ASAMBLEA GRAL DE PROFESORES U. DE ANTIOQUIA 27 AGOSTO 2020
Nueve estudiantes universitarios masacrados en Samaniego, Nariño:

Óscar Andrés Obando Betancourt
Laura Michel Melo Riscos
Jhon Sebastián Quintero Cortes
Byron Patiño
Daniel Vargas Juradó
Rubén Darío Ibarra Andrade
Campo Elías Benavides Erazo
Sebastián Quintero
Brayan Cuaran

Cinco jóvenes asesinados en Cali:
Juan Montalo
Jean Paul Perlaza
Jair Cortéz
Alvaro Caicedo
Leyder Cárdenas

Dos jóvenes asesinados en Cauca y Nariño:
Cristian Caicedo
Maicol Ibarra
Un joven mutilado por su orientación sexual en Sincelejo
Luis Fernando Álvarez
Dos indígenas asesinados en Corinto:
Eugenio Tenorio Yodado
Kevin Ademir Mestizo
Un periodista indígena asesinado:
Abelardo Liz
Un líder social asesinado del Bajo Baudó, Chocó:
Patrocinio Bonilla
Dos feminicidios en Antioquia
Gloria Lucía Zuluaga
Michel Zapata

Un líder social ambientalista asesinado en Villacarmelo, cerca de Cali:

Jaime Monge
Tres indígenas asesinados en resguardo awá Pialapi Pueblo Viejo, ubicado en el municipio de Ricaurte
Aún sin identificar…
En siete meses de este año 394 líderes sociales asesinados y 291 feminicidios.

La mayoría de estos hechos ocurren en la región Pacífica del país, donde las personas no tienen los mismos derechos y mucho menos las mismas garantías para ser y para existir.

Les nombramos porque nos resistimos al olvido, les nombramos porque nos solidarizamos con sus familias, amigos y cercanos, les nombramos porque se interrumpieron sus sueños, porque NADA justifica que no estén entre nosotros, les nombramos porque no son cifras, no son datos, no son números, son líneas de vida, de esperanza, de posibilidad, les nombramos porque no habrá reemplazo para ellos, no son renovables, y porque nos con-mueve su desaparición.

Les nombramos porque son parte del país que habitamos y que lamentablemente conocemos por hechos trágicos como estos, por titulares de prensa, les nombramos porque su vida como su muerte son certeza y un llamado de atención al país, a la juventud, a la Universidad, a la vida por la fragilidad y la vulnerabilidad a la que nos lleva la guerra, la renuncia a la paz y la espalda a los procesos necesarios para esclarecerla.

Hechos como los que acabamos de pasar los últimos días nos llaman a alejar el miedo, a enfrentar la vida, la verdad y la paz como posibilidad, como camino indispensable para SER país.

Aquí no nos sobra nadie, NINGUNA VIDA ES PRESCINDIBLE, nos necesitamos todas y todos.

El gobierno nacional ha guardado silencio oprobioso frente al tema, en estos dos años la barbarie ha vuelto, ha incumplido con los Acuerdos de paz firmados con las FARC, ha aumentado el río de sangre en impunidad recrudeciendo la violencia como en sus peores momentos; llama la atención la vulneración de la vida de niñas, niños y jóvenes en medio del conflicto.

Las alocuciones presidenciales muestran su desdén por la vida, la presidencia elige a quien llorar.

Los derechos humanos que defendemos y que encarnamos como servidores públicos universitarios, por la salud, la educación, el trabajo digno, la vida y la paz como parte de ellos nos interpelan para decirle al país que aquí estamos, firmes, del lado de la vida plena, la vida buena, la vida que sea vivida en plenitud, aun en medio de la pandemia y con mayor razón en medio de ella, de las precariedades, de las limitaciones, caminamos convencidas y convencidos que construimos país, rechazando la muerte, la guerra, la injusticia.

Abrazamos con esperanza un país que se reconozca en su diversidad, en su riqueza, en su diferencia, nos resistimos a dejar de soñar por días en paz para poder ser y ser con todos, donde Colombia, como nos dice el padre Francisco de Roux sea donde la seguridad se base en la confianza colectiva, y donde lo normal sea la vida en condiciones de dignidad, con garantía de las condiciones sociales y económicas en igualdad para todas y todos.

Medellín, 20 de Agosto de 2020

Asamblea General de Profesores Universidad de Antioquia