Un soldado está de guardia en un punto de control en el Gran Puente de Unificación en Paju, Corea del Sur, el 17 de junio de 2020.Kim Hong-Ji / Reuters

Según la agencia estatal KCNA, los volantes “revelan en detalles los crímenes de las autoridades surcoreanas”

Corea del Norte ha iniciado los preparativos para distribuir folletos contra Seúl, que ya “perdió la moralidad elemental”, afirma la agencia KCNA. Según precisa, los “folletos de acusación revelan en detalles los crímenes de las autoridades surcoreanas, que rompieron los vínculos intercoreanos, y han abandonado a la población por el servilismo a EE.UU.”.

“Reflejando la opinión pública indignada, se impulsan a buen ritmo en diferentes localidades del país los preparativos para lanzar los panfletos contra los tipejos surcoreanos que ya perdieron la moralidad elemental“, reporta KCNA.

La agencia precisa que los folletos se lanzarán “sobre la cabeza de las autoridades surcoreanas”, que estuvieron “infringiendo” los acuerdos establecidos entre el Norte y el Sur. “Los estudiantes de las universidades a todos los niveles del país están dispuestos para desarrollar la campaña de lanzamiento de volantes inmediatamente después de ser permitidos la apertura y el avance a las zonas del frente, según la tramitación correspondiente”, aseguró la agencia estatal.

Conflicto entre ambas Coreas

Las relaciones entre Pionyang y Seúl se deterioraron a inicios de junio. En particular, el 4 de junio Kim Yo-jong acusó al país vecino de arrojar sobre el territorio norcoreano miles de “folletos anti-República Popular Democrática de Corea“. Posteriormente, Seúl emprendió acciones legales contra grupos de desertores norcoreanos que a través de la frontera enviaban, atados a globos o mediante botellas lanzadas al mar, objetos como paquetes de arroz y folletos contra el régimen norcoreano.

Posteriormente, el 16 de junio Corea del Norte destruyó la oficina de enlace intercoreana ubicada en la región industrial norcoreana de Kaesong, a 10 kilómetros al norte de la zona desmilitarizada entre ambas Coreas. Asimismo, Pionyang anunció la interrupción de “todas las líneas de comunicación entre ambas partes coreanas, en consonancia con la voz indignada de la población”.

La parte surcoreana había señalado que el suceso se produjo “luego de amenazas casi diarias” de Corea del Norte “de castigar a Seúl por folletos de propaganda anti-Pionyang“. Así, la noche del sábado pasado la hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, advirtiera que “en poco tiempo, se vería una escena trágica de la inútil oficina conjunta de enlace Norte-Sur”.

Además, este martes antes de la explosión el Estado Mayor General del Ejército Popular de Corea del Norte advirtió de que estaba estudiando mover las tropas hacia “las zonas que habían sido desmilitarizadas bajo el acuerdo Norte-Sur, convertir la línea del frente en una fortaleza y aumentar más la vigilancia”. Al día siguiente, el Estado Mayor norcoreano notificó que desplegará sus tropas en la zona industrial de Kaesong y la región del monte Kumgang, ubicadas cerca de la frontera con el Sur.

En respuesta, el Ejército de Corea del Sur endureció la vigilancia y el estado de preparación ante posibles enfrentamientos accidentales cerca de las zonas fronterizas. La Presidencia surcoreana, por su parte, aseveró que no tolerará “más las palabras y los actos irracionales del Norte”.