horacio_duque_1POr:   Horacio Duque.

La paz y superación del conflicto social y armado es un objetivo estratégico que convoca la voluntad mayoritaria del pueblo colombiano y la nación entera. No comparto la idea de algunos en el sentido que dicho tema es marginal e intrascendente. Los diálogos de La Habana entre el gobierno del Presidente Santos y las Farc, constituyen un aspecto de señalada trascendencia con enorme impacto político y social.

En esos términos, se dan múltiples formas de coincidencia y unidad de ciudadanos, organizaciones y movimientos que se congregan en el propósito unitario de defender y apoyar las conversaciones de paz. 

De manera concreta quiero referirme al proceso que se adelanta en la Localidad Suba, la número 11 de Bogota. La Unión Patriótica, el Partido Comunista, la Marcha Patriótica e importantes organizaciones ambientales, culturales y juveniles han activado un espacio de unidad que debe materializarse en el Frente Amplio por la paz.

La Localidad de Suba es una concentración urbana y demográfica de gran significación. En la misma viven casi 1 millón 500 mil personas en un espacio de 44 kilómetros cuadrados. Son 600 barrios distribuidos en 14 Unidades de Planificación Zonal/UPZ.

De acuerdo con lo expresado por Jaime Caicedo (1), «el Frente amplio representa el componente social activo de la movilización ciudadana en favor de la paz democrática, comprometida con la necesidad de los cambios institucionales indispensables para asegurar el transito a una convivencia en equidad que incluye no solo valores como la fraternizacion, el respeto del otro y la solidaridad, sino que implica la coexistencia pacífica de las diferencias y de la lucha por cambios y alternativas de fondo a los factores que han sido causas eficientes de la guerra. Por ello, el Frente es ademas un espacio de convergencia y de acciones, de diálogos e iniciativas, de pedagogías e impulsos culturales en donde es posible centrar el programa de una construcción de la democracia social con una creciente presencia de los movimientos populares. El Frente tiene que ser una avanzada de la justicia social, de cambio en las relaciones rurales, de la plenitud de los derechos laborales y las libertades sin limitaciones, de la reivindicación completa de las víctimas, de la humanización dirigida de la sociedad en su conjunto.

Para el campo de ideas y de fuerzas que se representan y se piensan en el Frente amplio tiene sentido concebir la participación política electoral en los comicios locales de octubre como un desarrollo consecuente de su compromiso con la paz. No se trata solo de contradecir la influencia que la ultraderecha intenta consolidar regionalmente sino construir las nuevas experiencias alternativas que prefiguren el cambio democrático historicamente represada en Colombia. Para el Partido Comunista, la Unión Patriótica y Marcha Patriótica existen coincidencias necesarias que convocan a todos los ciudadanos y ciudadanas honestos a unir la pasión por la paz con la pasión por el cambio democrático que permita consolidarla y hacerla duradera.»

Planteada la iniciativa para que la unidad popular por la paz en la Localidad de Suba tome forma en el Frente Amplio, dos reuniones realizadas recientemente en el sector de Tibabuyes, en las que ha participado un importante núcleo de lideres y activistas sociales, ha trazado una ruta de trabajo para que el 14 de febrero se realice una gran asamblea democrática a la que concurran otras expresiones de la vida pública local como los integrantes del Polo Social, Vamos por los derechos, Congreso de los pueblos, Progresistas, Verdes, ambientalistas, Mais, organizaciones de mujeres, asociaciones juveniles, representantes de la iglesia, gestores culturales y ediles, con el objetivo de propiciar la mas vigorosa convergencia popular por la paz.

Un paso posterior sería la realización de una manifestación en la Plaza principal de la Localidad en la primera quincena del mes de marzo.

Un elemento clave de la unidad por la paz en Suba es la identificación de las necesidades prioritarias de la Localidad. Se trata de definir una Plataforma de demandas para que se atiendan problemas puntuales como la organización de una sucursal de la Universidad Distrital en Suba, la apertura del Sena, la construcción de nuevos colegios que atiendan 9000 nuevos cupos escolares, la instalación de un hospital de tercer nivel, la ampliación de los tres Camis existentes, las obras en el río Juan Amarillo para eliminar las inundaciones en el Barrio Corinto, el avance de los proyectos para la recuperación del río Bogota, la defensa del espacio publico, la garantía de los derechos políticos democráticos, la solución del gigantesco déficit de vivienda y el control de las mascotas en los conjuntos residenciales por ser foco de graves infecciones y enfermedades entre la población infantil.

Parte muy importante de una Plataforma común por la paz es la defensa de los derechos de la mujer.

Las organizaciones de mujeres de Suba ( convocadas por las dirigentes Ines Mujica, Yolanda Chaparro, Elda Diaz, Clara Niño, Luz Elena Ramirez) consideran que se debe enarbolar las luchas en la aplicación y complementación de las leyes y las políticas locales dirigidas a las mujeres. Se trata de las siguientes leyes.

–  La ley 1257 de 2008 (2) que reconoce los derechos de las mujeres como derechos humanos.

– Ley 1413 de 2010, “Ley de la economía del cuidado, cuya autora es la ex senadora Gloria Inés Ramírez.

– Violencia intrafamiliar, prostitución y explotación infantil.

–  Fortalecimiento de la participación de las mujeres en las decisiones para una inclusión real.Y

– Trabajar por la obtención de los servicios, asesoramientos, equipamientos,  para la promoción,  realización de capacitación, formación, charlas, seminarios, conferencias y paneles sobre las políticas públicas para las mujeres.

Con este proceso de unidad y acción popular, Suba abre el camino de la movilización democrática por la defensa de la paz con justicia social en la Capital de Colombia.

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