Por: Ana María Cuesta
El precandidato a la Presidencia, señalado por la última encuesta como el principal rival de Iván Cepeda, ha levantado un capital suficiente para abandonar el derecho y lanzarse al canto y montar varios negocios. CAMBIO rastreó la trayectoria del autollamado Tigre, siguiendo la pista de sus clientes y sus empresas, y desempolvó aquel primer papel suyo en foros donde compartía mesa con ex paras. ¿Cómo logró su fortuna?
Si el Abelardo de la Espriella que hoy se postula a la Presidencia de la República se identificara con el Abelardo de la Espriella que hace dos décadas promovió un referendo para tumbar la extradición, compartió con ex comandantes de las Autodefensas en foros que organizó su propia ONG y defendió a políticos que se aliaron con criminales que masacraron pueblos, quizás no hubiera lanzado la siguiente proclama ante los 14.000 espectadores que peregrinaron para verlo en el Movistar Arena:
“Me comprometo solemnemente a combatir con mano de hierro a los delincuentes, a los corruptos, a los criminales impunes y a todo aquel que pretenda seguir amenazando la existencia de Colombia”.
Los corruptos que De la Espriella promete erradicar fueron, en gran medida, quienes desde el año 2006 inyectaron de gasolina al motor del penalista criado en Montería que, en pocos años, logró una notoriedad pública como pionero de un estilo mediático, temerario y extravagante, que trasladó a los micrófonos las controversias propias de los estrados judiciales. Y aunque es cierto que los abogados no cargan con los pecados de sus clientes, también lo es que sí eligen sus batallas. Así quedan expuestos al escrutinio por sus métodos y estrategias, en especial cuando acuden a los medios para limpiar la imagen de sus defendidos.
En la turbulencia de una campaña que inició atomizada, con decenas de figuras de la derecha que aspiraban a la Casa de Nariño, Abelardo ha logrado conquistar los virtuales electores que la derecha tradicional no ha podido seducir, obteniendo incluso un guiño del expresidente Álvaro Uribe. Hoy, el autoproclamado defensor de la patria es el rival más fuerte de Iván Cepeda (31,9 por ciento), quien conquista el podio, según la más reciente encuesta de Invamer, financiada por Noticias Caracol y BluRadio, la misma en la que el abogado figura de segundo con una intención de voto del 18,2 por ciento.
En sus inicios, De La Espriella representó a congresistas untados por la ‘parapolítica’, como Rocío Arias, Eleonora Pineda, Dieb Maloof y Jorge Caballero. Su única victoria la logró con el caso del representante José de los Santos Negrete. Dos años antes acaparó páginas noticiosas por su actividad como el presidente de una fundación para la paz, relacionada en su momento con paramilitares y que le valió requerimientos judiciales de los que fue exonerado.
En 2008, De La Espriella ganó más fama al convertirse brevemente en el apoderado de David Murcia Guzmán, creador de la pirámide DMG, extraditado a Estados Unidos por una operación billonaria de lavado de activos. Una defensa controvertida que ha propiciado varias preguntas, por declaraciones que Murcia dejó en el aire en una entrevista exclusiva con CAMBIO.
Algo similar le ocurrió al abogado con Alex Saab, hoy ministro del régimen de Nicolás Maduro, quien también estuvo preso en Estados Unidos y retornó a Venezuela por un canje. De La Espriella lo defendió, oficialmente, hasta poco antes de que se produjera su captura en Cabo Verde, África.
Estos y otros clientes, a los que hará referencia esta nota, lograron que el bufete creado por el autodenominado ‘Tigre’ en el 2003, con 500.000 pesos de la época, se transformara en una acaudalada empresa que acumula activos por más de 39.000 millones de pesos y recibe millonarios ingresos operacionales.
La transformación económica del bufete de abogados que fundó Abelardo de la Espriella: De La Espriella Lawyers Enterprise. Foto ilustración: Kim Vega.
De la Espriella, quien hace unos tres años renunció a su actividad como litigante para convertirse en cantante y empresario, le debe cuanto tiene a su bufete De la Espriella Lawyers Enterprise. Al menos eso es lo que ha asegurado cuando le preguntan por el origen de sus prósperas empresas, sus fotos en aviones privados, sus excentricidades y su vida sibarita.
El precandidato presidencial, que hace pocas semanas llenó el Movistar Arena, escenario que los políticos duros suelen usar al finalizar una campaña, dijo en una entrevista que pagó unos 280 millones de pesos para la convención de su movimiento Defensores de la Patria del pasado 3 de noviembre.
El ‘Tigre’ que rugió en foros con ex paramilitares
Aunque hoy el precandidato De la Espriella promete combatir a los criminales impunes y ha sido un férreo contradictor de los desmovilizados de las Farc, a quienes ha tildado de “bandidos”, hace dos décadas su actitud fue diferente y propositiva con los desmovilizados de las Autodefensas, en un momento en que no existían sentencias en firme en su contra y ni siquiera habían pisado la cárcel.
A sus 26 años, en el contexto del Acuerdo de Santafé de Ralito que el Gobierno de Álvaro Uribe suscribió con los temidos paramilitares para propiciar su desmovilización, De La Espriella creó la Fundación Iniciativas por la Paz (FIPAZ), que en 2006 organizó una serie de foros para universitarios en los que participó activamente Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez, el exjefe del Bloque Central Bolívar de las AUC, para ese momento desmovilizado. La ONG también impulsó un referendo que pretendía prohibir la extradición en Colombia.
Salvatore Mancuso asistió al primer foro que se realizó en Santafé de Ralito y quedó retratado junto a De la Espriella. Ese foro tenía autorización del Gobierno nacional y fue financiado por los ‘paras’ para socializar detalles del proceso que los desarmó.
Salvatore Mancuso y Abelardo de la Espriella en un foro en Santafé de Ralito en 2006 con la fundación Fipaz. Crédito: redes sociales.
Por supuesto, hubo controversias. Los encuentros fueron investigados por la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia. Esta última condenó al exrepresentante a la Cámara por el Partido Liberal Juan Pablo Sánchez, tras probar que su candidatura se gestó con el apoyo de Ernesto Báez en un encuentro llamado FIPAZ, pero que fue desautorizado por Abelardo de la Espriella por ser proselitista.
En esa sentencia contra Sánchez, la Corte dijo que FIPAZ “no promovió la paz cuando las autodefensas masacraban, desaparecían, asesinaban y torturaban, sino cuando estas quisieron proyectarse políticamente a través de los estudiantes universitarios”.
El fallo también mencionó lo que Ernesto Báez dijo en 2008: “La organización armada buscó a los estudiantes, a través de Abelardo de la Espriella, como órgano difusor para justificar la guerra emprendida por la organización paramilitar”. Después Báez cambió su versión ante la Fiscalía y aclaró que De la Espriella “jamás participó en actividades delictivas de las AUC”.
Aunque en ese fallo de 2011 contra el excongresista Juan Pablo Sánchez la Corte compulsó copias para que se investigara a De la Espriella, la Fiscalía de Mario Iguarán ya había resuelto su situación dos años antes al precluir la investigación contra el abogado por los delitos de concierto para delinquir y lavado de activos, por los señalamientos sobre su fundación.
Años después, en noviembre de 2018, la Fiscalía acusó por el delito de falsa denuncia a René Zorrilla, quien declaró bajo la gravedad de juramento sobre los supuestos nexos de De la Espriella con Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, y las AUC. Lucy Laborde, la misma fiscal que lleva el proceso contra Nicolás Petro, lideró esa acusación. Para desmentir los señalamientos contra el penalista, Laborde citó testimonios del ex comisionado de paz Luis Carlos Restrepo y de los excomandantes paramilitares Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez, Rodrigo Pérez Alzate, alias Julián Bolívar, y Edward Cobo Téllez, alias Diego Vecino, entre otros.
De la ‘parapolítica’ y los otros políticos que defendió De la Espriella
Para construir esta historia, CAMBIO revisó los registros públicos de la rama judicial, los archivos de prensa disponibles sobre los clientes que ha representado el llamado ‘defensor de la patria’ y la transformación económica que ha registrado oficialmente sobre su empresa jurídica.
El político más prominente que ha defendido es el expresidente Álvaro Uribe Vélez, a quien ha apoderado en pleitos relacionados con su honra y buen nombre. De la Espriella ganó tutelas que ordenaron rectificaciones de Daniel Mendoza Leal (2020), creador de la serie Matarife y del activista Beto Coral (2025). También logró una conciliación en un proceso contra el senador del Pacto Histórico Alex Flórez (2023) por comentarios contra el expresidente.
Los políticos que fueron defendidos por el hoy precandidato a la Presidencia Abelardo de la Espriella. Fotoilustración: Kim Vega.
En el auge de la ‘parapolítica’, De la Espriella representó a los excongresistas Dieb Maloof, Rocío Arias y Eleonora Pineda optando por una estrategia de aceptación de cargos y una sentencia anticipada en la Corte Suprema. En ese escándalo, el único congresista que representó una victoria significativa para el bufete de La Espriella fue el exrepresentante cordobés José de los Santos Negrete, exonerado de los cargos por haber asistido a una reunión dentro del llamado Pacto de Ralito de 2001 y quien provocó una condena contra la Nación por la privación injusta de su libertad.
El monteriano también defendió a la exgobernadora de la Guajira Oneida Pinto en 2015, en una demanda que pretendía frenar su posesión y anular su elección por presuntas incompatibilidades al haber ejercido como alcaldesa de Albania. Sin embargo, perdió el caso en el Consejo de Estado, que sacó del cargo a la ex mandataria.
El penalista también actuó como apoderado de la entonces candidata a la Gobernación del Valle del Cauca Dilian Francisca Toro por señalamientos que se hicieron en 2015 sobre supuestas irregularidades en el sector salud. Y representó al exalcalde de Cartagena Campo Elías Teherán hasta antes de su deceso, en 2013, tras la suspensión que la Contraloría ordenó en su contra por inconsistencias en un contrato de aseo.
Saab, Murcia y los casos empresariales
Tras su paso por FIPAZ y los foros con los exintegrantes de las Autodefensas, De la Espriella recobró notoriedad al figurar en una columna de Daniel Coronell por los millonarios honorarios que le pagaron los primos Nule -condenados años después por el carrusel de la contratación- por una asesoría para el Consorcio ASA que se presentó a una licitación para el aeropuerto El Dorado. En la denuncia de Coronell se habló de honorarios cercanos a los 2.000 millones de pesos, pero para 2006 la firma de De la Espriella reportó oficialmente ingresos por 1.004.111.000 pesos. Por primera vez, en su contabilidad oficial reportaron una cifra de ingresos con nueve ceros.
En 2008, cuando la Fiscalía le respiraba en la nuca a David Murcia por DMG, el abogado volvió a las pantallas y los micrófonos por defender durante tres meses al empresario que terminó extraditado en Estados Unidos y condenado en ambos países. El 20 de noviembre de 2008, De la Espriella abandonó el barco de DMG por supuestas diferencias con su cliente, que no aceptó los términos del sometimiento a la justicia que él le planteó. Además, advirtió que presuntamente lo engañó con la información contable de su empresa. En 2023, en entrevista con CAMBIO, Murcia reveló lo mal que le fue con De La Espriella y, cuando fue indagado sobre la llamativa prosperidad de su antiguo apoderado, evitó responder.
Algunos críticos han expresado suspicacias por la fortuna que el abogado costeño presume. Han llegado a sugerir que creció tras su breve relación con David Murcia. Para 2008, el año en que trabajó con Murcia, su empresa jurídica reportó ingresos operacionales por 3.108.659.000 pesos.
En 2009, De la Espriella lideró la defensa del polémico empresario momposino Alfonso ‘El Turco’ Hilsaca, detenido en ese entonces por su supuesta participación en el asesinato de varias trabajadoras sexuales en Cartagena, vinculado con paramilitares.
Los casos empresariales que representó Abelardo de la Espriella. Foto ilustración: Kim Vega.
El penalista también defendió al barranquillero Alex Saab, el controvertido ministro del régimen de Nicolás Maduro. De la Espriella aseguró que su trabajo se enfocó en las investigaciones que había en Colombia contra Saab por lavado de activos y enriquecimiento ilícito ligadas con su actividad empresarial. Y juró que renunció en 2019, cuando se enteró de los vínculos de Saab con el sucesor de Hugo Chávez y cuando Estados Unidos incluyó a su cliente en la lista OFAC.
De la Espriella y su ex abogada María Paula Escorcia fueron cuestionados porque Escorcia tuvo contactos con el policía Eddie Pinto, condenado en 2019 por frustrar la captura de Álex Saab un año antes. Se denunció que Pinto le habría filtrado a Escorcia información privilegiada sobre las órdenes de captura contra Saab y su familia. Aunque la Procuraduría consideró que había pruebas suficientes contra ambos, la Comisión Nacional de Disciplina Judicial los absolvió por unanimidad, apoyándose también en que la Fiscalía ya había archivado el caso de Escorcia en 2019.
“No milita prueba alguna que involucre el proceder de los abogados María Paula Escorcia Leiva y Abelardo Gabriel De la Espriella Otero en la frustración del operativo para adelantar la captura y allanamientos propiedades de la familia Saab”, señaló la Comisión en su fallo de 2023, que contó con ponencia del magistrado Alfonso Cajiao.
En el tiempo en que De la Espriella defendió a Saab, por 2013, su empresa jurídica reportó ingresos considerables, triplicando lo que habían reportado históricamente. En 2017 reportaron ingresos por más de 22.000 millones de pesos, en 2018 poco más de 15.000 millones y en 2019 más de 17.000 millones. Un crecimiento notorio teniendo en cuenta que en 2015 reportaron ingresos aproximados a 5.000 millones.
En 2019, Hidroituango S.A. contrató a De la Espriella para asesorar en materia de responsabilidad penal, disciplinaria y fiscal a la sociedad hidroeléctrica por el megaproyecto ejecutado por EPM con ocasión del contrato BOOMT (Build, Operate, Own, Maintain and Transfer, por sus siglas en inglés).
El monteriano también defendió al empresario alemán Isaac Mildenberg -procesado actualmente por estafa- en un viejo pleito en el que estaban en juego multimillonarios recursos de un negocio con acciones, que no se perfeccionó, entre la empresa Promotora Universal de Inversiones Ltda. con el banco BBVA, que era representado por el abogado Ramiro Bejarano.
En el escandaloso pleito de la Universidad Autónoma del Caribe en Barranquilla defendió a María Paulina Ceballos, hija del fundador de la Universidad, Mario Ceballos, en un proceso por el homicidio de su esposo Fernando Cepeda en el que su rival era Silvia Gette, la exesposa de su padre.
De la Espriella también trabajó en la defensa del empresario cartagenero Samuel Schuster en un proceso por lavado de activos relacionado con la entrega de millonarios recursos provenientes de DMG a una campaña política. Su firma también fue contratada por la empresa colombo-venezolana Monómeros en el contexto del Gobierno interino de Juan Guaidó que coincidió con la presidencia de Iván Duque.
Y hasta representó a Carlos Gutiérrez, el entonces concuñado del hoy presidente Gustavo Petro (esposo de la hermana de Verónica Alcocer), en un momento en que lanzaba elogios al entonces alcalde de Bogotá y no la acidez que hoy caracteriza su relación con el mandatario al que pretende reemplazar en la Casa de Nariño.
Casos de connotación nacional que llevó Abelardo de la Espriella antes de lanzarse a la política. Fotoilustración: Kim Vega.
La derrota con Jorge Pretelt, la farándula y sus casos pro bono
Abelardo de la Espriella, quien para 2019 defendía a un amigo, el exmagistrado de la Corte Constitucional Jorge Pretelt Chaljub, aseguraba en ese momento que el principal testigo en contra de él era un “mitómano compulsivo”. Sus palabras no bastaron para evitar que ese mismo año condenaran a su cliente por un vergonzoso caso de corrupción judicial por el trámite de una tutela.
A pesar de los casos que el abogado ha perdido y a los que ha renunciado, también ha resultado victorioso al asumir, de manera gratuita o pro bono, la defensa de víctimas en connotados casos que tocaron las fibras del país.
En mayo de 2012, cuando el país repudió el crimen de Rosa Elvira Cely —la comerciante bogotana asesinada en el Parque Nacional por su compañero de estudio, Javier Velasco—, De la Espriella asumió la representación de su familia y promovió en el Congreso la aprobación de una ley que hoy tipifica el feminicidio como un delito autónomo en Colombia.
En 2014 también asumió la defensa de Natalia Ponce de León, la profesional en medios audiovisuales que sufrió un brutal ataque con ácido por parte de Jonathan Vega, un antiguo conocido. Y representó a las comunidades aledañas a la mina de níquel de Cerro Matoso, que en primera instancia ganaron una millonaria indemnización por los daños que presuntamente generó la actividad extractiva en su salud -reparación que tumbó la Corte Constitucional en 2018-.
El nombre de La Espriella trascendió fronteras en el contexto de la Cumbre de las Américas en 2012, representando en Cartagena a Dania Londoño, la trabajadora sexual que protagonizó un escándalo con integrantes del servicio secreto de Estados Unidos que acudió a Cartagena a custodiar al entonces presidente Barack Obama.
Los artistas que ha representado el abogado Abelardo de la Espriella, quien se postula a la Presidencia de la República. Fotoilustración: Kim Vega.
El penalista que hoy postula su nombre a la Presidencia de la República también defendió al controvertido pastor de Nariño Álvaro Gámez, absuelto en 2015 en un proceso por la presunta agresión sexual contra seis integrantes de su congregación. Y ha defendido a múltiples exponentes de la farándula nacional como la modelo Natalia París, las actrices Lina Tejeiro y Sara Corrales, el artista Silvestre Dangond -de quien actualmente es socio-, y la exesposa del Joe Arroyo, Mary Luz Alonso.
En días recientes, el autodenominado ‘Tigre’ perdió un ‘round’ en uno de sus últimos casos mediáticos sobre la representación que asumió de la franquicia Miss Universe Colombia -que entre 2020 y 2025 estuvo a cargo de la empresaria Natalie Ackerman- contra el Concurso Nacional de la Belleza presidido por Raimundo Angulo.
De la Espriella Lawyers además protagonizó una reciente controversia al ser mencionada como la firma apoderada de Ximena Bustamante, la expareja del penalista Miguel Ángel del Río, en unos audios revelados en CAMBIO por los periodistas María Jimena Duzán y Daniel Coronell en los que se escucha al exabogado del expresidente Álvaro Uribe, Diego Cadena, indicándole a Manuel Castañeda, ‘el narco chofer’, que la firma de De la Espriella está recolectando información contra Del Río y contra el precandidato presidencial Iván Cepeda.
Las empresas, la fortuna del ‘defensor’ y la llamativa ONG de becas
CAMBIO también indagó sobre la faceta empresarial del candidato que pretende ocupar un espacio en la Casa de Nariño prometiendo restaurar el orden.
A nombre de De la Espriella figuran hoy cuatro empresas en Colombia: su firma De la Espriella Lawyers Enterprise, representada por el exsuperintendente Andrés Barreto y con activos por 39.108.811.000 millones de pesos; Cosenza SAS, dedicada al sector inmobiliario y ganadero, creada en 2015 junto a su esposa e hijos y con activos por 16.157 millones; la casa de moda De La Espriella Style SAS, fundada en 2022 y con activos por 877 millones; y Dominio de la Espriella, también de 2022, con la que comercializa su ron y su vino junto a socios como Silvestre Dangond, y que reporta activos por 5.595 millones de pesos.
Los negocios que hoy figuran a nombre del precandidato presidencial Abelardo de la Espriella. Fotoilustración: Kim Vega.
El penalista que ruge como un fuerte candidato de la derecha para la contienda electoral del próximo año también constituyó en el 2019 la Fundación de Becas de Abelardo De La Espriella, con la que entregó varias becas de la Universidad Sergio Arboleda -de la que se graduó-. Junto a él también figura como fundador el exgobernador de Bolívar Juan Carlos Gossaín Rognini, destituido e inhabilitado por diez años por la Procuraduría General de la Nación en 2022 por irregularidades en el caso conocido como el ‘cartel de la hemofilia’.
La participación del exgobernador de Bolívar Juan Carlos Gossaín, destituido por el Cartel de la Hemofilia, en la fundación de becas que tuvo Abelardo de la Espriella. Foto: suministrada.
Mucho ha cambiado desde que, con 500.000 pesos, Abelardo De la Espriella montó su firma de abogados. El penalista mediático que le dio paso al cantante y al empresario se ha transformado en el jugador protagónico de la derecha en el ajedrez electoral a la presidencia de la República. ¿Le alcanzarán las garras para arañar el porcentaje de votantes que necesita para llegar a la Casa de Nariño? ¿El tigre será como se pinta?
Rectificación. Aunque la firma De la Espriella Lawyers no contestó el derecho de petición o solicitudes posteriores presentadas por CAMBIO indagando sobre varias informaciones con relación a los clientes de De la Espriella, después de publicado el artículo obtuvo una solicitud de rectificación en la que demostró que sí tuvo el caso de la señora Bustamante bajo estudio, pero después lo rechazó. ana.cuesta@cambiocolombia.com.

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*Ana María Cuesta. Periodista cartagenera con 15 años de experiencia en el cubrimiento de diversas fuentes, especialmente investigaciones en asuntos judiciales y en el rastreo de los recursos públicos. Ha trabajado en la W Radio, La FM, CM&, El Tiempo, Canal Cartagena y la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano. Especialista en derechos humanos y derecho internacional humanitario.

BLOG DE LA AUTORA: *Ana María Cuesta
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