Según un nuevo informe de la organización, los cambios en el comercio mundial provocados por el conflicto entre Rusia y Ucrania podrían dividir el mundo en bloques competidores.

Un nuevo informe del Foro Económico Mundial (FEM) muestra que las «sanciones comerciales sin precedentes» impuestas a Rusia, así como «las crecientes tensiones geopolíticas» causadas por la operación militar en Ucrania, tienen un impacto negativo en el sistema comercial internacional.

Los expertos del FEM han identificado 5 posibles escenarios para el desarrollo del comercio mundial en medio del conflicto entre Rusia y Ucrania, algunos de los cuales son «menos favorables al comercio transfronterizo que otros»: 

  1. Las sanciones comerciales solo se aplican a Rusia y Bielorrusia. En caso de que el conflicto continúe, el aumento temporal de los aranceles y las prohibiciones a la exportación del comercio con Rusia podrían ampliarse. En consecuencia, un gran número de empresas multinacionales suspenderán o reducirán sus actividades en el país. Es decir, hay algo de fragmentación y daño sistémico, pero se trata de cuestiones que probablemente se pueden solucionar.
  2. Un alto el fuego podría allanar el camino para el levantamiento de las sanciones, por lo que las relaciones comerciales entre Rusia y otros países podrían recuperarse gradualmente. Esto podría reducir el riesgo de una mayor fragmentación del sistema comercial mundial.
  3. En caso de que se descubra que unos miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) prestan apoyo material a Rusia, estos podrían ser nuevo objeto de sanciones, lo que provocaría una mayor fragmentación del sistema comercial mundial.
  4. Una mayor integración entre los países aliados que comparten los mismos puntos de vista en cuestiones de gobernanza, lo que puede producirse con la voluntad de desarrollar nuevas normas comunes, por ejemplo, en el ámbito de la economía digital o en la cuestión del cambio climático. Según este escenario, la voluntad de emprender reformas se debilitaría si se considera que un aliado puede elegir a un líder populista que deshaga los planes de una integración más profunda.
  5. Un grupo de miembros de la OMC con ideas afines decidiría ampliar la cooperación comercial solo con aquellos países que comparten sus valores del «orden económico internacional liberal». Es decir, que pertenecen a las sociedades democráticas, respetan ciertos derechos fundamentales, tienen economías basadas en el mercado y orientadas a reformas y, además, viven en paz. En este caso, otros Estados podrían perder los privilegios comerciales.

Además, el FEM insiste en que la vuelta a un mundo comercial formado por «bloques competidores con vínculos débiles sería una estrategia equivocada», ya que la mayor parte de las innovaciones en el sector de fabricación se realizan conjuntamente entre empresas situadas en distintos países.

«Si se imponen sanciones comerciales por motivos de seguridad nacional, deberían limitarse a las violaciones del derecho internacional más graves», se dice en el informe.