Por Félix Carrillo Hinojosa

Que bueno, volver de público conocimiento, lo que hasta ahora se silenció por parte del Gobierno. Son cifras reales, sobre las cuales tiene Iván Duque Márquez que dar las explicaciones necesarias, dentro y fuera de Colombia, al igual que los órganos de control, que bien vale la pena decir, desaparecieron ante la politización impuesta, la cúpula del ejército y policía, los responsables de las marchas y partidos políticos.


Si todo esto es verdad, el gobierno Duque está obligado a dar las explicaciones creíbles, que nos permita saber hasta dónde llegó la furia de parte y parte en las marchas.
Estas cifras, frente a otros hechos ocurridos en ciudades del Continente Americano, Europa y Asia, son extremadamente peligrosos, que ponen a Colombia como un País de mucho cuidado, cuyas Bacrim, guerrilla, paramilitares, producción elevada de droga y corrupción en todas sus instituciones, es una realidad inocultable.


El país espera una explicación de quienes tienen que darlas, mientras eso ocurre, este domingo las centrales obreras y el gobierno de Duque se reúnen este domingo a negociar.
Todo esto se pudo evitar, pero la terca postura del gobierno Duque, sumado a su eterno incumplimiento, le han dado un color gris de ingobernabilidad, que después de todo este tiempo que ha pasado, no ha podido arrancar “el tren de la prosperidad”, cuya propuesta comenzó con su economía naranja, pero que pasado tres años de un desaliñado gobierno, no aparece por ningún lado.


Le corresponde a Iván Duque Márquez, a los partidos de Gobierno, a los gremios, que se mimetizan con los dueños del poder, a los industriales, responder por tanta desigualdad en Colombia “.