el gran Caribe y los Estados Unidos, dictaría conferencias, recitales y hablaría sobre la situación de los afrodescendientes en América y cómo era necesario revisar los proyectos nacionales que los invisibilizaba.

“Jorge Artel no sólo es significativo por su obra poética. Artel es un hombre que desde muy joven se dedicó a defender la causa del negro en Colombia y posicionar a las negritudes dentro de un contexto en el que no fueran vistas como objeto de estudio sino como seres humanos con un vagaje cultural del que debíamos estar orgullosos. Entonces dedicó su vida a estudiar al negro en Colombia y defender la causa de la afrocolombianidad, eso lo hace un hombre universal y lo ubica en un sitial en el que para seguir adelante en cualquier aspecto de literatura y el arte del Caribe hay que consultar sus trabajos” dice Jorge Nazim Artel.

Sin duda, la obra de Jorge Artel puede ser leída hoy como el germen de la creación de una comunidad afro-diaspórica en Colombia y, especialmente hoy en el día de la afrocolombianidad, leer Tambores en la noche es aceptar esa invitación, que desde principios del siglo XX, hacía Artel a tener siempre presente el dolor de nuestros antepasados, a exaltar nuestra identidad y sentirnos orgullosos de ser un país con raíces afrodescendientes.