Por Hernán Riaño

Después de dos meses de haberse posesionado Gustavo Petro, quedó confirmado que la extrema derecha perdió el Gobierno, pero no el poder, dado que ella aun controla instituciones, tales como las fuerzas armadas, la economía, el Banco de la República, los bancos privados y el mercado, a través de los gremios empresariales y los medios masivos de información, desde los cuales formulan toda una serie de mentiras y tergiversaciones, para confundir la opinión.

Fue iluso pensar, por algún sector de la ciudadanía, que al ganar un gobierno democrático, las mañas, vicios, corrupción, clientelismo, saqueo del Estado y todo lo que concierne realmente al poder que ya conocíamos, se acabaría al otro día de la posesión. Por eso les ha quedado tan fácil poder incriminar a Petro, directamente a él, en la responsabilidad de lo que está pasando, no solamente en Colombia, sino también en el mundo.

Tan aguda y peligrosa es la extrema derecha de nuestro país. Los males que aquejan a Colombia son endémicos de un manejo que le ha dado ese sector político, apropiándose del Estado, sin dejarle opción al pueblo para que lleve una vida digna, todo lo quieren para ellos. 

Pero una parte de los ciudadanos, que, por ignorancia, falta de información o estupidez, siguen apoyando por acción u omisión a la derecha y haciendo eco de que el culpable es un gobierno de tan solo dos meses ejerciendo, no deja de asombrar. Aunque explicaciones de este fenómeno son muchas, desde lo sociológico, psicológico, antropológico y demás ciencias sociales, la situación de ver a unos miserables apoyando a quienes los tienen así no deja de ser alucinante.

Y ellos, esos mismos que votaron por Gaviria, Uribe, Santos, Duque, por Federico Gutiérrez y por el ingeniero Rodolfo Hernández, apoyados por un sector de la “izquierda de centro”, que en últimas no deja de ser extrema derecha como los tradicionales, son los responsables directos de la situación del país. El Dr. Germán Navas Talero, un demócrata a carta cabal, ha sido quien desde hace muchos años ha hecho notar este fenómeno, diciendo que el gobierno que tenemos (refiriéndose a los de antes de Petro) nos lo merecemos, porque los colombianos votaron por ´ellos, esa es la cruda realidad.

Hubo personas que dijeron que “cualquiera menos Petro”, “nada con Petro”, que “Petro nunca”, y no sé qué otras frases estúpidas, como si él les hubiera perjudicado, quitado o robado algo y de paso seguir condenando al país a tratando de perpetuar en el gobierno a todos los mismos que han saqueado el erario. Ese es el grado de estupidez de un sector nada despreciable de colombianos, que se convierten en cómplices de todos los delitos, cometidos por funcionarios y políticos recalcitrantes y de extrema derecha que ellos apoyaron.

Hoy estamos ante una avanzada de ataques inmisericordes de esa extrema derecha, sus medios de comunicación y un gran sector de colombianos, contra un gobernante que, en estos pocos días, ha demostrado un gran conocimiento del Estado, de la situación del país y de las posibles soluciones. Se oponen y no aceptan ninguna propuesta, ninguna solución, nada. Y lo más grave, sin argumentos, sin contrapropuestas serias, solo que por tratarse de Petro quien lo plantea.

En todos los eventos nacionales e internacionales en los que ha tenido que intervenir ha demostrado su capacidad de gobernar contrastando con las bobadas y ridiculeces, que decía Duque en esos mismos escenarios. Ellos usan frases cortadas, incompletas, sacadas de contexto y, lo más grave, cosas que ni siquiera ha dicho, para atacar, falsear y crear incertidumbre, pánico, inseguridad con el fin de desacreditar al nuevo gobierno, porque ellos saben que, si el Pacto Histórico tiene éxito, no volverán al poder durante mucho tiempo, eso se están jugando.

Ante este manejo maquiavélico, mentiroso y de mala saña (o de mala leche como decimos en Colombia), se nota la falta de experiencia y sapiencia para afrontar esta andanada por los sectores que apoyan al gobierno democrático. Parecen resortes que saltan en el momento de ejercer algo de presión y eso lo sabe la extrema derecha.

Es absurdo que, sin argumentos, solo con frases provocadoras, muchos ciudadanos, líderes y parlamentarios afines al Pacto Histórico, brincan, como si les hubieran pinchado una pierna, a responder más con el corazón que con la razón, creando polémicas dañinas no solo para el gobierno, porque lo distrae de sus metas, sino para los miles de indecisos que se nutren de esas discusiones.

La derecha lo hace conscientemente, porque ellos si saben usar los medios y las redes sociales. Han aprendido muy rápido, cosa que no hacen los dirigentes democráticos. Muchos de ellos están anquilosados, no saben cómo deben reaccionar ante este ataque nunca antes visto y, lo más grave, no se preocupan en aprenderlo.

Los partidos de derecha, utilizan las tácticas de comunicación de Hitler, que fueron implementadas por Joseph Goebbels, su ministro de propaganda, como una estrategia eficaz a favor del nazismo, tal como se puede ver en las diferentes frases que se conocen, de las cuales resaltaré algunas, que fueron aplicadas en Colombia por Laureano Gómez.

  1. “Una mentira mil veces repetida se convierte en verdad”,
  2.  “Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”.
  3.  “Hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento.”
  4.  “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los cuales se proyecta dirigir”
  5.  “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”
  6. “Más vale una mentira que no pueda ser desmentida que una verdad inverosímil”
  7. “Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque”.

Se observa con mucha claridad, cómo la ultra derecha colombiana ha venido aplicando al pie de la letra, el tipo de propaganda nazi en contra Gustavo Petro, utilizando los mismos métodos terroristas.

En vez de responder como “gallos finos” debemos ser mesurados y apoyar lo que se está haciendo, muy fructífero hasta ahora. Esos deben constituir los objetivos más importantes a realizar, los cuales deben ir acompañados de una pedagogía de la información, para contrarrestar todas las calumnias de la extrema derecha, sus medios y sus bodegas.

Los dirigentes deben redoblar su comunicación, hacerla asertiva y pedagógica y no dejarse marcar la agenda de la extrema derecha. Con la actitud de dejarse provocar y ponerse a responder, permiten que los opositores continúen ejerciendo su miserable poder sobre el pueblo colombiano, para no dejarlo pensar ni decidir.

Acaben, por favor, con esas discusiones baladíes y sin sentido en unas redes sociales, que están impregnadas de odio, por parte de espías en bodegas derechistas, que hasta ahora llevan la delantera y han puesto a jugar en su campo y con su balón a los dirigentes honestos del país. Los miembros del Pacto Histórico deben evitar caer en trampas muy bien preparadas y no discutir en redes.

Lo más importante: mostrar todo lo que el ejecutivo y el legislativo vienen realizando y, más bien apliquemos aquel dicho de antaño que reza: “Al bagazo poco caso” y dedicarse a lo realmente importante.

Termino con una frase que retrata nuestro momento y se utiliza para indicar, cómo debemos avanzar, a pesar de las críticas infundadas, pues estas provienen de quienes estuvieron en el poder, y sus obras o resultados, han sido nefastos y quieren atribuir al actual gobierno, sus múltiples fallas.

A ellos les recordamos estas palabras de Don Quijote, a su escudero Sancho Panza:

 “Sancho, dejad que los perros ladren, es señal de que cabalgamos”.