Por: Cicerón Flórez Moya

El trabajo de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, es un aporte positivo al esclarecimiento del conflicto armado en Colombia, con más de medio siglo de atrocidades recurrentes•

Los testimonios escuchados de las víctimas y hasta de los victimarios es un amplio reflector sobre la desgarradora realidad de una confrontación de muerte y de todas las formas de ultraje de la vida. La suma de tantas voces con verdades lacerantes pone en evidencia hasta dónde puede llegar la degradación de la condición humana, pero también la complicidad criminal de quienes se erigieron en conductores de la sociedad, pero sucumbieron por su afán de acumular privilegios de beneficio particular.

La verdad consolidada por la Comisión, claro está, tiene el rechazo de quienes prefieren seguir en el derrumbamiento generalizado, mediante la imposición de la violencia, porque es su forma de pescar en el río revuelto de la adversidad colectiva, sin importar el número de víctimas, ni la frustración que lleva a la desolación irremediable. 

También les produce ofuscación la verdad porque es reveladora de los muchos abusos consentidos de quienes tienen investidura oficial. Allí aparecen las Fuerzas Militares del Estado, confabuladas con organizaciones criminales incurriendo en actos atentatorios contra los derechos y libertades. Y no se salvan servidores públicos obligados a obrar consecuentemente con sus funciones.

Debe tomarse en cuenta la proyección que le fue dada a la Comisión de la Verdad:

“La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad de Colombia fue un gran aparato diseñado para escuchar a quienes vivieron el conflicto armado de manera directa. Su método fundamental, de hecho, fue escuchar; en esa medida, puede decirse que el informe final representa su voz. Precisamente, la escucha de un testimonio de guerra es un proceso social e igualmente un acto que va desde lo personal; un individuo escucha a otro. Esto puede tener un requerimiento técnico, pues durante una entrevista quien investiga usa determinados protocolos para recolectar información y así clasificar lo que dice. La escucha de un testimonio de guerra también alcanza una dimensión social cuando una comunidad reconoce en lo relatado el dolor sentido o infligido por otro”.

Con el informe ya entregado, la Comisión rescata para Colombia una memoria que debe integrarse al proceso que le apueste a la verdad para la paz y la no repetición de tanto horror.

Puntada

Bajo la cómplice sombrilla de la revista Semana, con la bendición de su directora Vicky Dávila, dirigentes del Centro Democrático abundaron, durante una entrevista reciente en la propaganda contra la elección de Gustavo Petro. 

Miguel Uribe, María Fernanda Cabal, Paloma Valencia (con investidura de senadores) y Francisco Santos, no pudieron esconder su amargura y su resentimiento. Se erigieron en defensores de la democracia y amasaron mentiras para distorsionar. Hasta le achacaron la subida del dólar a los resultados electorales. No reconocieron que el país anda mal por las políticas del gobierno que apoyan, el cual acumula pobreza, corrupción, desempleo, violencia con masacres cotidianas y otros tantos males devastadores. Se olvidaron de las 6.402 ejecuciones extrajudiciales en mandato de Uribe. Pero no les importa sino atizar odios y encender prejuicios venenosos.

Cicerón Flórez Moya

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