eeuu-inmigracion1Washington, 18 abr (PL) Unas 8,8 millones de indocumentados pudieran salir de las sombras y convertirse en ciudadanos estadounidenses si se concreta el Plan Estratégico Federal sobre Integración de Inmigrantes y Refugiados que propone la administración del presidente Barack Obama.

“El presidente nos ha dado un plazo porque está ansioso por ver lo que podemos conseguir”, indicó la asesora de Política Nacional, Cecilia Muñoz, al presentar la iniciativa ante un foro de expertos en inmigración, efectuado la víspera en esta capital.

El plan cuenta con la colaboración de múltiples instituciones del Gobierno y se centra en aspectos como el fortalecimiento de las vías para la naturalización y la participación ciudadana, la promoción del desarrollo de habilidades y negocios, y la integración lingüística.

Según Muñoz, la aplicación del plan se examinará a finales de 2015.

No obstante, Felicia Escobar, asistente especial del gobernante sobre Políticas de Inmigración y, según los presentes, la principal artífice de esta iniciativa, puso en dudas la posibilidad de aprobar nuevas leyes de inmigración.

Legisladores republicanos, mayoría en ambas cámaras del Congreso federal, son férreos opositores a avanzar en este tipo de propuestas.

Entretanto, la corte federal de apelaciones del Quinto Circuito, situada en Nueva Orléans, estado de Louisiana, analiza desde este viernes los argumentos presentados por la Casa Blanca, a fin de desbloquear las medidas ejecutivas decretadas en noviembre por Obama y paralizadas por el juez texano Andrew Hanen.

En noviembre de 2014, el líder del Ejecutivo dictó una orden relacionada con el programa de Acción Diferida (DACA), la cual protege de la deportación a jóvenes inmigrantes que llegaron a esta nación norteña cuando eran niños (los conocidos como dreamers) y cumplen otros requisitos adicionales.

El DACA postergará por tres años su expulsión y les permitirá obtener un permiso de trabajo temporal.

El 16 de febrero, Hanen, decidió congelar las órdenes del gobernante y otorgó tiempo a una coalición de 26 estados de la Unión para imponer una demanda dirigida a eliminar definitivamente dichas provisiones.

Expertos destacan que el nuevo plan facilitará el proceso de adquisición de la ciudadanía a casi nueve millones de inmigrantes, lo cual podría saldarse con millones de nuevos votantes antes de las elecciones presidenciales de noviembre de 2016.

En Estados Unidos viven más de 11 millones de indocumentados, mientras la aprobación de una reforma migratoria sigue siendo una de las asignaturas pendientes de la actual administración demócrata, motivado en gran medida por el fuerte obstruccionismo de la bancada republicana en el Capitolio.

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