Con la firma de un Pacto por la paz, la no violencia, la ética y la transparencia electoral, tres de los cuatro candidatos a la gobernación de Arauca se comprometieron a incluir en sus programas de gobierno y a trabajar, si son elegidos, en temas claves relacionados con la paz. Estos temas fueron consensuados con ellos en una reunión previa durante la cual, los candidatos dialogaron con las instituciones del estado y representantes del Consejo Departamental de Paz.

El evento, denominado “Encuentro Cacao Mundial: desde Arauca por la paz”, cuya metodología fue acompañada por la Universidad Nacional de Colombia, reunió a los candidatos José Facundo Castillo Cisneros del partido Cambio Radical, Luis Emilio Tovar Bello, del Centro Democrático y Hernando Posso Parales del Partido Liberal. El cuarto candidato, Álvaro Cristancho del Partido Alianza Democrática Afrocolombiana, ADA, ofreció disculpas por su no asistencia, debido a que se encontraba en Bogotá.

El encuentro apoyado por Colombia Transforma y ACDI-VOCA fue respaldado por la cooperación internacional presente en el departamento: el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD; la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA, Mapp-OEA; la Misión de Verificación de la Organización de las Naciones Unidas en Colombia, UNVMC; El Programa Mundial de Alimentos PMA. Además, se contó con el apoyo de la Misión de Observación Electoral MOE.

Las instituciones presentes en el Encuentro: la Agencia para la Reincorporación y Normalización, ARN; la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, CEV; la Agencia para la Renovación del Territorio, ART; las Cámaras de Comercio de Arauca y del Piedemonte y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz OACP, se distribuyeron en cinco mesas temáticas para ejercer como maestros de mesa, y acompañados por un sistematizador, un analista del espacio y 4 consejeros departamentales de paz, formularon preguntas e interlocutaron directamente con cada candidato, acerca de las avances y necesidades del sector.

Las mesas temáticas estaban divididas en: Cultura de la legalidad y transparencia, Reducción de la pobreza y desarrollo, Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial –PDET-, Convivencia, Reincorporación y Reintegración. Durante ciclos de 15 minutos cada uno de los candidatos iba pasando por cada una de las mesas, donde recibía información, pero también exponía sus puntos de vista. Finalmente, se consolidó el pacto que en seis puntos genera un compromiso para estos candidatos, que, de ser elegidos, deberán velar por su cumplimiento.

El Pacto

Luego de terminado el paso de cada candidato por las cinco mesas, los sistematizadores y analistas sintetizaron en seis puntos principales, lo recogido en cada tema y elaboraron un pacto que en materia de no violencia compromete a los candidatos a que una vez elegidos, deben “promover una cultura política basada en el reconocimiento y respeto mutuo al opositor a través de discusiones centradas en la argumentación y en el valor de las ideas”. Se comprometen, además, a apartarse del lenguaje que promueva cualquier forma de discriminación, exclusión, persecución, estigmatización y cualquier otro tipo de violencia, así como a “respetar y promover el ejercicio ético, libre y consciente de los derechos políticos de la ciudadanía, rechazando cualquier acto de intimidación, coacción o corrupción electoral”.

En materia de cultura de la legalidad y transparencia, los candidatos, al firmar el pacto, se comprometieron a combatir la corrupción a través de mayor presencia institucional en el territorio “con ejercicios de pedagogía y cátedra de la cultura de la legalidad”. También estuvieron de acuerdo en brindar información concisa, clara y veraz en relación con su declaración de renta, de bienes y conflicto de intereses, así como a brindar información sobre la financiación de sus campañas en tiempo real. El pacto también incluye la promoción de Consejos Departamentales y Municipales de Paz como entes consejeros para la administración pública, “apoyando financieramente su trabajo y brindando garantías para su funcionalidad”.

En el tema de reducción de pobreza y desarrollo, se comprometieron a generar políticas que fomenten “la agroindustria y la inversión privada en articulación de ésta con el Estado para la generación de empleo”. También a fortalecer y acompañar diferentes instancias de participación de la sociedad civil y el gobierno, para definir nuevas reglas con la industria petrolera. Asimismo, “encontrar oportunidades en el fenómeno migratorio para el desarrollo económico local”.

Al firmar el Pacto, los ahora candidatos se comprometieron, de ser elegidos, a reconocer los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial, PDET, “como un ejercicio participativo con énfasis en el sector rural”. Además, les queda el compromiso de “analizar y proyectar la ejecución de las iniciativas PDET que puedan ser incluidas en el Plan de Desarrollo Departamental, tener una alineación con los instrumentos de planeación del nivel nacional y buscar estructuración y cofinanciación de proyectos de mediana y baja complejidad con el Gobierno central, A través de instituciones con presencia en la región como el SENA, IDEAR, la Universidad Nacional de Colombia y las entidades de cooperación internacional.

En cuanto a la convivencia, respaldaron en el pacto la implementación del acuerdo de paz y consideraron que “para mitigar el impacto del conflicto armado en el territorio es importante fortalecer la presencia del Estado a nivel local, a partir del aumento de la inversión social garantizando la eficiencia y transparencia en la ejecución de los recursos públicos”. Se comprometieron, además, a promover procesos pedagógicos que lleven a la sociedad araucana a avanzar en principios como el respeto a la vida, la resolución pacífica de conflictos, la convivencia pacífica y la reconstrucción del tejido social.

En lo relacionado con la reincorporación, los candidatos reconocen la importancia de apoyar el proceso y se comprometieron a promover el cumplimiento de los acuerdos firmados, de tal manera que se prevenga la reincidencia, el reclutamiento y nuevos ciclos de violencia. Adicionalmente, apoyarán los proyectos económicos de esta población y les brindarán oportunidades de acceso a la educación técnica y profesional.

Al final, el texto del pacto dice que los candidatos lo suscriben “con la palabra como herramienta básica de la política, como recurso para establecer el bien común, como vehículo de diálogo y pluralidad”, y hacen un llamado a los partidos, movimientos políticos, activistas de sus campañas, medios de comunicación, autoridades territoriales y nacionales y a la ciudadanía en general a compartirlo y apoyarlo para lograr “un ejercicio civilizado de la política”.

Las instituciones del estado, la cooperación internacional y la sociedad civil, ya hicieron lo suyo, ahora el turno es para el que se proclame como nuevo gobernador de Arauca.