Por Maylín Vidal

Buenos Aires, 12 ago (Prensa Latina) Que feo todo ché, le decía hoy una mujer a otra en la céntrica calle porteña de Balvanera, mientras el dólar escalaba por minutos en una dura reacción de los mercados tras las primarias argentinas.

Récord histórico de la moneda estadounidense que vuelve a hundir el peso argentino en este comienzo agitado de semana, y mientras los bancos llegaron a cotizar la moneda a casi 65 pesos, en las calles el más pobre se pregunta cómo terminará este agosto.

Falta aún la mitad del mes pero muchos auguran ya un impacto fuerte en la inflación y por consiguiente una nueva subida en todos los precios, sobre todo en los alimentos, que ya comenzaron a sentirse inmediatamente pues en los comercios más pequeños los más avispados por estas horas le aumentaron ya otro poquito a los productos.

El Banco central subastó 160 mil millones de dólares para lograr contener la subida del billete verde y tratar de calmar la situación y dejarlo al menos en 58 pesos. Y es que el impacto ha sido fuerte, de casi 47 pesos que se cotizaba el viernes, previo a las elecciones, hoy llegó a aumentar su precio otros 18 pesos más.

Es la respuesta de los grandes empresarios, el castigo de los financistas, dicen algunos sobre esta reacción tras más del 47 por ciento que votó ayer en las primarias por un proyecto de conducción popular liderado por Alberto y Cristina Fernández (Frente de Todos) frente a un 32 que lo hizo por el actual Gobierno.

Tras el ‘fue una mala elección’ del presidente Mauricio Macri ayer en la noche, muchos se temían lo que se ha vivido este lunes que, como siempre, una vez más pega al eslabón más débil.

Por estas horas el país aguarda por una intervención del mandatario, a quien se le vio cabizbajo anoche, y se espera primero que salga a hablar la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quien también recibió un duro golpe en las elecciones, y después Macri.

La tensión se respira en las calles, se siente el descontrol de todas las variables financieras, pero un por ciento de los argentinos recibe la noticia con su humor característico, acostumbrados ya a los vaivenes de la economía, mientras otro se preparan para un último tramo de 2019 aún más complejo.

agp/may / prensa-latina