Washington, 30 ene (Prensa Latina) La Cámara estadounidense de Representantes debe someter hoy a votación dos medidas encaminadas a evitar que el presidente Donald Trump realice acciones militares contra Irán sin contar con la aprobación del Congreso.

Una de las propuestas, de la autoría de la legisladora demócrata Barbara Lee, tiene el propósito de revocar la Autorización de Fuerza Militar (AUMF) de 2002, emitida por el Congreso para dar luz verde a la invasión inicial a Iraq.

Miembros demócratas y republicanos del Capitolio han criticado la AUMF por la forma en la que desde entonces las administraciones la han utilizado para justificar sus acciones militares.

La autorización de 2002 fue citada por el ejecutivo de Trump tras el ataque con drones que ordenó el mandatario republicano el pasado 8 de enero para asesinar en Iraq al general iraní Qasem Soleimani, una acción que pareció acercar a ambos países a un conflicto bélico.

Eso provocó la inmediata reacción de los demócratas, quienes condenaron que el presidente no contó con el Congreso para realizar esa operación, y llevó a que se incrementaran los esfuerzos para limitar la capacidad del gobernante de adentrarse en una guerra con Teherán sin realizar consultas con el legislativo.

De acuerdo con la cadena de televisión CNN, miembros de la Cámara Baja esperan que un grupo de republicanos se ponga del lado de los demócratas y voten a favor de esta iniciativa, aunque Trump amenazó el pasado lunes con vetar esa y la otra propuesta.

La segunda medida que se someterá a consideración este jueves, introducida por el representante Ro Khanna, prohibiría los fondos para ataques ofensivos militares contra Irán o en ese país sin la aprobación del Congreso.

‘Tenemos que asegurarnos de que no estamos proporcionando fondos para una guerra ofensiva’, declaró Khanna a la cadena de televisión CNN, a la cual declaró que ese es un poder central con el cual cuentan los legisladores.

Los representantes demócratas planean votar ambas medidas como enmiendas a un proyecto de ley de ese órgano legislativo que ya tuvo el visto bueno de ambas cámaras, con el objetivo de evitar maniobras procesales de los republicanos que podrían dividir a la fuerza azul.

Pero, aunque la Cámara Baja controlada por los demócratas debe avalar ambas propuestas, es poco probable que los líderes republicanos en el Senado, donde la fuerza roja es mayoría, estén de acuerdo con adoptarlas.

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