Por Tania Peña *

Bogotá, (Prensa Latina) El Movimiento Defendamos la Paz en Colombia puso en marcha una campaña que busca salvar las 16 curules para las víctimas del conflicto armado, uno de los puntos del Acuerdo de Paz archivado por el Senado tras polémica votación en noviembre pasado.

Lograremos que las víctimas tengan su representación directa en el Congreso de la República como homenaje a los centenares de líderes sociales asesinados, señaló el Movimiento al anunciar la recogida de un millón de firmas en el país en respaldo a las llamadas curules de la paz.

Así lo dio a conocer el pasado 16 de junio al celebrar su primer encuentro nacional en Bogotá con el fin de perfilar la estrategia de lucha que permita salvar la implementación del acuerdo pactado en La Habana.

Defendamos la Paz está integrado por un amplio espectro de sectores políticos y sociales interesados en que Colombia deje atrás los conflictos armados y la violencia en todas sus manifestaciones.

Integran esa coalición exmediadores del proceso de paz, exministros y exconstituyentes, congresistas, académicos, artistas y líderes de partidos políticos y de organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Uno de sus integrantes, Juan Fernando Cristo, exministro del Interior del expresidente Juan Manuel Santos, subrayó que la votación del Senado de noviembre de 2018 sí tuvo el quórum suficiente para aprobar las curules de la paz, tal como ratificó la Corte Constitucional al validar de igual modo el rechazo a las objeciones del Gobierno Nacional a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

En la cuestionada sesión legislativa estaban habilitados para votar 99 senadores luego de descontar las sillas vacías (los privados de la libertad) y los impedidos; y tras el sufragio 50 avalaron los escaños para las víctimas.

La mesa directiva de la Cámara Alta alegó que se habían rechazado las curules porque se requería la mitad más uno de los legisladores para refrendarlas, es decir, 50,5 que aproximado serían 51 y no 50.

Sin embargo, analistas en Colombia sostienen que las curules sí fueron aprobadas e incluso, como elemento adicional, fue radicada una tutela por el senador del partido de la Unidad Social Nacional Roy Barreras, esgrimiendo que en la mencionada votación no se descontaron las cuatro curules de los senadores detenidos en ese momento, por lo que de los 102 congresistas habilitados para votar quedarían 98, siendo la mayoría absoluta 49 más uno, es decir, 50.

Barreras cuestionó que los victimarios tengan espacio en el Congreso y las víctimas del conflicto armado no lo posean.

Lo cierto es que hasta el momento se ha incumplido con un aspecto fundamental del Acuerdo de Paz dirigido a promover la representación política de las poblaciones víctimas que han sufrido los peores efectos del conflicto armado y el abandono estatal.

El texto del Acuerdo negociado en La Habana dice al respecto: ‘En el marco del fin del conflicto y con el objetivo de garantizar una mejor integración de zonas especialmente afectadas por el conflicto, el abandono y la débil presencia institucional, y una mayor inclusión y representación política de estas poblaciones y de sus derechos […] y también como una medida de reparación y de construcción de la paz, el Gobierno Nacional se compromete a crear en estas zonas un total de 16 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz para la elección de un total de 16 Representantes a la Cámara de Representantes, de manera temporal y por dos períodos electorales’.

Sobre la iniciativa del millón de rúbricas para rescatar las curules afirmó el expresidente colombiano Ernesto Samper: ‘Cuenten con mi firma en el registro de quienes estamos a favor de la sostenibilidad de los acuerdos de La Habana … Queremos la paz porque nos asusta regresar a la guerra’.

Para el senador Carlos Antonio Lozada, del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), crear esas circunscripciones enviaría una señal muy importante a esas zonas del país que fueron tan golpeadas por el conflicto.

La paz tiene que reportar algo más allá del solo silencio de los fusiles. Si esas voces se escuchan en el Congreso, será algo positivo, subrayó Lozada.

Las organizaciones de víctimas en Colombia manifiestan que históricamente se les han cerrado los caminos para que sus voces puedan llegar al escenario legislativo; por eso defienden la implementación de las 16 curules para encauzar la defensa de sus derechos y la búsqueda de la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición de los horrores de la guerra.

De hecho, decidieron en reunión nacional en Bogotá, presentar las tutelas necesarias hasta que les sea reconocido el derecho otorgado por el acuerdo de paz.

Desde el Chocó hasta Arauca y del Caribe a la Amazonía, los delegados de las mesas departamentales y municipales de víctimas aseguran que tanto el Congreso como el Gobierno desconocen sus derechos…

‘En estos momentos son sentimos totalmente invisibilizados por los entes territoriales en el departamento, ya que ni siquiera hay recursos para las metas departamentales…’, indicó Manuel Ricardo Abadía, delegado de las víctimas en el departamento del Chocó, región del Pacífico colombiano.

Los participantes en ese encuentro declararon que están cansados de que su condición de víctimas sea utilizada como estrategia electoral y que se olvide a la hora de hacer valer sus derechos en el Congreso.

Mientras, avanza en Colombia la recolección de firmas a favor de las Circunscripciones Especiales de Paz que de ponerse en funcionamiento estarían presentes en los departamentos Arauca, Antioquia, Bolívar, Cauca, Caquetá, Cesar, Chocó, Córdoba, Nariño, Norte de Santander, Meta, Putumayo y Tolima.

Según datos de 2017 del Registro Único de Víctimas, las últimas décadas de guerra y violencia dejaron más de ocho millones de víctimas, entre casos de desplazamiento, homicidios, desapariciones forzadas, torturas y secuestros.

Sin embargo, pese al Acuerdo de Paz, la violencia política continúa golpeando a la sociedad colombiana, lo que se hace visible en las denuncias de hechos de desplazamiento, amenazas, persecución y asesinato de más de 600 líderes sociales y más de 130 exguerrilleros en los dos últimos años y medio.

arb/tpa / prensa/latina

*Corresponsal jefa de Prensa Latina en Colombia.