Lima, 18 nov (Prensa Latina) El nuevo presidente transitorio de Perú, Francisco Sagasti, instalaba anoche su gabinete ministerial con el que buscará alivio a la crisis, cuando, a pocas calles, miles de trabajadores reclamaban una asamblea constituyente como solución de fondo.
La movilización de la Confederación General de Trabajadores (CGTP) y otras organizaciones sindicales exigió además que el nuevo gobierno anule las normas dictadas por el exgobernante Martín Vizcarra, que el movimiento sindical considera antilaborales, a tono con la cuestionada constitución neoliberal.

‘La crisis que vive nuestro país se ha agravado, como resultado de tres décadas de neoliberalismo expresadas en deficiencias estructurales del sistema sanitario, educativo, económico y demás’, señaló la CGTP al fundamentar su decisión de protestar en las calles.

Para la central sindical, el resultado de esa crisis se cuenta en decenas de miles de muertos y millones de desempleados durante la pandemia de Covid-19 y la responsabilidad en buena medida corresponde a Vizcarra.

La movilización sindical puso sobre el tapete la certeza de que el problema de fondo es la constitución neoliberal de 1993, cuyo cambio exigen más de la mitad de los peruanos, según una reciente encuesta.

Una mayoría muy superior aún planteó en el sondeo de la empresa Datum, que el Estado debe asumir el control o la operación de las principales actividades económicas y los servicios esenciales, lo que prohíbe la constitución vigente.

La demanda de una nueva carta magna fue enarbolada por el sector más politizado de los jóvenes en las grandes protestas que la semana pasada cercaron al sucesor de Vizcarra, Manuel Merino, y su gabinete ministerial de extrema derecha, hasta obligarlo a dimitir.

Además, tras el desenlace de la crisis política con la nominación de Sagasti –ajeno a la coalición de minorías de derecha que controlan el parlamento-, otra organización social, la Confederación Nacional Agraria (CNA), pidió al nuevo mandatario la convocatoria a una asamblea constituyente.

‘Si el gobierno transitorio de Francisco Sagasti quiere obtener una legitimidad real, está en la obligación de convocar a una Asamblea Constituyente para diseñar y aprobar democráticamente una Nueva Constitución para el Perú’, planteó la citada organización.

Argumentó que cualquier reforma en el sistema político carecerá de validez real si el país continúa ‘bajo las mismas reglas de la constitución neoliberal’ aprobada bajo lo que denomina la dictadura del exgobernante Alberto Fujimori, hoy preso por diversos crímenes.

Para la CNA, esa carta magna ha impuesto un sistema político, económico y social excluyente, clasista, discriminador, racista y machista que ‘oprime a la inmensa mayoría de peruanos y peruanas, sobre todo a nuestros pueblos indígenas originarios campesinos’.

‘Nuestro país requiere de una urgente reestructuración que permita visibilizar aquellas transformaciones necesarias para incluir a los sectores menos favorecidos de nuestra población’ y establezca un modelo político que respete los derechos de los peruanos, plantea la central agraria.

Argumenta también que el país tiene ahora una oportunidad histórica para refundarse como Estado plurinacional y pluricultural, ‘de todas las sangres’-

Previamente, para avanzar en esa dirección, la candidata presidencial progresista Verónika Mendoza propuso una consulta popular simultánea a las elecciones generales de abril de 2021, en la que la ciudadanía defina si quiere o no una nueva constitución como solución de fondo a la continua crisis peruana.

Señaló que la crisis no es reciente y necesita soluciones de fondo solo posibles con una constituyente. ‘Arrastramos una crisis política desde hace años con todos nuestros expresidentes procesados por corrupción, con un Estado que se cae a pedazos, que no pudo garantizar salud ni educación a la gente durante la pandemia’, dijo.

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