Por Tony López R.

Hoy 9 de abril se cumplen 74 años del magnicidio contra el líder revolucionario colombiano Jorge Eliecer Gaitán. Recojo el sentir de muchos cubanos, que me escriben y piden, al igual que este escribidor,  rendir  homenaje de Honor y Gloria, a un hombre que entregó su vida en defensa de su pueblo noble, humilde y trabajador.

Ese pensamiento gaitanista nacional, revolucionario y antimperialista siempre ha sido acallado por los gobiernos liberal-conservador y la prensa hegemónica al servicio de la oligarquía colombiana y de los grandes intereses foráneos y nunca de su pueblo.

El memoricidio como bien lo ha denunciado la antropóloga colombiana Gloria Gaitán Jaramillo, hija del querido prócer, ha sido el instrumento de silenciar el pensamiento y la obra de Jorge Eliecer Gaitán, a lo  largo de todos estos años, pero especialmente cuando asumió la presidencia el ultraderechista Álvaro Uribe Vélez, quien ordenó el cierre del Centro Gaitán, destituyó a Gloria Gaitán de directora y le quitó su manejo al Ministerio de Educación y entregárselo a Universidad Nacional, información dada a conocer por  el portal “Las 2orillas” el pasado 9 de abril del 2017.

La memoria de Jorge Eliecer Gaitán Ayala, en realidad ha querido ser eliminada desde el mismo momento de su asesinato.  Es que su pensamiento es un peligro y eso lo demostró la fuerza y liderazgo de este líder colombiano, cuando el 7 de febrero de 1948 y ante una multitud de cerca de 100 mil personas ese líder revolucionario, antiimperialista y socialista Jorge Eliecer Gaitán, cual profeta concluía la Oración por la Paz con estas palabras:

Os decimos finalmente, Excelentísimo señor: Bien aventurados los que entienden que las palabras de concordia y de paz no deben servir para ocultar sentimientos de rencor y exterminio.  ¡Mal aventurados los que en el gobierno ocultan tras la bondad de las palabras la impiedad para los hombres de su pueblo, porque ellos serán señalados, con el dedo de la ignominia en las páginas de la historia”.

Su pensamiento y la verdad de su obra era un peligro para la oligarquía nacional y los intereses de Estados Unidos.  Gaitán se había convertido en un peligroso enemigo del establishment por su frontal enfrentamiento contra el gobierno de Mariano Ospina Pérez, por las posiciones  antiimperialista que valientemente había puesto de manifiesto como abogado y ganada la pelea, en defensa de los bananeros contra la United Fruit Company por la masacre cometida contra estos humildes trabajadores en Ciénega en el año 1929.

Él constituía una amenaza para el sistema, venía responsabilizando al Estado y a la oligarquía con el genocidio, que desde 1946 se cometía contra la población humilde campesina y trabajadora liberal y comunista. El otro elemento que le era adverso con el sistema era su declarada posición socialista, no olvidar que Gaitán en octubre de 1933 fundó la Unión Izquierdista Revolucionaria (UNIR), una organización eminentemente con contenido político social, que fue un estandarte al denunciar el gobierno populista y corrupto de López Pumarejo.

Era evidente que su discurso no era aceptado por una oligarquía conservadora-liberal y no podían permitir que un hombre con ese pensamiento social, cuya culta y pedagógica oratoria y liderazgo alcanzara la presidencia de la República en las elecciones que se avecinaban en 1950.

Y quiero dejar bien delimitado un tema que no ha sido bien  presentado públicamente, las masacres que se cometieron durante el gobierno conservador de Ospina Pérez 1946-50, eran contra liberales y conservadores, no,  estas en realidad fueron ejecutadas contra la población que apoyaba a Gaitán, o sea las víctima de ese genocidio eran los gaitanistas, comunistas, eventualmente algunos conservadores gente humilde del pueblo, que apoyaban o coincidían con las ideas de Gaitán.

Nada diferente a lo que sucede en Colombia en este momento, incluso en un escenario electoral para elegir al nuevo presidente y es claro que las masacre que se realizan contra lideres y lideresas y ex combatientes de las FARC-EP firmantes del acuerdo de paz, no se diferencian, de aquellos hechos en la década del 40.   

Que el pueblo proteja hoy a sus candidatos del  Pacto Histórico, porque por los encuentros y discusiones entre los aspirantes presidenciales, solamente los  candidatos del Pacto Histórico, son los que corren peligro, porque los oponentes muy claramente defienden el actual status Quo.  O sea,  de ganar las elecciones no modificaran nada de la actual política del presidente Duque y totalmente apoyados por el ex presidente Uribe Vélez.

Y como siempre Estados Unidos está apoyando y detrás de este proceso electoral colombiano, hoy como lo tuvo en aquel nefasto 1948. De ese asesinato no fue ajeno el gobierno de  Harry S. Truman, el que  tuvo una importante influencia sobre los complotados a través de la recién fundada Agencia Central de Inteligencia (CIA) y cuyo objetivo era eliminar y sacar del camino al líder de pueblo colombiano, cuya elección como futuro presidente de Colombia, era inconveniente para los intereses de Estados Unidos en la Región. Resulta sospechoso que ninguna de las agencias de inteligencia se pronuncie.

De acuerdo a informaciones publicadas por Gloria, hija de Jorge Eliecer Gaitán dice:  “el ministro del gobierno de Ospina Pérez, Eduardo Zuleta Angel se encargó de desaparecer el informe que elaboró Scottland Yard sobre el crimen de mi padre el 9 de abril y el traductor del documento murió ahogado en una bañera”.  Extraños sucesos que ponen en evidencia la responsabilidad de la oligarquía conservadora liberal en este magnicidio.

Tampoco la CIA ha desclasificado las informaciones que tienen de los sucesos del 9 de abril de 1948,  a pesar de que según lo reglamentado, la CIA  debe desclasificar la documentación después  que pasan   50 años de lo sucedido y  es un misterio que ellos no hayan desclasificado, porque algo muy feo ocultan y  los complica. 

Las versiones de su asesinato han sido diversas y tergiversadas,  todas con el propósito de desviar la atención de los reales  autores intelectuales  del crimen, porque el autor material fue Juan Roa Sierra ajusticiado casi en  el mismo sitio  por una multitud que tomo la justicia por sus manos, hasta esa muerte puede ser sospechosa, pues nadie puede garantizar que ese grupo de personas fueran  azuzadas para eliminar la posibilidad de que Roa Sierra delatará a quienes le contrataron, el sicariato en Colombia es un viejo método usado por los patrones oligárquicos, así también por sus ideas socialistas fue asesinado el líder político liberal el general Rafael Uribe Uribe en 1917.

O como el caso del padre del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, de quien se ha propagado hasta el cansancio que había sido la guerrilla de las FARC-EP, cuando recientemente ha salido a la luz, que quien ordenó el asesinato fue el ex capo narcotraficante y paramilitar   Gonzalo Rodríguez Gacha.  “El Mexicano”. Según ha trascendido públicamente se trató de un ajuste de cuenta por contradicción al interior del Cartel de Medellín.”

Resulta muy importante que se tenga presente que durante el gobierno del conservador Belisario Betancourt, (1982-86), se inició un proceso de diálogo de paz con el movimiento revolucionario armado, o sea con las FARC-EP, el ELN, EPL y el M-19.  Ello abrió las posibilidades electorales de la   Unión Patriótica, agrupación política de izquierda, liderada por el Partido Comunista Colombiano, pero donde se incluían también distintos sectores políticos y sociales.

Si bien no se logró llegar a ningún acuerdo, la Unión Patriótica, sí había tenido éxitos en las elecciones parlamentarias al elegir una importante representación en Cámara y Senado para el periodo marzo de 1986-90. 

Concluido el gobierno de Betancourt.  El 7 de agosto de 1986 asumió el presidente liberal Virgilio Barco, pero en su gobierno se cometieron graves crímenes, entre ellos los de tres candidatos presidenciales dos de ellos de la Unión Patriótica, el primero Jaime Pardo Leal, en octubre de 1987 y el asesinato de Luis Carlos Galan el 18 de agosto de 1989. Mientras que por otra parte  se atentó contra Bernardo Jaramillo el 22 de marzo de 1990.   Y el 26 de abril de ese año 90 el asesinato del ex comandante del M-19 Carlos Pizarro Leongomez.

En ese periodo del gobierno de Virgilio Barco 1986-90 además de los cuatro candidatos presidenciales, fueron ejecutados, 8 congresistas, 13 diputados, 70 concejales y 11 alcaldes y además se ha comprobado y denunciado ante la CIDH, dependiente de la OEA alrededor de el asesinato de 4, 153 personas. Crímenes que fueron declarados en el 2014.

Teniendo amigo lector todos estos antecedentes y ante el escenario actual en Colombia, millones de hombres y mujeres del pueblo colombiano, honrarán la Memoria de Jorge Eliecer Gaitán Ayala, y acogerán como suya su grito de combate de: POR LA RESTAURACION MORAL DE LA REPÚBLICA.  A LA CARGA.

Tony López R.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.

La Habana, Cuba 9 de abril de 2022.  18.30 hrs.