Por: Equipo Colarebo Colombia

Mucho se ha especulado acerca del origen del virus del Covid; si fue natural o creado en laboratorio; en uno y otro caso circula todo tipo de comentarios, que van desde lo gastronómico, hasta lo conspirativo para acabar con parte de la humanidad y controlar a la población mundial. La experiencia enseña que lo que puede pasar, puede pasar. Lo cierto es que se ha propagado por todo el planeta, afectando a millones y causando numerosas muertes.

En el caso de Colombia, a abril 10 de 2021, se han contagiado 2`534509 millones y se han causado 65933 muertes. El manejo dado por el gobierno es coherente con el desprecio que muestra por la vida de la población no representada; tal como siempre ha procedido la derecha durante toda la vida republicana.

A las leyes lesivas a los intereses populares, como la ley 100 con respecto a la salud, se suma el mal manejo de la pandemia. Para el gobierno ha primado la politiquería por encima de la vida de los ciudadanos. La arrogancia y la soberbia lo han llevado a despreciar el ofrecimiento de Venezuela de equipos para agilizar las pruebas, así como la llegada de brigadas médicas cubanas, solicitadas por algunas alcaldías, como las de Medellín y Cali; brigadas que han apoyado a 59 países, propuestas hoy al premio Nobel.

Se han bloqueado recursos para la gobernación de Magdalena y de su capital Santa Marta, por estar en manos de gobernantes ajenos a la narcoderecha. A la vez que los dineros públicos desaparecen bajo el pretexto de la pandemia.

Como resultado de ese desprecio por la vida, se tienen ahora numerosas muertes, un personal de salud extenuado y en mayor riesgo, así como las UCI al 100% de ocupación. Con la ayuda externa, se habrían podido evitar las pérdidas de seres queridos y de las valiosas personas que se mueven alrededor de los servicios de salud. Los datos del cuadro a abril 10 de 2021, son muy dicientes.

Es bueno preguntarse porqué en estos países se ha protegido mejor a la población y porqué el gobierno operante en Colombia, desprecia su ayuda.

Es tal la desidia que, preguntado el inquilino de la casa de nari sobre el incremento del contagio en las fronteras de Brasil y Ecuador, su respuesta es: “La frontera con Venezuela es una bomba de tiempo en salud”; preguntado acerca del pico de crecimiento, su respuesta es: “Venezuela está mintiendo en sus estadísticas”. Tiene muy claro su papel de instrumento de frontera.

La acción popular exigiendo mayor protección, se ha visto acallada por la brutalidad policial, para cuyos ejecutores sí han resultado dineros para mayor dotación; recursos para la muerte, no así para la vida.

Los colombianos y demás pueblos del mundo tenemos el derecho de vivir en paz, protegidos y en condiciones de vida dignas.

Abril 16 de 2021