Por Deisy Francis Mexidor *

La Habana, (Prensa Latina) La renuncia de Ricardo Rosselló por la presión de dos semanas de protestas populares, sentó un precedente histórico en Puerto Rico, nunca un gobernador de la isla abandonó el cargo sin cumplir su mandato.

‘El pueblo puertorriqueño parecía dormido’, expresó en esta capital a Prensa Latina Rosa Meneses Albizu Campos, a propósito de las masivas manifestaciones que ha vivido su país desde mediados de julio.

Delegada en el exterior del Partido Nacionalista de Puerto Rico (PNPR)/Movimiento Libertador, Meneses dijo que por buen tiempo se preguntaron ‘por qué después del huracán María cuando nos quedamos sin techos, sin luz, sin agua, sin nada, despojados de lo más básico para vivir, no protestamos’.

Lo que dejó el fenómeno meteorológico ocurrido en septiembre de 2017 en la denominada Isla del Encanto fue ‘verdaderamente una catástrofe y creo que estábamos demasiado encerrados en nuestro propio dolor tratando de resolver nuestros problemas de sobrevivencia’.

Sin embargo, estos días la gente ‘se tiró a la calle indignada, ha revivido la llama de la rebeldía del pueblo puertorriqueño y que no se confundan, somos pacientes, pero no cobardes’.

Lo que acabamos de ver es la sumatoria de todo lo que ha pasado en Puerto Rico, a lo cual le puso la tapa al pomo ese individuo (Roselló) y su círculo que, se suponía, eran los que debían defender los intereses de los puertorriqueños, subrayó.

Nieta de Pedro Albizu Campos, la figura más relevante en la lucha por la independencia de Puerto Rico durante el siglo XX, Rosa tiene plena conciencia de que ‘es Estados Unidos el que, hasta ahora, ha dispuesto lo que pasa en la isla’.

Recordó que Roselló llegó al poder ‘porque fue quien le interesó a Washington que ganase las elecciones coloniales de 2016’ y ‘enfatizo ‘coloniales’ porque tampoco es secreto que cuando convirtieron en 1952 a Puerto Rico en un Estado Libre Asociado a EE.UU., nuestra condición de protectorado quedó al desnudo’.

Por eso un grupo de jóvenes independentistas asaltaron las sesiones del Congreso de Estados Unidos cuando se decidía el estatuto, ‘ellos denunciaron al mundo que Puerto Rico era una colonia y su problema no era doméstico, era una lucha por la independencia nacional’, comentó.

‘Hasta hoy -añadió- ese es el problema básico de Puerto Rico, una lucha por la independencia nacional, que se ha convertido en una lucha por la sobrevivencia de la nación’.

Según Meneses, Estados Unidos está implementando todo lo que puede, por diferentes vías, ‘para desaparecer la nacionalidad puertorriqueña’ y para cumplir tales objetivos utilizan los canales de la educación y la salud.

La dirigente política boricua aseguró que la Casa Blanca ha empleado métodos para ‘envenenar a la gente, esterilizar a las mujeres, han aplicado radiaciones, hicieron experimentos en nuestro territorio’.

A juicio suyo, Estados Unidos apostó al cambio poblacional y lo ‘han venido implementando desde el día Uno, aquel 25 de julio de 1898 en que comenzaron a desembarcar sus marines y tomaron posesión de la isla’.

Hoy hay más puertorriqueños fuera del país que dentro -acotó-, mientras ‘siguen llegando cantidades inimaginables de extranjeros que están comprando propiedades y estableciéndose en mi país, sobre todo a partir de 2016 que Estados Unidos promulgó la Ley Promesa (iniciales en inglés de Puerto Rico Oversight, Management, and Economic Stability Act)’.

La iniciativa legislativa federal ‘permitió -entre otros males- el establecimiento de una Junta de Control Fiscal de siete personas nombradas por el Presidente de Estados Unidos que son las que ejercen toda la autoridad ejecutiva de Washington en Puerto Rico’.

Uno de esos políticos ‘es el gobernador, que resulta una especie de administrador colonial de los intereses yanquis. A través de ese procónsul es que se cumple la voluntad del imperio en mi país’.

ADIOS A LOS PLANES DE REELECCION

Reportes de medios de prensa destacaron que Ricardo Roselló no solo fue forzado a dimitir, como se conoció el 24 de julio.

Un informe de un comité de juristas consultados por la Cámara de Representantes tildó de delictiva su conducta, por lo que ameritaría el juicio político de residenciamiento, reservado para los gobernantes que traicionan a su pueblo.

Hace dos años y medio, Roselló estaba al frente de la isla. En marzo hizo públicas sus aspiraciones de reelección bajo los colores del Partido Nuevo Progresista (PNP).

Pero sus planes se fueron a pique por la difusión de chats misóginos y homofóbicos de él y algunos de sus colaboradores cercanos, que desataron una inédita ola de malestar popular.

‘Ese fue el catalizador del disgusto colectivo acumulado desde hacía tiempo como la pobreza y todos los males de la sociedad que quedaron al descubierto con la tragedia del María, y revelaron la crisis social, política, económica total que desde 2016 se comenzó a gestar con la Junta’, precisó Meneses.

A la par de la divulgación de los explosivos mensajes en la red social Telegram, la isla también está sacudida por un escándalo de corrupción después de que seis funcionarios del gobierno fueron acusados de malversar 15 millones de dólares de fondos federales destinados a la reconstrucción.

‘Ahora se destapó la ‘caja de Pandora’ y salieron los monstruos, esas criaturas hijas de Washington que se han robado ‘hasta los clavos de la cruz’, como decimos en Puerto Rico y son servidores públicos que llegaron a esos puestos no para beneficiar al pueblo sino para lograr sus propios intereses’, enfatizó.

Roselló hará efectiva su renuncia el 2 de agosto. En un inicio se habló para el reemplazo temporal de Wanda Vázquez, la secretaria de Justicia, pero ya anunció en Twitter que no pretende ocupar el cargo.

‘Espero que el señor gobernador identifique y someta un candidato para el puesto de Secretario/a de Estado antes del 2 de agosto y así se lo he manifestado’, escribió en la plataforma de Internet.

Sin embargo, la delegada en el exterior del PNPR mira un poco más allá, ‘en realidad hay hasta un rejuego del propio Estados Unidos -opinó-, porque la Casa Blanca quita y pone presidentes en todas partes del mundo’.

Desde su punto de vista ‘están construyendo algo para Puerto Rico que no sabemos qué es, lo cierto es que ya no les sirve el Estado Libre Asociado’.

¿Qué es lo que viene? -se preguntó Meneses-, ¿por qué están promoviendo leyes y con ellas le dan todo tipo de facilidades a los inversores extranjeros?, ¿por qué llegan tantos multimillonarios a Puerto Rico?, ¿será una base para Estados Unidos en todo el sentido de la palabra?’.

Consideró que ‘viene aupándose un esquema’ y la ‘carta política para ese otro proyecto que quieren establecer en Puerto Rico tiene nombre: Carmen Yulín Cruz, la actual alcaldesa de San Juan’.

Cualquier solución temporal en estos momentos para la gobernación tiene marcada una ficha. ‘Yulín es la elegida para los comicios coloniales del 2020’, reiteró.

La alcaldesa ‘ha coqueteado con el sector independentista, en particular los soberanistas, pero ella es una colonialista’, afirmó Meneses.

Precandidata a gobernadora por el Partido Popular Democrático (PPD), Yulín ‘utiliza mucho la palabra soberanía para no decir independencia, es un rejuego político’, añadió.

Algunas estadísticas dan cuenta de que en la Isla del Encanto coexiste una profunda crisis económica con una deuda fiscal que supera los 70 mil millones de dólares.

En mayo de 2017, el gobierno del dimitente Roselló se declaró en bancarrota con el fin de reestructurar la deuda pública, mientras a casi dos años del huracán María, unas 40 mil familias siguen sin techo.

Para no pocos -entre ellos Rosa Meneses- la cuestión va más allá de la renuncia de Roselló, se trata del forcejeo entre los sectores que claman por ser una nación independiente, aquellos que persisten en el Estado Libre Asociado o los que, como el gobernador, quieren ser el estado número 51 de la Unión.

Al parecer, las muestras populares de los últimos días inclinan la balanza hacia la primera opción: la independencia.

arb/dfm /PRENSA-LATINA

*Periodista de la Redacción Norteamérica de Prensa Latina.