Brasilia, 23 ene (Prensa Latina) El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva denuncia en un artículo, que publicó en el diario The Washington Post, la persecución que enfrenta hoy el abogado estadounidense Glenn Greenwald por ejercer el periodismo en Brasil.

‘Greenwald ha sido un objetivo desde que su sitio de noticias, The Intercept Brasil, comenzó a publicar historias que cuentan los mensajes filtrados, que fueron proporcionados por una fuente protegida’, escribió Lula en el influyente periódico norteamericano.

El Ministerio Público de Brasil denunció el martes a Greenwald por ‘ayudar, incentivar y orientar’ a piratas informáticos que intervinieron en los celulares del exjuez y ministro de Justicia, Sérgio Moro, y de los fiscales de la operación anticorrupción Lava Jato.

Cofundador del portal The Intercept Brasil, el comunicador fue denunciado junto a otras seis personas por delitos vinculados a la ‘invasión de celulares de autoridades brasileñas’, en un caso que detonó a mediados de 2019, señaló la Fiscalía en un comunicado.

Lula compara el caso con el de Watergate: ‘Imagínese cómo se desarrollaría la historia estadounidense si, en la década de 1970, el público y las autoridades estuvieran más preocupados por atacar e investigar a Carl Bernstein y Bob Woodward que por buscar la verdad sobre el escándalo de Watergate. Si el Congreso y el FBI decidieran investigar a los reporteros del Post y sus fuentes, no las irregularidades del Partido Republicano’.

Insiste en que ‘esto es análogo a lo que está sucediendo hoy en Brasil, donde el periodista Glenn Greenwald está siendo perseguido por sus actividades periodísticas’.

Detalla la persecución dirigida a Greenwald, acusado de cibercrímenes por ‘informar el año pasado de mensajes filtrados de teléfonos celulares que mostraban graves violaciones en un grupo de trabajo para investigar la corrupción conocida como operación Lava Jato’.

Lula contextualiza el volumen de violencia que se comete en Brasil desde el golpe de Estado contra la expresidenta Dilma Rousseff en 2016 y asegura que ‘abusos como éste no son nada nuevo en Brasil’.

Precisa que el juicio político de Rousseff resultó una clara violación de la Constitución y alerta sobre la futura manipulación generalizada del sistema judicial contra los rivales políticos del gobierno.

Finalmente, el expresidente apunta que ‘en los últimos meses he luchado para limpiar mi nombre después de un grave error judicial, pero mi mayor preocupación es el daño a largo plazo que este gobierno (el de Jair Bolsonaro) está causando a nuestro país’.

Se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con un político o un partido, pero ‘un sistema de justicia justo y la libertad periodística no deben estar bajo debate’, subraya.

mem/ocs