Naciones Unidas, 12 may (Prensa Latina) Las agencias de ONU encienden hoy las alarmas por la situación en la región del Sahel, donde se registran casi dos mil casos de la Covid-19 en Burkina Faso, Mali, Níger, Chad y Mauritania.

Según advirtió el portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, los sistemas de salud en esa zona son muy débiles por el conflicto y la inseguridad, y existe un alto riesgo de propagación del nuevo coronavirus.

En las zonas afectadas por conflictos de Mali, señaló el vocero, casi una cuarta parte de todos los establecimientos de salud no funcionan, y los que siguen trabajando a menudo no tienen el equipo y la capacidad de tratamiento necesarios.

La situación en Burkina Faso es similar, ya que el 12 por ciento de los establecimientos de salud no funcionan, detalló.

El Sahel también alberga a más de un millón de desplazados internos y sería muy difícil detener un brote si llega a surgir en uno de los campamentos donde ellos radican, resaltó el portavoz.

La pandemia está agravando, además, la inseguridad alimentaria en el Sahel y más de 13 millones de personas podrían sufrir hambruna en agosto, sin incluir las proyecciones del impacto de la enfermedad, subrayó Dujarric.

Ahora hay planes para reorganizar los asentamientos de desplazados internos y la distribución de comidas.

De acuerdo con cifras de la ONU, los planes de respuesta humanitaria del Sahel solo han recibido el 11 por ciento de los dos mil 600 millones de dólares solicitados hasta ahora.

En esas circunstancias, la ONU insta a los donantes a proporcionar fondos con urgencia.

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