Los crímenes de ciudadanos/as y trabajadores en el departamento de Arauca sacuden los primeros días de 2022.
En un departamento híper militarizado, con un gobernador militar, indigna la inacción y el silencio oficial frente a actos que afectan el derecho fundamental a la vida y desatan el terror entre la ciudadanía. Más grave aún, ocurren en la frontera con la hermana República bolivariana de Venezuela, ante la que el gobierno de Iván Duque mantiene rotas las relaciones, incuba propósitos desestabilizadores y contempla amenazas de intervención agresiva.

El PCC hace un llamado para que cesen de inmediato los homicidios, se respete la vida de las personas, se establezca el diálogo y el respeto a las libertades y los derechos humanos. Respalda la iniciativa de organizaciones sociales, defensa de los derechos humanos y religiosas para detener el desangre y emprender soluciones.
Oscuros intereses intentan imponer la violencia de un lado y otro de la frontera. Llamamos a denunciar estos propósitos, reclamar del Estado una política de diálogo para la paz que permita salvar vidas y proporcionar seguridad plena a la población.

PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO
COMITÉ EJECUTIVO CENTRAL

Bogotá, enero 3 de 2021