Santiago de Chile, 14 may (Prensa Latina) El impacto en los ámbitos sanitario, social y económico de la cuarentena total en esta capital, fue señalado por académicos que cuestionaron la tardanza del gobierno para aplicar esa medida extrema.

Tras el alarmante aumento de nuevos contagios en las últimas dos semanas, el gobierno decidió la víspera implantar a partir de mañana viernes la cuarentena total en toda la capital y municipios adyacentes, lo que afectara a casi la mitad de la población de Chile.

La decana de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) Helia Molina, declaró a una televisora que, si de ella dependiera, ‘hubiera puesto en cuarentena el Gran Santiago hace por lo menos 15 o 20 días’.

Explicó que la curva de contagios iba a subir de todas formas, ‘pero hubiese sido más lento y se hubiera evitado lo que está pasando hoy que ya están prácticamente todos los hospitales de Santiago colapsados y no hay reactivos’.

En la misma línea, el académico de esa facultad, Christián García, sostuvo que la medida de confinamiento es correcta, pero ‘resulta un poco tardía y reactiva’.

Opinó que ahora probablemente durará más que si se hubiese hecho antes, ‘pero siempre queda tiempo y una ventana, aunque sea pequeña, para proteger a la población y a las personas con enfermedades graves y prevenir muertes’.

Además consideró que los efectos positivos de la cuarentena tardarían en verse reflejados en las cifras, pues los casos que aparecen ahora son reflejo de un proceso de contagios que ocurrió, probablemente, hace 10 o 14 días, desde que la persona empieza a incubar la enfermedad.

El catedrático puntualizó que lo que queda claro es que la estrategia del gobierno de ‘focalización de cuarentenas dinámicas, estratégicas o inteligentes, no eran ni dinámicas, ni estratégicas, ni inteligentes, sino un fracaso total’.

En el ámbito económico, el economista Gonzalo Martner estimó que, debido a la gran proporción de la actividad nacional que representa la Región Metropolitana, el impacto económico será muy fuerte.

A juicio de Martner, para que el confinamiento sea efectivo, se requiere que la población se quede en su casa, y para eso, no puede estar muriéndose de hambre, y opinó que el Parlamento acaba de aprobar un aporte de poco más de 60 mil pesos, ‘que es manifiestamente insuficiente’.

Para Raúl Elgueta, Doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Santiago, la solución a este tema podría estar en un ingreso de subsistencia que apoye a sectores más vulnerables y que incentive a evitar la salida a la calle de quienes tienen que buscarse sus sustento día a día, pero advirtió que ‘eso no se ha visto de manera clara en el gobierno’.

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