OSCAR H. AVELLANEDA |PACOCOL.ORG | 12 ABRIL 2020

Este año en Puerto Rico se han registrado varios sismos significativos y miles de familias trabajadoras han tenido que salir de sus hogares y establecerse en refugios, que son terreno fértil para la propagación de enfermedades, por lo que la propagación del virus COVID-19 representa una gran amenaza.

Muchas viviendas fueron destruidas total o parcialmente y otras quedaron en riesgo inminente de colapsar.

Para los miles de desplazados por los temblores el proceso de solicitar las ayudas ha resultado un golpe adicional a sus vidas. Hasta el 24 de marzo, la Agencia federal para el manejo de emergencias había recibido 36.218 solicitudes a través del programa de Asistencia Individual, y solo 10.728 habían sido validadas.

A raíz de la pandemia del coronavirus la gran mayoría de estas personas se encuentran en gran vulnerabilidad debido a su condición de pobreza.

Luego del huracán María, que dejó más de 3.000 fallecidos en Puerto Rico entre septiembre y octubre de 2017, la población quedó seriamente afectada y sin recursos suficientes para reparar los daños provocados.

Después de 100 días del terrible evento, el servicio eléctrico no llegaba al 70 por ciento de la población y miles de viviendas quedaron destruidas. Una crisis económica afectó a la población que no recibió ayuda oportuna desde los EEUU.

Ahora la insuficiente respuesta del gobierno colonial ante el COVID-19 ha evidenciado la incapacidad del capitalismo para responder a las necesidades primordiales de la población.

Dese 1952 Puerto Rico es una colonia del imperialismo norteamericano, que la llama “Estado Libre Asociado”, lo que significa que las decisiones en temas fiscales, financieros, políticos, económicos, de defensa y migración son tomadas por el gobierno de EEUU y sus ciudadanos no tienen iguales derechos que los norteamericanos.

Los “boricuas” solo tienen un “comisionado residente” en Washington, un representante que tiene derecho a hablar en el Congreso pero que no puede votar, ni siquiera por su propias propuestas.

La epidemia del coronavirus ha causado una crisis mundial y EEUU en cuestión de días se convirtió en el epicentro de la enfermedad, con el mayor número de casos confirmados (más de 500.000) y el mayor número de muertos (más de 19.000), mientras que en la República Popular China el número de casos no pasó de 82.000, con 3.339 fallecidos.

En Puerto Rico se espera que a partir de las próximas semanas ocurra un aumento exponencial de casos. Actualmente varios médicos de la isla están en aislamiento preventivo con síntomas de Covid 19 y diversas organizaciones médicas y sindicales han advertido sobre el riesgo de infectarse por carecer de elementos de protección adecuados.

Enfermeras y médicos han denunciado (en anonimato por temor a represalias) que desde que se comenzó a rumorar de la pandemia los hospitales comenzaron directrices y protocolos fuera de la lógica adecuada para enfrentar al Covid-19.

El 7 de abril se informó que en Puerto Rico se habían realizado apenas 1.7 pruebas por cada millón de habitantes, mientras que en Corea del Sur (país que el gobierno colonial dice tomar como ejemplo), se realizan 4.000 pruebas por cada millón de habitantes.

El sistema sanitario capitalista no está preparado para enfrentar calamidades, porque está diseñado como negocio que busca ganancias por medio de la compraventa de los servicios de salud.

EEUU está entrando en una situación catastrófica con su economía inmersa en una gran recesión, con 16 millones de desempleados, y a medida que la producción económica en la metrópoli colonial continúe derrumbándose, en Puerto Rico las consecuencias sociales y económicas de la crisis serán más profundas.

Los corruptos administradores del territorio han impuesto el toque de queda no como medida para contener la expansión de la enfermedad, sino para reforzar su control militar ante lo que se avecina.

Han prohibido incluso las reuniones de las familias e imponen multas de $5.000 dólares y hasta 6 meses de cárcel para quienes incumplan con el toque de queda.

El Partido Comunista de Puerto Rico señala que solo la clase obrera, organizada y consciente de su realidad, podrá vencer los grandes retos, las grandes pandemias y hambrunas, y destaca:

“Es tarea de los comunistas despertar la conciencia revolucionaria en el Pueblo para que se hagan conscientes de sus posibilidades de cambio”

Afirmando que “es impostergable reforzar y unificar la organización de partidos comunistas a nivel internacional” como motor de la lucha consciente de la clase obrera por el socialismo.

La agenda de la Soberanía y Dignidad de los Pueblos de América Latina seguirá inconclusa mientras Puerto Rico permanezca como colonia del imperialismo.

Con la poderosa arma de la Unidad, más temprano que tarde el pueblo puertorriqueño conquistará el bien supremo de su independencia y felicidad, porque no merecen, seguir siendo despreciados y explotados por quienes, como señalara Bolívar: “Parecen destinados por la providencia para plagar la América de miserias en nombre de la libertad”

El verso del poeta José de Diego resume el sentimiento popular hacia los imperialistas:

“Hablamos otra lengua, con otro pensamiento
en la onda del espíritu y en la onda del viento.
Y os estamos diciendo hace tiempo en las dos,
que os vayáis con el diablo y nos dejéis con Dios”.

¡Puerto Rico será libre e independiente y construirá un futuro digno, próspero y Socialista!

Fuente:

https://www.telesurtv.net/news/puerto-rico-colonia-eeuu-consecuencias-20190410-0044.htmlhttps://abayarderojo.org/2020/04/el-coronavirus-y-la-lucha-de-clases/https://abayarderojo.org/2020/04/el-suroeste-de-puerto-rico-golpeado-doblemente-ante-la-crisis-del-corona-virus/https://www.pacocol.org/index.php/noticias/mujer/3962-puerto-rico-sera-libre-e-independiente-video