Beijing, 21 jul (Prensa Latina) China defendió hoy a la región autónoma Uygur de Xinjiang, en el noroeste del país, como parte inseparable de su territorio y rechazó los intentos de socavar su soberanía e integridad nacional.

De acuerdo con un texto divulgado este domingo por la Oficina de Información del Consejo de Estado (Gabinete), desde hace mucho tiempo Xinjiang integra la nación china y nunca ha sido el llamado ‘Turquestán Oriental’.

Según el llamado libro blanco, China es un país multiétnico unificado y los diversos grupos autóctonos en Xinjiang se han desarrollado y avanzado al adherirse a la civilización china.

Desde la fundación del país como República en 1949 se otorgó gran importancia a documentar y conservar las tradiciones y costumbres de esos conjuntos poblacionales, así como su transmisión de una generación a otra.

El libro blanco también citó los esfuerzos por modernizar esas culturas nativas, estrechar los contactos con países extranjeros y fomentar su confianza mientras se estimula el aprendizaje mutuo entre ellos.

Al respecto, recuerda que el grupo étnico uygur se constituyó a través de un largo proceso de migración e integración, pero que el islam no es autóctono ni el único sistema de creencia de ese pueblo.

Esa religión ha echado raíces en la cultura china y se ha desarrollado de manera sana en el país, precisa el documento.

Sin embargo, el texto rechaza el surgimiento de fuerzas hostiles dentro y fuera de China, especialmente separatistas, extremistas religiosos y terroristas, que han tratado de dividir al gigante asiático mediante la distorsión de la historia y los hechos.

El gobierno chino también critica el apoyo ofrecido por algunos países, organizaciones e individuos de Occidente al separatismo en Xinjiang al hacer caso omiso de los esfuerzos de Beijing para defender allí la justicia y la paz.

Con el tema de Xinjiang, el mundo occidental aplica estándares dobles al terrorismo y los derechos humanos, ignora los hechos reales y ofende al gigante asiático, advierte el libro blanco.

Recientemente, China exigió a Occidente dejar de politizar los asuntos de la región autónoma Uygur de Xinjiang y también de interferir en cuestiones de índole interna con acusaciones infundadas.

Las autoridades chinas defienden los programas educativos desarrollados en esa zona -en concordancia con las leyes- para evitar incidentes violentos y garantizar la estabilidad, unidad nacional y convivencia pacífica entre todas las etnias.

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