México, 1 feb (PL) Los túneles descubiertos en Azcapotzalco, un lugar céntrico de la ciudad de México donde fue descubierto un complejo de cinco tomas clandestinas de gasolina y diésel es un verdadero y peligroso polvorín, se reveló hoy.

El peligro fue conjurado por los especialistas de Pemex y otras fuerzas federales, pero los vecinos del populoso lugar estuvieron unos cinco años bajo un tremendo riesgo potencial sin saberlo.

De haberse presentado algún tipo de conflagración derivada de las tomas clandestinas las consecuencias podrían haber sido devastadoras, según un amplio reportaje del diario Excelsior pues el radio de acción de una explosión podría alcanzar unos tres kilómetros a la redonda.

Es muy probable que sus efectos se hubieran extendido hasta seis kilómetros, de acuerdo con técnicos de Pemex que participan en la investigación de las tuberías ordeñadas en la colonia Santa Inés, detectada y asegurada el pasado martes.

La población inmediatamente afectada sería de más de 17 mil personas. Sólo en la colonia Santa Inés, donde se ubicaron cinco tomas clandestinas en avenida 16 de Septiembre, viven alrededor de cuatro mil con una densidad poblacional de mil 450 individuos por kilómetro cuadrado.

Mientras que en la colonia Nuevo San Rafael (al sureste de Santa Inés), hay tres mil 300 habitantes, la densidad poblacional es de mil 524 personas por kilómetro cuadrado, y en Tezozómoc (al suroeste de Santa Inés) son 10 mil vecinos, con una densidad poblacional de dos mil 890 personas por kilómetro cuadrado.

Aunque según Pemex el peligro está conjurado, los vecinos insisten en que es persistente el olor a combustible que emana de las alcantarillas. La jefa de gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, aseguró ayer que personal de Protección Civil trabaja en la zona por lo que la seguridad está garantizada.

jha/lma |PRENSA-LATINA